Bach, preludio y fuga BWV 541
¡Feliz domingo! Hoy es el día de la Virgen del Carmen y ya ayer te lo recordé con bella música. El órgano de Bach también nos servirá para alabar a la Virgen y acercarnos a ella. Te confesaré que la obra de hoy me encanta. Para mí tiene el optimismo y alegría típicamente bachianas y la suelo escuchar muy a menudo. Me gusta muchísimo cómo el maestro la concibió y la llegó a ejecutar. Espero que a ti también te guste y que llene de luz y de buenas vibraciones este día de hoy.
Un día más nos acompaña Johann Sebastian Bach (1685-1750), maestro alemán nacido en Eisenach. Desde pequeño sentía ya devoción por la música. Mientras vivía con su hermano Johann Christoph en Ohrdruf, vio cómo este poseía un precioso libro de música que estaba prohibido para el pequeño. No podía ni acercarse a él. Estaba guardado en un buró que solo se abría cuando Christoph se dedicaba a la música. Pero el pequeño Sebastian estaba fascinado. Durante los siguientes seis meses consiguió sacar a escondidas el libro de donde estaba guardado y lo copiaba a mano en largas noches de trabajo. Un día se quedó dormido debido al cansancio y al despertar su hermano estaba hecho una fiera y le confiscó la copia y guardó aún más secretamente el original. Toda una muestra de cómo tenía la música metida en los tuétanos desde pequeñito.
La partitura de la pieza puedes descargarla aquí.
La interpretación es de Hans-Andre Stamm al órgano Trost de la Stadtkirche de la localidad alemana de Waltershausen.