'L'Osservatore' le saca los colores a España

El periódico del Vaticano afea su poca solidaridad con refugiados

Clama que no hay "alternativa": "estas personas deben ser socorridas y acogidas"




Leo con gran tristeza este miércoles la noticia del naufragio de una patera en el Mar de Alborán que se ha cobrado la vida a 49 refugiados subsaharianos y dejado solo tres supervivientes. El día después de que L'Osservatore Romanocriticara duramente a Francia, España y Austria por traicionar los ideales de la Unión Europea al no atender a la petición de ayuda de Italia, desbordada en lo que concierne a la acogida de inmigrantes.

Como observa el periódico del Vaticano, a la luz de la tragedia humanitaria que sigue encrudeciéndose a las puertas del viejo continente, "muy poca cosa" ha resultado el acuerdo entre los ministros de Interior francés, alemán e italiano de establecer nada más que un código de conducta para las ONGs que ayudan a los inmigrantes llegar a Europa.

¿Y la apertura de otros puertos europeos, aparte de los italianos, que puedan acoger a los que cruzan el mar? ¿Y el progreso del reparto de los recién llegados en los países comunitarios, de los que España solo ha acogido 1.488 de los 17.000 comprometidos? Nada.

Aunque Francia y España se han solidarizado con Italia, también es cierto que "han manifestado claramente la indisponibilidad de los puertos de Marsella y Barcelona para el atraque de los barcos de rescate", tal y como recuerda L'Osservatore. Y eso que los puertos italianos son los responsables del 86% de la acogida de inmigrantes, según cifras del ACNUR, frente al mero 4% que asume España.

Si bien es cierto que España no ha caído, aún, al nivel de Austria -que ha mandado hasta 750 soldados a la frontera con Italia para detener el flujo de inmigrantes- también lo es que no está dando en la crisis de refugiados "un enfoque concreto al concepto de unidad inherente al proyecto europeo", en palabras del periódico vaticano. Su proceder, al igual que el de los otros países lindantes con Italia, está dejando solo a un vecino "para manejar una situación sin precedentes".

Y mientras las llamadas de Italia a la solidaridad "siguen llegando a oídos sordos", las actuaciones de los países del sur están haciendo que "el objetivo de la integración europea siga siendo un espejismo borroso". Y lo que es peor. Como recuerda L'Osservatore, "mientras Europa discute, los inmigrantes siguen partiendo y muriendo". 2.247 personas han sucumbido al mar solo en lo que va de este año, más los 49 que murieron esta semana en las costas españolas.

"No puede haber alternativa: estas personas deben ser socorridas y acogidas", clama el rotativo. Que presten atención en Madrid de una vez por todas, ahora que ha sido señalada, y avergonzada, hasta por el Vaticano.

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