¡Adelante!



La obra que te traigo para empezar la semana es muy bella. Como ves, a pesar de los rigores del verano, no dejo de tirar la casa por la ventana y procurar traerte lo mejor de lo mejor. El maestro que nos visita hoy lo hace por primera vez. Te diré que es música contemporánea pero si esta palabra de produce rechazo te aconsejo que sigas leyendo y que escuches. ¡Me lo agradecerás!

Está con nosotros hoy Vladimir Martynov (1946), compositor ruso nacido en Moscú. Estudió en el Conservatorio de Moscú y ya cuando era estudiante demostró su gran capacidad como compositor. Fue Nadia Boulanger la que reparón en lo buen compositor que era. Pronto se convirtió en un representante de las corrientes más radicales de su época, entre las que estaban, por su puesto, el serialismo. Pero también se interesó en la música antigua, especialmente la medieval, cuya música editó de forma regular. Esta música poco a poco fue atrapándole y su música pasó del hiperconstructivismo a otros caminos, como esa etapa de la "nueva sencillez" que comenzó a adoptar en 1976. Pasó a interesarse en la música rock y luego se hizo profesor de teología, llegando a dedicarse al canto antiguo. En fin, si a alguien puede aplicarse la palabra "ecléctico" como estilo ese es Martynov.

Una de sus obras más conocidas se titula Come In!, es decir, algo así como "¡Adelante!" o "¡Entra!" o "¡Pasa!". Fue escrita y estrenada en 1988 y fue un encargo de Gidon Kremer. La obra es como una serie de movimientos lentos bajo la inspiración de maestros como Beethoven o Schubert. Ese tranquilo discurrir de las cuerdas se ven interrumpidas por motivos del violín solista, y de vez en cuando adornadas por el sonido del woodblock y los etéreos acordes de la celesta. Hay quien dice que, con esta obra, Martynov estaba llamando insistentemente a las puertas del cielo. ¡Una gozada, ya lo verás!

La interpretación es de Tatiana Grindenko (violín) y el conjunto Opus Poth.

Movimientos I y II


Movimientos III y IV


Movimientos V y VI

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