Bach, fuga para violín BWV 1026

Bach, fuga BWV 1026

¡Feliz domingo! La pieza de hoy es bastante breve comparada con las que hemos venido escuchando estos días atrás. Parece ser que es una obra de creación temprana por lo que vemos en ella un talento incipiente que aún está por florecer, cosa que hizo y de qué manera.

J. S. Bach

Repasemos brevemente la biografía de Johann Sebastian Bach (1685-1750), compositor alemán nacido en Eisenach. Justo fue ahí porque es donde trabajaba su padre como músico municipal. Con diez años se quedó huérfano y marchó a Ohrdruf con su hermano Johann Christoph. Puesto que era buen estudiante tuvo la oportunidad de terminar sus estudios en la prestigiosa Lüneburg, al norte. Con diecisiete años consiguió su primer puesto en Weimar y luego como organista en Arnstadt, luego en Mühlhausen y finalmente de nuevo en Weimar, ahora promocionado al puerto de maestro de conciertos pero con sueldo de maestro de capilla. Este puesto lo consiguió en Cöthen, donde pudo desarrollar su labor gracias al gusto del príncipe por la música. Finalmente, terminó en Leipzig, para trabajar como cantor, puesto en el que estuvo veintitrés años.

De Bach escuchemos su Fuga para violín y continuo en sol menor, BWV 1026. Solo conocemos una fuente única de esta pieza y parece que data de los tiempos de Weimar, precisamente en una copia hecha por Walther. La pieza no deja de tener su sofisticación y está llena, como es normal, de virtuosismo aislado en un único movimiento. Vemos que Bach trata el violín de una forma ya magistral pero aún por redondear, cosa que haría más adelante. De hecho, basta con pensarse que se cree que Bach empezó a componer sus sonatas y partitas para violín justo en Weimar.

La partitura de la composición puede descargarse aquí.

La interpretación es de Felix Harutyunyan (violín) y Anastasiia Igoshina (órgano).

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