A 43 años del asesinato del obispo, se busca la 'verdadera pista' Fiscales argentinos piden reabrir la investigación sobre la 'muerte' de monseñor Ponce de León

Monseñor Ponce de León
Monseñor Ponce de León

El obispo Carlos Ponce de León murió en Argentina en 1977. Recientes investigaciones en el país, han demostrado que las circunstancias de su fallecimiento no fueron a causa de un accidente, como se dijo entonces

María Isabel Ponce de León, sobrina del obispo asesinado durante la dictadura de Videla, afirmó en un aentrevista con Télam que su tío, "aplicó los preceptos del Concilio Vaticano II, no agarró una bandera política"

Ha estado esperando muchos años la "audiencia judicial para presentar el peritaje" que ya se presentó ante la Cámara de Apelaciones de la ciudad de Rosario, con la intención de descubrir la verdad sobre la muerte del monseñor Ponce de León, el 11 de julio de 1977

Calificado de traidor a la Iglesia y a la patria, el obispo fue perseguido continuamente, con campañas de difamación, acciones temerarias, requisas "cuando transitaba por la vía pública"

Después de 43 años del asesinato del obispo, fiscales argentinos pidieron que se anularan los veredictos de los juicios anteriores y reabrir la “verdadera pista”, la del asesinato ordenado, mandado por la dictadura militar del general Jorge Videla

(Vatican News).-En Argentina, no solamente el beato Mons. Enrique Angelelli, fue asesinado por los militares durante la dictadura de Videla, también Mons. Carlos Ponce De León, obispo de San Nicolás, cercano al nuncio Pío Laghi.

El obispo en La Rioja, Enrique Angelelli, fue asesinado durante la dictadura militar simulando un accidente vial. Según las investigaciones testifican que también la muerte del obispo Carlos Horacio Poncede León, no fue por un incidente, sino que también fue asesinado.

Monseñor Ponce de León

Monseñor Ponce de León: otra víctima más de la dictadura

En el sitio del medio Telam, entrevistan a la sobrina del obispo, María Isabel Ponce de León, quien afirma que su tío, aplicó los preceptos del Concilio Vaticano II, “no agarró una bandera política. Lo hizo desde la iglesia. Además, escribió en ese momento un artículo en defensa del obispo Angelelli, recibía a los familiares de los detenidos-desaparecidos y se movía para encontrarlos, por ejemplo, yendo a las cárceles”, reflexionó María Isabel Ponce de León, quien desde hace muchos años ha estado esperando la “audiencia judicial para presentar el peritaje” que ya se presentó ante la Cámara de Apelaciones de la ciudad de Rosario, con la intención de descubrir la verdad sobre la muerte del monseñor Ponce de León, el 11 de julio de 1977”, se lee.

El 4 de agosto de 1976, murió Mons. Enrique Angelelli Carletti, Obispo de La Rioja. Fue en un accidente automovilístico ideado para matarlo. Sus asesinos estaban motivados por el odium fidei y por la incesante labor del obispo en favor de los derechos de los pobres y necesitados, en un país en el que entonces gobernaba una feroz dictadura militar.

Beatificado en 2019, monseñor Angelelli fue conmemorado el domingo 1 de agosto del 2021 con una misa especial, presidida por el actual obispo de La Rioja, monseñor Dante Braida. La celebración tuvo lugar en la Punta de los Llanos, en el lugar exacto donde fue martirizado el difunto prelado, en presencia de unos pocos fieles, debido a la continua pandemia de Covid-19.

“Traidor a la iglesia y la patria”

Este era el calificativo que recibía Mons. Ponce de León, de parte de los informes de inteligencia y públicamente se lo decía el teniente coronel Manuel Fernando Saint Amant, fallecido en la cárcel donde cumplía la pena de perpetua por delitos de lesa humanidad, se lee más adelante en el artículo.

El obispo fue perseguido continuamente, con campañas de difamación, acciones temerarias, requisas “cuando transitaba por la vía pública”. Sus tareas eran cuidar de los sacerdotes en las villas y barrios populares, la atención pastoral a los niños más pobres, el recibimiento de los migrantes, que llegaban de a miles, entre otras.

Después de 43 años del asesinato del obispo, fiscales argentinos pidieron que se anularan los veredictos de los juicios anteriores y reabrir la “verdadera pista”, la del asesinato ordenado, mandado por la dictadura militar del general Jorge Videla.

En 2014, en el 37º aniversario de la muerte del obispo, se recordó al prelado con una eucaristía presidida por el arzobispo de Buenos Aires, el cardenal Poli. Algunos días después, se condenó a cadena perpetua de dos ex militares declarados culpables de organizar el asesinato de otro obispo, monseñor Enrique Angelelli. Ambas muertes consideradas inmediatamente “accidentales”.

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