Las fuerzas celestiales

Fuerzas celestiales, Sheremetev

¡Feliz martes! Cuando todos los efectivos celestiales se pongan a cantar y a celebrar con nosotros se debe organizar una buena porque un coro de voces tan numeroso debe ser algo fabuloso. Hoy, vamos a meditar el misterio que ocurre cuando nos ponemos de acuerdo para alabar a Dios.

Aleksandr Sheremetev

No sé si alguna vez he traído algo de Aleksandr Sheremetev (1859-1931), compositor y director de orquesta ruso nacido en San Petersburgo. Era conde y procedía de una familia de larga tradición en su gusto por las artes. Nuestro maestro de hoy era de formación amateur pero sirvió como director de música de la Capilla de la Corte de San Petersburgo. No solo ahí sino que en su batalla por patrocinar las artes llegó a fundar tanto un coro como una orquesta sinfónica. Uno de sus objetivos era popularizar la música, no solo la clásica sino también la popular rusa, por lo que colaboraba económicamente con todas las instituciones que podía. La revolución hizo que tuviese que emigrar y todas sus posesiones fueron nacionalizadas.

Una de sus obras más conocidas (y de las pocas de él que se conservan en la actualidad) es posiblemente Nïne silï nebesnïya, que podría traducirse como Hoy las fuerzas celestiales. Utiliza el texto del himno de los querubines de la liturgia de los dones presantificados. Obviamente es una composición para la liturgia ortodoxa en la que se convoca a los fieles a estar en comunión y a participar del rito de la comunión, mientras las voces, con esos impresionantes bajos rusos, nos convocan a la serenidad y a la participación en la vida eterna.

La partitura de la composición puede descargarse aquí.

La interpretación es de Tenebrae dirigido por Nigel Short.

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