Hazte socio/a
Última hora
Luis Marín San Martín, nuevo limosnero papal

Música para mi santo patrón

¡Feliz lunes! Comienza la semana de pasión y lo hace con la festividad de san José. He decidido traerte música en la que aparece él como protagonista. El maestro que nos lo trae es toda una institución de la música romántica, cuya música posee una calidad fuera de lo normal. No te la traigo por aquí todo lo que debería pero bueno, aquí está este botón de muestra. Prepárate para disfrutar de unos sonidos exquisitos, intimistas y llenos de un sabor que no te dejará indiferente.

Ese alquimista del sonido es Héctor Berlioz (1803-1859), compositor francés nacido en La Côte-Saint-André. Su genio era irrepetible, exquisito y apasionado. Compuso una obra rica y original que dejó huella en las generaciones futuras. Con diecisiete años fue enviado a París a estudiar medicina pero su carrera se truncó tras escuchar las óperas de Gluck. Decidió hacerse compositor y por fin su padre lo aceptó por lo que entró en el conservatorio. Su carrera se estableció no solo componiendo sino como crítico musical, organizador de conciertos, etc. También se dedicó a viajar por toda Europa interpretando sus obras. Llegó incluso a San Petersburgo y Moscú. Berlioz compuso su famosa «Sinfonía fantástica» así como varias óperas, no teniendo siempre el mismo éxito. Cuando uno escucha las obras de Berlioz no solo tiene delante un maestro consumado sino que asiste a una música arrebatadoramente bella, que solo puede calificarse de romántica aunque esto parezca una obviedad.

Te traigo hoy un fragmento de su oratorio La infancia de Cristo, op. 25. Fue compuesto entre 1853 y 1854 y tiene libreto del propio Berlioz basado en el evangelio de Mateo, concretamente en el episodio de la huida a Egipto; la composición está dividida en tres secciones. Al final de la primera parte está la quinta escena titulada L'Étable de Bethléem. En ella se describe la escena del niño Jesús nacido y sus padres acunándole en una bella canción de cuna. San José y la Virgen le cantan para que se duerma tras el duro viaje del que vienen. Cantan con ritmo ternario (otra alusión a los tres miembros de la familia) y la música no puede ser más tierna.

La partitura de esta preciosidad la puedes descargar aquí (página 63).

La interpretación es de Raquel Camarinha (soprano), Maarten Koninsberger (barítono) y Het Gelders Orkest dirigidos por Roberto Benzi.

También te puede interesar

Lo último

Quinta visita de León XIV a una comunidad de su diócesis

El Papa visitará la parroquia romana del Sagrado Corazón en Ponte Mammolo