Cuatro órganos
¡Feliz jueves! ¿Cómo va la semana ¡Ya queda poco para el fin de semana! Hace un par de días te traía música de Peteris Vasks y te escribía un pequeño alegato en favor de la música contemporánea, que no es para nada difícil de escuchar. Hoy te traigo otro ejemplo de la misma situación aunque he de reconocer que quizá en este caso es posible que te parezca la cosa más difícil de asimilar. La música es aparentemente sencilla pero ese carácter repetitivo que tiene puede ser algo irritante para algunos.
Podemos comprobar todo esto en su obra titulada Four Organs. Fue compuesta en 1970 para cuatro órganos electrónicos y unas maracas. La obra está escrita a partir de un concepto simple: aumentar gradualmente un acorde fijo (en este caso de 11ª). Dicho acorde va poco a poco resolviéndose en la tónica (La) y luego va evolucionando hacia la dominante (Mi). Las maracas crean un fondo sonoro continuo en patrones de dieciocho notas. Estos permiten a los organistas ir contando pulsos para atender a la evolución de la obra. Según el propio Reich es la única obra compuesta a base de esa aumentación de un acorde, sin ningún cambio de timbre o ritmo solo elongación de las notas. Nos dice que se fijó también en las obras medievales de Perotin. Una composición que te deja casi hipnotizado.
La interpretación es de Michael Tilson Thomas, Ralph Grierson, Roger Kellaway y Steve Reich (teclados) y Tom Raney (maracas).