Un largo muy largo
¡Feliz lunes! Espero que esta semana que ahora empieza esté llena de cosas buenas para ti. Hace unos meses conocíamos la noticia del fallecimiento de un inmenso cantante y a una edad temprana. He decidido empezar la semana rindiéndole un homenaje. Vamos a disfrutar de su impresionante voz y con una técnica además depuradísima como ahora verás. Es una pena que se nos mueran personas de gran talento que aún están en la flor de la vida. Menos mal que nos queda la música.
Me vas a permitir que hoy no te habla del compositor sino del intérprete. Se trata de Dmitri Hvorostovsky (1962-2017), barítono ruso nacido en la localidad siberiana de Krasnoyarsk. Comenzó a estudiar en su ciudad natal y allí mismo debutó como cantante. En 1987 ganó el concurso Glinka y un año más tarde otro el Toulouse. Sin embargo, una grandísimo avance en su carrera vino en 1989 cuando consiguió ser el cantante de la BBC de Cardiff, ganando al favorito local Bryn Terfel. Tras ello comenzaron a lloverle los contratos de recitales internacionales. Fuera de su país debutó en una ópera con «La dama de picas» de Tchaikovsky y en Italia hizo lo propio en La Fenice con «Eugenio Oneguin». Era un gran especialista en la ópera de Verdi habiendo cantado, entre otros papeles, «Un ballo in maschera», «La traviata», «Simon Boccanegra» e «Il trovatore». Con solo 55 años falleció en Londres víctima de un tumor cerebral. Se truncó así una carrera que no solo estaba siendo prometedora sino que lo mantenía en la cúspide del panorama operístico internacional. Una verdadera pena.
Hoy vamos a escuchar un fragmento de El barbero de Sevilla, ópera en dos actos de Gioachino Rossini (1792-1868). Es la obra más famosa de Rossini y narra cómo el conde Almaviva seduce a Rosina y consigue que se case con él. Con ayuda del barbero y factótum Fígaro lleva a cabo su plan para burlar al guardián don Bartolo quien también pretende a la muchacha. Almaviva toma la apariencia de un estudiante, Lidoro, para escribir a Rosina y ganarse así su amor. Quizá el fragmento más famoso es la cavatina titulada Largo al factotum. La canta Fígaro y lo que dice es que dejen paso porque llega el que lo controla todo en la ciudad. Es toda una prueba para la agilidad de cualquier barítono ya que además tiene que emplearse a fondo con las palabras italianas terminadas en «-issimo» que tanto usó Rossini. Una obra inmortal.
La partitura de la pieza puedes conseguirla aquí (página 54).
La interpretación es de Dmitri Hvorostovsky (barítono9 y la Orquesta Sinfónica de Montreal dirigida por Charles Dutoit. Descanse en paz.