Entornos

Leo en un artículo sobre la sociedad americana actual que en su ejército se ha acuñado el término VUCA (acróstico en inglés de Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad y Ambigüedad) para designar la realidad para la que deberán prepararse.

No es por competir con el ejército americano, pero hay que reconocer que nuestro contexto está también bastante contaminado de VUCA y, si pudiéramos controlarlo nosotros, posiblemente elegiríamos un ESPE de Estabilidad, Seguridad, Previsibilidad y Evidencia. Quizá nos venga bien un paseo por el Evangelio para aclarar ideas y ver si dice algo sobre ambos.

De entrada, no parece que Jesús ofreciera mucha estabilidad a su gente: enviados sin alforja ni provisiones, avisados de que iban en plan oveja-entre-lobos y de que no les iba a ir mucho mejor que a él, solo les metió una promesa en la alforja de la que tendrían que fiarse perdidamente: “Yo estaré con vosotros”.

Seguridades y previsiones, pocas: ¿cómo iba a tener valor para ofrecérselas alguien que carecía de casa propia, no le importaba dormir al raso y tuvo que pedir prestado el burro con el que entró en Jerusalén y la sala donde cenó con sus amigos…?

Evidencias, las que a él le hacían vivir y que a ellos les resultaban tan oscuras: el Dios en quien hay que refugiarse como «Abba», se esconde a veces en la ausencia y el silencio, el Dios del júbilo es también el que hunde en el misterio. Hay que seguir confiando en que su amor sigue ahí, más allá del muro impenetrable del sufrimiento y vivir con la tranquila despreocupación de quien ha cambiado la ansiedad por el abandono.

Terminamos el paseo con perplejidades añadidas: ¿mira que si lo que de verdad son volátiles son nuestra pretendidas verdades absolutas? ¿Y si lo incierto resulta ser el apoyo en el dinero? ¿Cómo vamos a pretender certezas con un Maestro imprevisible? Y esta tristeza que a veces nos asalta ¿no será por nuestra propia ambigüedad a la hora de seguirle?

Tenemos el verano por delante para seguir modificando nuestra opinión sobre los entornos.
Volver arriba