Venid a mí



¡Feliz miércoles! Ya hemos pasado la mitad del mes de julio. Es probable que estés ya disfrutando de tus ansiadas vacaciones y o que te hayas incorporado a tu trabajo tras tenerlas. ¡Disfrutar estés lo que estés haciendo! Para este día de mediados de semana te propongo disfrutar de una música que nos llega directamente del barroco. Como tantas obras veces, no viene de la mano de uno de los músicos de primera fila hoy día aunque en su tiempo sí era reconocido como se debe.

Nos visita hoy Matthias Weckmann (c. 1616-1674), maestro alemán nacido en Niederdorla. Estudió con Heinrich Schütz en la corte de Dresde y se encargó de llevar encima la tradición de su maestro. Recibió nombramientos en la corte de Hamburgo y en Dinamarca, siendo el de organista en la Jakobikirche de la ciudad hanseática el puesto que finalmente retuvo siempre. En su época le fueron atribuidas muchas composiciones que poco a poco se fue descubriendo que no eran de él. Las de este maestro muestran claramente que no era un maestro nada convencional sino que continuó como su propio camino compositivo, que su profesor, el insigne Schütz se encargó de marcarle claramente. Como este, usa textos muy espectaculares y también una disonancias que, aunque controladas, sí tienen una fuerza especial. Igualmente, es marca de la casa el uso del contrapunto, siendo digno de un maestro.

Te propongo disfrutar por unos momentos de su motete Kommet her zu mir alle. Se halla en un manuscrito que data de 1664 y se abre con una sonata. Los diálogos en eco se suceden con intensos contrastes dinámicos. Destaca cómo señala la palabra «alle» mediante semicorcheas. También recurre a los intervalos disminuidos para describir el tormento y otros elementos que unen el texto con las notas de una forma muy audaz y muy al estilo de Weckmann. De pronto, la armonía parece que se suspende para describir otra vez el tormento y el cansancio de quien está cansado. Toda una maravilla.

La partitura de la pieza puedes descargarla aquí.

La interpretación es de Tomas Kral (bajo) y el Conjunto Barroco RedHerring dirigido por Patrick Denecker.

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