Crónica 2 de la asamblea de AL y el Caribe Mirar de frente nuestro tiempo: "Un pentecostés del siglo XXI"

Camino
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La comunidad de Marcos supo construir una narrativa atrapante para contar la mejor de las noticas, el día 2 de la Asamblea. La cercanía del proyecto del Reino es inminente, hay que volver a Dios y creer en la buena noticia

Una anécdota quizás pinte de lleno la propuesta sinodal que está detrás de la metodología de la asamblea: 'Al agendarlo y ver la foto del Wazap me dí cuenta que era obispo', me dice un compañero de grupo de discernimiento

Para dar vuelta la pirámide (o tirarla abajo), hay que empezar a mezclarnos, encontrarnos como hermanxs

Me preocupa cuando una idea muy potente se enuncia antes de acontecer … Algo de eso ha estado pasando, cuando se habla de un Kairós en la Iglesia en América Latina. ¿Dónde radica la densidad de ese tiempo propicio? ¿Quiénes lo identifican así?

Quizás, tenga sentido empezar a hablar de Kairós luego de este pentecostés del siglo XXI. Quizás, los locos que proponen sueños para terminar con una iglesia patriarcal y clerical, pierdan todos los miedos para ‘dar vuelta la tortilla’Quizás, ya no hay vuelta atrás

(Bendita Mezcla).-

La comunidad de Marcos supo construiruna narrativa atrapante para contar la mejor de las noticas. Luego de que los malos de siempre arrestan a Juan, gritón y bautizador, el carpintero de Nazaret no lo duda más: ‘el tiempo se ha cumplido’. El maestro de manos gastados puede verlo claro: la cercanía del proyecto del Reino es inminente, hay que volver a Dios y creer en la buena noticia.

Esa fue la narrativa inicial del día dos de trabajos en la asamblea. Hubo tiempo después para pensar esa conversión desde el magisterio latinoamericano y del papa Francisco. Todo eso, para caminar hacia el trabajo en las comunidades de discernimiento, donde los sueños que nos reclaman conversiones, se traducirían en desafíos pastorales.

Sinodalidad de facto

Cuando una palabra se usa mucho, tiene peligro a correr la misma inflación que sufren nuestras economías del sur. La desconfianza se dispara y se vacían de contenido. Pero hay veces que la realidad se muestra nítida. Una anécdota quizás pinte de lleno la propuesta sinodal que está detrás de la metodología de la asamblea.

- Al agendarlo y ver la foto del Wazap me dí cuenta que era obispo’, me dice un compañero de grupo de discernimiento. No se había notado, a Dios gracias, por su tono, ni por sus títulos, ni por su uniforme. Además, el caos de la formación de los grupos virtuales, tampoco había permitido presentarnos del todo. Nos reímos, se trata de la sinodalidad ‘de facto’: es posible encontrarse como hermanos, antes que nada, por sobre todo.

Para dar vuelta la pirámide (o tirarla abajo), hay que empezar a mezclarnos, encontrarnos como hermanxs.

Un pentecostés del siglo XXI

Me preocupa cuando una idea muy potente se enuncia antes de acontecer, como si tuviéramos alguna posibilidad de condicionar el accionar del Espíritu, que sopla donde quiere.

Algo de eso ha estado pasando, cuando se habla de un Kairós en la Iglesia en América Latina. ¿Dónde radica la densidad de ese tiempo propicio? ¿Quiénes lo identifican así? Esto resulta escabroso, pero la curiosidad de Dios, es siempre superior a la previsión de nuestros planes. Otro ejemplo de lo vivido, abre brecha para sentipensar la densidad de este tiempo:

-Me sentí en Pentecostés, con ese desorden de voces. Dice la hermana Natividad Gonzales, de Chile, luego del caos generado el día 1, cuando falló la conformación de grupos del zoom y se abrieron todos los micrófonos. La gente comenzó a saludarse, a reconocerse, las voces se entremezclaron, se formo una bulla indescifrable, parecíamos borrachos, era imposible comunicarse, dolía la cabeza de tanto ruido.

Luego de Pentecostés se perdió el temor a hablar a plena luz del día del crucificado-resucitado. Algo así está sucediendo en la Iglesia de NuestrAmérica, marcada por el secretismo, el ocultimos y las internas donde se decide entre hombres y clérigos los destinos de todos los creyentes. Aun con buenas intenciones, esa ha sido una dinámica de fondo, en lso espacios donde se han decidido pasos fundamentales.

El valor del espíritu es fuego que ilumina todas las oscuridades y lanza ‘en salida’, en Éxodo.

Hay futuro porque hay raíces hoy: la primavera posible

Quizás, tenga sentido empezar a hablar de Kairós luego de este pentecostés del siglo XXI, donde luego del caos de cuadritos del zoom y todas las voces superpuestas, se logró organizar los grupos para escucharnos, mezclados y sin uniformes.

Quizás, una mujer negra nos despierta mirando desde su piel que ‘todos venimos de Mamá África’, invirtiendo la matriz colonial de nuestra misión, girando las calaveras que colonizaron y los barcos que trajeron esclavos. Con su grito profético del comienzo de la devastación hace 500 años, se supera el pedido de perdón a los pueblos y se los acompaña en su protagonismo de creer a su modo.

Quizás, los locos que proponen sueños para terminar con una iglesia patriarcal y clerical, pierdan todos los miedos para ‘dar vuelta la tortilla’.

Quizás, los desafíos que se escucharon este día sobre las mujeres, la formación, las estructuras de la hacia una iglesia-ministerial, la transformación del mundo, las alianzas con los poetas sociales, la enorme tarea de acompañar la carne herida de los hermanos… todos los desafíos irrumpiendo en medio nuestro, con la premura del presente y la potencia de las raíces que nos nutren.

Quizás, ya no hay vuelta atrás.

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