Para un concurso
¡Feliz miércoles! Ya estamos a mitad de esta semana laboral o de vacaciones, según sea. Es posible que te queden unos días para cogerlas u otros tantos para terminarlas. Sea como fuere disfrútala. Para contribuir a ello te traigo una música que es toda una inmensa prueba para el solista. Reconozco que es una obra de circunstancias pero que actualmente sigue interpretándose. Tras escucharla solo podemos quedarnos boquiabiertos tras el derroche de música.
Se trata de su Solo de Concours para clarinete y piano. Fue una obra compuesta en 1899 para un concurso del Conservatorio de París. Está escrita en tres secciones. La primera es optimista y está llena de tresillos que ponen a prueba los dedos del clarinetista. La segunda tiene una melodía de un fuerte sabor francés y permite cierto descanso al solista porque hay un mayor diálogo con el pianista. Una cadencia de nuevo llena de tresillos nos lleva a la tercera parte en la que el clarinetista debe mostrar una fuerza descomunal para terminar con éxito la obra y, por supuesto, si es posible, ganar el concurso.
La partitura de la pieza puedes descargarla aquí.
La interpretación es de István Kohán (clarinete) y Doremi Takahashi (piano).