1.- Dígnate, Señor, unirme a Ti en tu vida santísima que está enteramente consagrada a vuestro Padre y a las almas; así deseo yo también sea mi vida.
2.- Dígnate, Señor, ser nuestra sabiduría y santificarnos en la verdad. Corazón de Jesús, haceos en mí horno ardiente de amor y levantad llamas que me abrasen en verdadera caridad; que sepa amarte a Ti y a todos tus hijos.
3.- Dígnate formarme un poco a semejanza del corazón de tu Hijo; hazme como El manso y humilde de corazón.
4.- Padre, Jesús dijo: "Cuanto hagáis al más pequeño e vosotros a mí me lo hacéis".
5.- Yo también soy pequeño; hazme el favor de darme fervor para amarte más y más a Ti y a todos tus hijos. Amén.