Lección para el Jueves Santo
¡Feliz Jueves Santo! Para este día del amor fraterno, que es también de la institución de la eucaristía por parte de Jesús, vamos a hacer lo que toca: escuchar música propia para este importantísimo tiempo litúrgico, culmen de nuestra fe.
Quien se encargará de ello es Orlande de Lassus (1530/32-1594), compositor flamenco nacido en Mons. Empezó su formación como niño de coro en San Nicolás en su Mons natal y ya con doce años estaba al servicio de Fernando Gonzaga. Gracias a su bella voz viajó por toda Europa con su patrono. En 1553 fue nombrado maestro de coro de San Juan de Letrán de Roma. Luego pasó a Amberes y finalmente se estableció en Múnich, como maestro de capilla del duque Alberto V de Baviera. Tenía a su disposición músicos procedentes de todo el continente y que conformaban una de las capillas más prestigiosas de su tiempo. Compuso en una gran cantidad de géneros musicales, profanos y religiosos, y su fama era tan alta que era llamado «el admirable Orlando» o «el príncipe de los músicos de nuestro tiempo». Su éxito fue reconocido durante su vida y su fama y sus obras hicieron de él uno de los compositores más admirables del renacimiento.
Para este umbral de triduo pascual vamos a escuchar su Tercera lección de Jueves Santo. Desde el comienzo apreciamos cómo Lassus se amolda perfectamente a la música religiosa de su tiempo, componiendo una pieza redonda, sublime en cuanto a la polifonía, contenida y a la vez emocionante. Como siempre, la polifonía contenida florece algo más en las letras hebreas que encabezan los párrafos.
La interpretación es de Oxford Camerata dirigida por Jeremy Summerly.