Réquiem a la memoria de un grande



¡Feliz lunes y feliz semana! Espero que en ella todo te vaya bien. Saboreando un delicioso vino de Oporto he caído en la cuenta que prácticamente no te traigo por aquí nada de música portuguesa. Si mis cuentas no fallan, salvo la música de Manuel Cardoso, nunca ha aparecido por aquí ningún maestro del país vecino con el que compartimos península. Por ello, vamos a dedicarle hoy un buen tiempo a un maestro que es uno de los más importantes allí. Además, lo hace con su obra maestra.

Te presento a João Domingos Bomtempo (1775-1842), maestro portugués nacido en Lisboa. Destacó también como un reputado pianista. Su padre era italiano y a los catorce años le sucedió en la capilla real de Lisboa. Sin embargo, marchó de Portugal buscando otros aires y marchó a París donde adquirió una inmensa fama y sus obras fueron aclamadas. Incluso hizo amistad con Clementi quien publicó sus obras. A causa de la invasión napoleónica marchó a Londres pero finalmente volvió a Lisboa. Se dedicó a enseñar y también a organizar conciertos con obras de Mozart, Haydn o Beethoven, así como sus propias composiciones. En 1833 fue nombrado profesor de Doña María II y luego director del conservatorio de la capital lisboeta recién fundado. Bomtempo trajo a Portugal los aires clasicistas y podemos decir que fue el primero en componer obras (sobre todo sinfonías y música de cámara) que son típicamente portuguesas.

Su obra más importante es el Requiem «À memória de Camões», op. 23. Fue compuesto hacia 1818 en homenaje, por supuesto, al gran poeta portugués. Se estrenó en Londres al año siguiente y vemos que en la obra predomina la estructura homofónica en la masa coral. El compositor también se atreve con la estructura imitativa e incluso llega a presentar en la composición hasta tres fugas. La orquesta casi se limita a dar soporte al coro y rara vez actúa de forma independiente. Sin embargo, es la encargada de canalizar la intensidad y el dramatismo del texto propio de la misa de réquiem. El aporte de color a la obra también lo proporcionan los solistas, que siempre tienen pasajes expresivos y líricos sin demasiada pirotécnica y sin recurrir a técnicas propias de la ópera napolitana. Una obra que merece ser conocida como se debe. Espero que la disfrutes.

La partitura de la composición puedes descargarla aquí.

La interpretación es de Ana Pusar-Jerič (soprano), Heidi Riess (alto), Christian Vogel (tenor), Hermann Christian Polster (bajo), el Coro de la Radio de Berlín y la Orquesta Sinfónica de la Radio de Berlín dirigidos por Heinz Rögner.

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