El ritmo del piano



¡Feliz martes! Para evadirnos un poco del tono religioso general de la Cuaresma te ofrezco hoy una música que podría calificarse de ligera pero que es toda una delicia al oído. Te aseguro que cuando la escuches terminarás bailándola. Además su compositor es todo un maestro en este género y tipo de música. Es posible que cuando leas su nombre te recuerde a una obra suya que es conocidísima. Hoy he querido traerte otra. Puede parecer simple pero está llena de escollos para los intérpretes.

Creo que aparece por primera vez por aquí Scott Joplin (1867/68-1917), compositor estadounidense nacido en el noreste del estado de Texas. Está considerado como el maestro del género del «ragtime» y escribió para piano música que casi suena a la de banjo. Su música estaba presente en todos los salones del oeste americano por lo que era extraordinariamente conocida. Era hijo de un obrero y una antigua esclava y él mismo aprendió a tocar el piano; un maestro local alemán le enseñó las obras europeas más importante. Su popularidad es tal que es el compositor afroamericano más exitoso de la historia. Algunas de sus obras se han grabado cientos de veces y han sido arregladas para casi todos los conjuntos posibles. Son interpretadas desde por orquestas sinfónica hasta por carritos de helados. Es indudable que, para algunas generaciones, la música de Scott Joplin representa la música tradicional de Estados Unidos.

Hoy te propongo disfrutar de su Stoptime Rag. Se le pide al pianista que, además de llevar un ritmo endiablado con las manos, patee con el pie para llevar el ritmo. El «stop-time» es un tipo de ritmo que sigue un patrón acentuando partes que habitualmente no lo están. Joplin imprime a la obra un ritmo trepidante y fulgurante que es complicadísimo para el intérprete. La obra parece ser que fue compuesta (o al menos publicada) en 1910 y tiene forma de scherzo con diversas partes repetidas. Sin duda una obra que no solo te hace sonreír sino bailar... ¡Baila y sonríe que falta nos hace!

La partitura de la pieza puedes conseguirla aquí.

La interpretación es de Benjamin Loeb al piano.

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