Una imagen vale por mil palabras

Renovar el imaginario bíblico

La colección Mujeres Bíblicas va acompañada de una imagen de portada relacionada con el texto. El objetivo de estas portadas es acompañar la relectura creativa de los textos con un imaginario visual diferente al que tenemos sobre las mujeres de la biblia. Cuando buscamos por ejemplo en internet los nombres de mujeres bíblicas nos salen imágenes que corresponden a un imaginario femenino francamente machista: algunas de rodillas, otras suplicando, otras llorando, otras calladas… Sin embargo, cuando acudimos al texto bíblico sin prejuicios, muchas veces descubrimos un personaje bíblico completamente diferente, con una intensa vida interior se muestra como Dios fortalece la vida de las personas. Son mujeres fuertes que son capaces de enfrentar las dificultades de sus contextos históricos desde la valentía que les infunde su fe en Dios. Por eso las imágenes diseñadas se concentran en aquellos momentos de las historias donde se pueda entrever una actitud, una decisión, una acción y nos muestra a la mujer creyente y valiente que hay en cada una de ellas. No se trata de imágenes realistas, propio del imaginario preconciliar, sino de un lenguaje simbólico que evoque una conexión entre la espiritualidad del personaje bíblico y la del lector o lectora. Tampoco son mujeres bellas, pues no es el valor físico el que la hace ser un personaje bíblico, sino su fortaleza de fe. Con ello se quiere incidir en las miles de ocasiones que las imágenes de las mujeres creyentes han sido transformadas a favor del estereotipo machista de la belleza femenina, perdiendo así su fuerza creyente. Las mujeres de estos libros son diversas físicamente, inquietan y evocan una diversidad de identidades y de espiritualidad. La colección propone combinar palabra escrita e imagen, dos lenguajes que hoy van siempre juntos. Pensamos con palabras e imágenes, que menos que acompañar el texto bíblico con imágenes también renovadas.

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