Alabad, siervos del Señor
¡Feliz viernes! El próximo fin de semana la Iglesia celebra el día de la Virgen del Carmen. Mañana tocará como cada sábado música mariana pero he querido ampliar hoy a este viernes esa festividad. Ciertamente hoy no te traigo música relacionada con la virgen pero sí con el Carmelo. Luego lo explicaré pero quiero que sepas de antemano que vamos a acudir hoy a un gran nombre, conocidísimo entre todos los melómanos y cuya música nunca defrauda. ¿Te apetece disfrutarla como se debe?
Este hombre que mostró ese comportamiento dudoso compuso este Laudate pueri Dominum, HWV 237. Fue compuesto en su época en que estuvo en Roma, en 1707. Allí pudo componer música religiosa de una calidad soberbia, sobre todo porque las óperas eran algo poco beneficioso porque por decreto papal se había cerrado los teatros. Ese año asistió a las festividades relacionadas con la Virgen del Carmen en la capital italiana y decidió componer unas series de obras para las vísperas de ese día que fueron recogidas como «Vísperas carmelitas». Es una miniatura en la que muestra casi todas las formas italianas imperantes en la época: arias con ritornelos, sonatas en trío, concerto grosso, homofonía, aria con el continuo. Toda una muestra del arte de este grandísimo hombre en una también llena de religiosidad y, por tanto, de una música extraordinaria.
La partitura de la pieza puedes descargarla aquí.
La interpretación es de Kamila Zajickova (soprano), Musica Vocalis y Musica Aeterna de Bratislava dirigidos por Branislav Kostka.