Conmoción en Argentina por imagen de Jesús que mana sangre
El párroco aclaró que no son lágrimas, pues el líquido nace en la frente
Está en la iglesia Sagrado Corazón, fue descubierta por tres jóvenes y una multitud acude al templo
La supuesta aparición de sangre que mana de uno de los ojos de una imagen de Jesús, en el interior de un templo católico causa conmoción en la localidad de Yerba Buena y otros sectores de la provincia de Tucumán.
Cientos de fieles hacían cola para acercarse al Oratorio del Sagrado Corazón desde el viernes a la tarde cuando tres jóvenes que rezaban descubrieron en el bajorrelieve que representa la Última Cena que de un ojo de Jesús caía un líquido rojo similar a la sangre.
"No nos tenemos que detener en el fenómeno del cuadro, que sorprende, convoca y sensibiliza a los fieles. No nos quedemos con el fenómeno. Lo importante es cumplir con la adoración al Santísimo. No nos olvidemos que Jesús está en la Eucaristía, y que esta capilla fue construida hace cinco años para la Adoración Perpetua al Santísimo Sacramento, es decir las 24 horas y los 365 días del año", recordó el padre Jorge Gandur.
Al preguntársele si era verdad que resultados de los análisis de las muestras recogidas del rostro de Cristo habían confirmado que se trataba de sangre humana, el sacerdote prefirió no hablar por el momento de este tema.
"Mañana a las 17 (por este domingo) celebraré una misa frente al Oratorio Eucarístico de Jesús, y durante el oficio le informaré a la gente cuál es la posición de la Iglesia católica cuando surgen hechos de esta naturaleza", respondió Gandur al diario. También aclaró que el líquido que aparece en el rostro de Jesús "no son lágrimas, ya que el exhudado color rojo nace de una de las heridas del lado izquierdo de la frente de Cristo, producidas por la corona de espinas".
El sacerdote aprovechó esta oportunidad para instar a rezar y estar más cerca de Dios.
Uno de los descubridores del ¿milagro?
Jorge Iramain, uno de los primeros observadores del supuesto fenómeno milagroso aseguró que ya fue certificado por los sacerdotes del templo.
"Yo estaba sentado a unos tres metros y al comienzo dudé. Cuando vi que una adoradora observaba de cerca el cuadro de la Última Cena, de inmediato me acerqué y comprobamos que Jesús había llorado lágrimas rojas -que tenían aspecto de sangre-", señaló.
"Le informamos al padre Jorge Gandur, que vino luego y corroboró junto con otros sacerdotes lo sucedido", aseguró en el mismo sentido.
"Quienes tenemos fe sabemos que se trata de un mensaje de Dios. Estas lágrimas que derramó Jesús, justo a la hora de la Divina Misericordia, es una muestra del sufrimiento por las ofensas que recibe de los hombres", expresó Hilda Inés Frías, quien integraba la multitud de fieles que se acercó al escuchar las noticias sobre el milagro. (RD/Agencias)