Con tono festivo
¡Feliz lunes y feliz semana! Pues eso, vamos a inaugurar estos nuevos siete días semanales con ese tono, a pesar de que quizá el tempo de la obra no parece que indique eso. Pero bueno, cuando sepas quién es el compositor de la misma caerás en la cuenta de que todo lo que salió de sus manos (como ocurría ayer con las composiciones de Bach) es de una gran calidad. ¿Te apetece pasar un buen rato? ¡Vamos a ello!
Nos visita para empezar esta semana Jean Sibelius (1865-1957), compositor finlandés nacido en Hämeenlinna. Es el maestro nacionalista finlandés más importante y uno de los más influyentes en el desarrollo de la sinfonía en todo el siglo XX. Pronto mostró tener talento para el violín y en 1885 se matriculó en la universidad para estudiar derecho pero lo dejó por la música. Viajó a Berlín a estudiar contrapunto y luego a Viena, convirtiéndose poco a poco en un poderoso compositor para la orquesta sinfónica. El estreno de su «Kullervo» en 1893 dio lugar a buenas vibraciones que fueron completadas con el de la «Suite Lemminkäinen». Luego empezó a componer sus sinfonías, verdaderos monumentos, llegando hasta el número siete y con una calidad no antes alcanzada en si país. Su actividad musical se fue haciendo cada vez más intensa hasta que le fue detectado un cáncer de garganta, provocado seguramente por su adicción al alcohol y el tabaco. Eso le hizo caer en una crisis y un silencio que duraron bastantes años. Terminó sus días revisando obras anteriores. En 1957 falleció de una hemorragia cerebral.
Hoy te ofrezco su Andante Festivo, op. 117a, obra compuesta en 1922 para cuarteto de cuerdas con versión original para cuerdas y timbales. En 1929 fue interpretada la obra en la boda de una sobrina por lo que parece posible que el maestro la retocase para ese evento. El tempo es solemne y con unos bellos rubatos. La obra es un continuo flujo de melodías que se suceden unas a otras y que, por tanto, forman una única gran (y bellísima) melodía. Fue una obra muy querida por Sibelius y su grabación fue la última obra que dirigió el maestro; fue también interpretada en su funeral.
La partitura de la obra puedes descargarla aquí.
La interpretación, para cuarteto de cuerdas, es del Cuarteto Iranzo.