Alabad, siervos del Señor
¡Feliz viernes! El próximo fin de semana la Iglesia celebra el día de la Virgen del Carmen. Mañana tocará como cada sábado música mariana pero he querido ampliar hoy a este viernes esa festividad. Ciertamente hoy no te traigo música relacionada con la virgen pero sí con el Carmelo. Luego lo explicaré pero quiero que sepas de antemano que vamos a acudir hoy a un gran nombre, conocidísimo entre todos los melómanos y cuya música nunca defrauda. ¿Te apetece disfrutarla como se debe?
Si es así quiero que sepas que una vez más la música será de George Frideric Handel (1685-1759), compositor británico de nacimiento alemán en Halle. Este gran hombre, mago de la música, también tenía un genio muy fuerte. En su época había una famosa soprano llamada Francesca Cuzzoni, que visitó Inglaterra en 1722. Ella pronto mostró su carácter de prima donna decidiendo no interpretar una canción o aria que Handel había compuesto para ella para su debut en Londres. Pensó que iba a irse de rositas pero se topó con el temperamento del sajón. Este la agarró, la zarandeó y la llevó hacia una ventana próxima donde amenazó con lanzarla si no cumplía con su trato... La soprano aceptó y terminó cantando la obra de Handel. En fin, una anécdota para nada justificable pero que muestra cómo se las gastaban en esa época, sobre todo en un choque de trenes como ese.
Este hombre que mostró ese comportamiento dudoso compuso este Laudate pueri Dominum, HWV 237. Fue compuesto en su época en que estuvo en Roma, en 1707. Allí pudo componer música religiosa de una calidad soberbia, sobre todo porque las óperas eran algo poco beneficioso porque por decreto papal se había cerrado los teatros. Ese año asistió a las festividades relacionadas con la Virgen del Carmen en la capital italiana y decidió componer unas series de obras para las vísperas de ese día que fueron recogidas como «Vísperas carmelitas». Es una miniatura en la que muestra casi todas las formas italianas imperantes en la época: arias con ritornelos, sonatas en trío, concerto grosso, homofonía, aria con el continuo. Toda una muestra del arte de este grandísimo hombre en una también llena de religiosidad y, por tanto, de una música extraordinaria.
La partitura de la pieza puedes descargarla aquí.
La interpretación es de Kamila Zajickova (soprano), Musica Vocalis y Musica Aeterna de Bratislava dirigidos por Branislav Kostka.