Calleja a Arregui: "La obligación de callar es inmoral y no obliga"

Joxe Arregui, te repito mis palabras; sabes que estés donde estés, te mantengo todo mi afecto y que confío en ti sin titubeo. Nunca te he dicho que no he entendido eso de que te impusieron una año de silencio. No conozco el Código de Derecho Canónico, pero no puedo creer que puedan imponerlo; será recomendarlo, aconsejarlo, pedirlo, reclamarlo... pero ¿imponerlo? ¿Hay alguien en este mundo que pueda exigir esto a otro ser humano, en la sociedad o en la Iglesia? No lo creo. Es gravemente inmoral. No se puede hacer voto de lo inmoral.La cuestión es si es prudente decir esto o lo otro, así o de otro modo, pero la obligación de callar es inmoral y no obliga. Es el "abc" de libertad humana de expresión.

Así, mi confianza en ti, intacta, pero sabes que no estoy de acuerdo con que te vayas de "los franciscanos". La astucia de los hijos del mundo, también es Evangelio, como la limpieza de corazón de los hijos de la luz.

Por tanto, insumisión a una ley o mandato injusto hay en la Iglesia como en todas las "sociedades" o "instituciones"; igual, con condiciones muy estrictas en las causas, pero igual; porque está en juego lo ético común irrenunciable a la persona, y ningún poder o institución escapa a ello; ni civil, ni religioso; ninguno; toda insumisión conlleva "pena", pero esto le corresponde a la autoridad reglada reclamarlo; deja que ellos digan cuál, por qué, cómo y si la pueden imponer.

Pero todo esto es otra cuestión; sólo que en ética, en ética civil y cristiana, nadie puede decir de ningún grupo humano que no ha lugar de ningún modo a la insumisión; sería un mal servicio a la Iglesia de tu "sacrificio", amigo José Arregui. Es lo poco que podemos aportarte los filósofos y teológos de lo moral. Un abrazo.

José Ignacio Calleja, profesor de Moral Social en Vitoria
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