El cardenal era provincial de los jesuitas en 1973 Comprometen a Bergoglio en el secuestro de dos curas
Un abogado querellante en el juicio que se lleva a cabo por delitos de lesa humanidad en la principal cárcel clandestina de la dictadura pidió hoy que se cite a declarar a la máxima autoridad religiosa de Argentina, el cardenal Jorge Bergoglio, después de que una testigo la comprometiera en el secuestro de dos sacerdotes jesuitas.
La solicitud para que el cardenal primado de Argentina y arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, preste declaración ante el Tribunal Oral Federal 5 fue hecha por el abogado Luis Zamora, informaron fuentes judiciales citadas por la agencia estatal Télam.
El letrado hizo el pedido después de que María Elena Funes, quien durante la dictadura (1976-1983) estuvo cautiva en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), relatara a los jueces el secuestro en aquella época de los sacerdotes Francisco Jalics y Orlando Yorio, a quienes Bergoglio les había quitado un permiso para ejercer.
Bergoglio era desde 1973 superior en Argentina de la orden de los jesuitas, a las que pertenecían ambos religiosos que ejercían su labor sacerdotal en un barrio de chabolas del sur de la capital del país.
La testigo, que también realizaba labores de alfabetización y evangelización en ese barrio precario, dijo que Yorio le contó que el "jefe de la orden" les había quitado el permiso para ejercer en ese sitio "por razones ideológicas".
Relató que una semana más tarde, ambos sacerdotes fueron secuestrados en un gigantesco operativo y "llevados a la ESMA", donde Yorio permaneció secuestrado durante cinco meses y liberado por una gestión vaticana.
La presunta responsabilidad del ahora cardenal primado en ese hecho fue denunciada por primera vez en 1986 en su libro "Iglesia y Dictadura" por el extinto defensor de los derechos humanos Emilio Mignone, cuya hija catequista Mónica está desaparecida.
Desde hace varios meses el Tribunal Federal Oral 5 lleva a cabo un juicio oral y público por algunos de los crímenes cometidos en la ESMA, situada en la zona norte de Buenos Aires y por la que organismos de derechos humanos han calculado que pasaron unos 5.000 detenidos de forma ilegal.
Entre los 19 acusados en este proceso están los ex marinos Alfredo Astiz y Jorge "Tigre" Acosta, dos de los principales símbolos de la represión ilegal desatada durante la "guerra sucia".
Unas 30.000 personas desaparecieron en Argentina durante la última dictadura.
(RD/Efe)