Salve, verdadero cuerpo

Ave verum corpus, Peñalosa

¡Feliz martes! Las palabras que he usado como título de la música de hoy quizá sean poco conocidas en castellano pero sí lo serán en latín, y seguro que las has adivinado. Hoy he querido acudir al amparo de un gran maestro, puntero en su tiempo, cuya música nos sigue deleitando. Conocemos de él quizá la misma cantidad de música religiosa que profana (puede que más de esta), pero sus puestos importantes le obligaron a componer de la primera.

Talavera de la Reina

Quedémonos en compañía de Francisco de Peñalosa (1470-1528), compositor español nacido en la localidad toledana de Talavera de la Reina. Si los emperadores de la polifonía española son Morales, Victoria y Guerrero, deberías saber que Peñalosa el polifonista español más apreciado de su tiempo. Uno de sus principales logros fue traer a la península la polifonía franco-flamenca, que adaptó. Durante cierto tiempo cantó en la capilla del rey Fernando de Aragón. Durante un corto periodo de tiempo residió en Roma, siendo uno de los cantores favoritos del papa León X. Sin embargo, el puesto de mayor relevancia que consiguió fue nada menos que el de maestro de capilla de la catedral de Sevilla, cuya plaza definitiva consiguió en 1513 y la mantuvo hasta su muerte. Puesto que vivió alejado de los centros de impresión musicales (principalmente Amberes y Venecia), no se conservan demasiadas obras suyas.

Una impresionante obra suya es su motete Ave verum corpus, a cuatro voces. Es una impresionante que sobresale por que Peñalosa construye la pieza a base de bloques de acordes desplegados, obviamente, en las cuatro voces. Por tanto, en su mayor parte, es una obra homofónica. Sí hay pequeños momentos ligeramente elaborados pero son quizá aquellos que sirven de transición entre diversas frases. Aunque es un canto eucarístico el texto termina con un implorante miserere nobis donde ahí sí Peñalosa permite un par de compases de libertad. Sea como fuere, la obra es bellísima por el estatismo reverencial que consigue el maestro.

La partitura de la composición puedes descargarla aquí.

La interpretación es de Psalterium.

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