Las cumbres alpinas
Hoy te traigo una música grandiosa. No solo porque está compuesta pensando en un paisaje grandioso sino que por sí misma lo es. Basta escuchar unos minutos de ella para darse cuenta. El maestro (todo un maestro, como seguramente te imaginarás) es capaz de transportarnos a bellos lugares con su espectacular música. A las pruebas me remito.
La monumental obra a la que he aludido se titula Eine Alpensinfonie, op. 64, es decir, "Una sinfonía alpina". A pesar del título, es un poema sinfónico. Strauss compuso una obra con 22 secciones que se interpretan sin interrupción, haciendo que la obra no se por tanto estrictamente una sinfonía. En la obra, Strauss describe una experiencia propia que tuvo mientras ascendía a los Alpes. Es una obra que, a pesar de todo, no ha recibido una buena acogida. Se ve como obra programática (es decir, que no es música abstracta sino que pretende seguir un guión) y también es una música que requiere una gran cantidad de músicos (125) e instrumentos, de ahí que no pueda ser interpretada por cualquier orquesta. La obra es espectacular, un prodigio de orquestación por parte de Strauss, que te introduce perfectamente en el ambiente y que te transporta. Si la escuchas con atención, verás que es una obra cuya composición debió ser especialmente difícil para Strauss.
Como anécdota te diré que el primer CD grabado en la historia con música clásica contenía esta "Sinfonía Alpina" de Richard Strauss dirigida por Herbert von Karajan.
La partitura de esta magna obra la puedes conseguir aquí.
La interpretación que te traigo es la de la Orquesta Filarmónica de Viena dirigida por Bernard Haitink.