¡Vayamos a Belén para ver lo que nos dicen que ha pasado! Navidad

Navidad
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Nos ha nacido un Niño

Navidad 

Hoy la Iglesia se hace vocera y no cesa en el anuncio más renovador: “Dios se hace hombre”, y el hombre se diviniza.

Al atardecer 

Por amor a Sión no me callaré, por amor a Jerusalén no descansaré, hasta que irrumpa su justicia como una luz radiante y su salvación, como una antorcha encendida. Las naciones contemplarán tu justicia y todos los reyes verán tu gloria; y tú serás llamada con un nombre nuevo, puesto por la boca del Señor” (Is 66, 1-2). 

A medianoche: 

Es la hora de Palabra. El Ángel anuncia a los pastores: «No temáis, os anuncio una buena noticia que será de gran alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor. Y aquí tenéis la señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre» (Lc 2,10-12). “Un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado” (Isa 9, 5). 

La humanidad entera celebra su mayor fecundidad, hemos dado a luz la redención del universo. Ya no hay noche y día, no hay dualidad, en la persona del Hijo de Dios se une el cielo con la tierra, lo humano y lo divino. Dios se complace en la bondad que ha aparecido en la tierra. 

Al alba 

Ha amanecido la Gloria de Dios, el Sol que nace de lo alto: “Decid a la hija de Sión: Mira a tu salvador, que llega, y a ti te llamarán «Buscada», «Ciudad no abandonada». (Is 62, 11-12) Tu Hacedor ha tomado tu naturaleza, tus lágrimas, tu silencio. Aunque no lo sientas, aunque no te enteres, el universo se ha revestido le luz y ha recuperado la belleza original. “Se ha manifestado la bondad de Dios nuestro Salvador y su amor al hombre” (Tit 3, 4). 

A pleno día 

Dios nos lo ha dicho todo en su Hijo. Quien quiera descubrir el sentido de la vida deberá mirar al portal de Belén. “El Verbo se ha hecho carne” y los que lo reciben adquieren el título de hijos de Dios (Jn 1, 1-18). 

Propuesta: 

¡Vayamos a Belén para ver lo que nos dicen que ha pasado! Puedes descubrir la verdad de la Navidad a la puerta de tu casa, al volver la esquina, dentro de ti, en el rostro desconocido, en quien te encuentras por la calle. ¡Feliz Navidad!

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