Ecuador: ¿Cambiar la Constitución para enrumbar a un estado dictatorial? La unidad es superior
La Constitución es la ley más importante en un país, porque norma los derechos fundamentales, define los principios que rigen a la sociedad, así como la naturaleza y funciones del estado
Mientas la mayor parte de las democracias en el mundo han tenido una sola constitución, en el Ecuador hemos tenido 20… muy frágiles, que han respondido a coyunturas, hechas a la medida del poder de turno
Entonces ¿por qué el Presidente busca una nueva constitución, en lugar de mejorar la actual?
Entonces ¿por qué el Presidente busca una nueva constitución, en lugar de mejorar la actual?
“El desprecio de los débiles puede esconderse en formas populistas, que los utilizan demagógicamente para sus fines, o en formas liberales al servicio de los intereses económicos de los poderosos. En ambos casos se advierte la dificultad para pensar un mundo abierto que tenga lugar para todos, que incorpore a los más débiles y que respete las diversas culturas” (Fratelli Tutti 155).
La Constitución es la ley más importante en un país, porque norma los derechos fundamentales, define los principios que rigen a la sociedad, así como la naturaleza y funciones del estado. Si anhelamos y queremos tener un estado democrático y participativo, con respecto a la pluralidad de opiniones y culturas, y en armonía con la naturaleza, la igualdad, los derechos civiles y sociales, y los derechos de la naturaleza deben constar en la Constitución. Su eliminación significaría un retroceso histórico.
La Constitución vigente ha sido considerada un ejemplo mundial por su reconocimiento a los derechos humanos, de la naturaleza, y por sus normas para conducir al Estado hacia políticas sociales que promueven la educación, la salud y conducen a la satisfacción de las necesidades humanas básicas.
La Constitución ha sido criticada por concentrar demasiado poder en el Ejecutivo, crear instituciones que han incumplido su función; estos errores deben ser corregidos, mediante mecanismos constitucionales, sin necesidad de cambiarla.
Mientas la mayor parte de las democracias en el mundo han tenido una sola constitución, en el Ecuador hemos tenido 20, sin que ninguna de ellas haya regido por mucho tiempo ni que las que les sucedieron hayan superado las carencias de las anteriores. Hemos tenido Constituciones muy frágiles, que han respondido a coyunturas, hechas a la medida del poder de turno.
Entonces ¿por qué el Presidente busca una nueva constitución, en lugar de mejorar la actual?Argumenta, sin fundamento, que la Constitución vigente no le permite combatir el narcotráfico y los GDOs y para ello, manifiesta que necesita otro marco constitucional. Desde su posesión hace dos años, Noboa ha enfrentado una violencia sin precedentes vinculada al narcotráfico. En enero de 2024 declaró el “estado de guerra interna” para combatir la delincuencia organizada. Este año ha decretado repetidos estados de excepción y ha promulgado varias leyes de emergencia. La Corte Constitucional declaró inconstitucionales algunas de ellas, y revocó parcialmente otras, argumentando, entre otras cosas, restricciones injustificadas a derechos humanos. Previamente, organizaciones de derechos humanos solicitaron la intervención de este organismo. La Marcha de Cuenca por el Agua y por la Vida, y el Paro Nacional convocado por la CONAIE, cuestionaron el proyecto presidencial.
Ante este conflicto social y jurídico, el Presidente decidió convocar a una consulta popular el 16 de noviembre para ver si aprobamos la elaboración de una nueva Constitución, de la que ha dicho muy poco, que tendrá 180 artículos, que el IESS ya no prestará servicios de salud sino que será una caja de pensiones y según la Ministra de Trabajo eliminará el 13 y 14 sueldo. Al parecer también quiere eliminar ciertas garantías de derechos humanos que han obstruido su gestión del conflicto interno. La pregunta que queda: ¿El país puede enrumbarse a un estado dictatorial regido por leyes que desconocen los derechos civiles y sociales, como ocurre en El Salvador, Nicaragua, Venezuela y Perú, con gobiernos de distintas denominaciones ideológicas?
Está en juego la defensa de los elementos básicos de la democracia, como la separación de poderes, el respeto a los derechos individuales, colectivos y de la naturaleza, y el resguardo de la soberanía de nuestra Patria; o dar paso a la legitimación de formas autoritarias de concentración del poder político, y a la eliminación de derechos fundamentales sobre todo colectivos y de la naturaleza.
La superación de la pobreza, la inequidad y la creciente violencia en el Ecuador no se pueden alcanzar creando condiciones que desconozcan los derechos humanos y de la naturaleza. Por el contrario, como lo ha mencionado el papa Francisco, solo mediante el diálogo y el respeto mutuo podemos promover la justicia, como único camino hacia la paz duradera. “La esperanza es audaz, sabe mirar más allá de la comodidad personal, de las pequeñas seguridades y compensaciones que estrechan el horizonte, para abrirse a grandes ideales que hacen la vida más bella y digna. (…) Un principio que es indispensable para construir la amistad social: la unidad es superior al conflicto”. (Fratelli Tutti 55)
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