La convocatoria en Santa Cruz, motor de la economía de Bolivia, preocupa a varios sectores La Iglesia boliviana llama al diálogo para evitar el paro indefinido por el conflicto del censo en Bolivia

Protestas por el palazamiento del censo en Bolivia
Protestas por el palazamiento del censo en Bolivia

Santa Cruz es la mayor región y el motor económico de Bolivia. La convocatoria de paro para este 22 de octubre, es una medida de presión al Gobierno para que realice el censo de población en 2023 y no en 2024 

La iglesia Católica de Bolivia dijo que este lunes que "no está de parte de un lado y del otro" que "está para ayudar, para colaborar"

La región de Santa Cruz, bastión político de la oposición, es la que más ha insistido con la realización del censo debido a que de sus resultados dependen aspectos como una nueva distribución de recursos según la población y la asignación de cuotas de representación política en el Parlamento

El anuncio del paro en Santa Cruz, la mayor región y el motor económico de Bolivia, para este 22 de octubre como medida de presión al Gobierno para que realice el censo de población en 2023 y no en 2024 preocupa a varios sectores como la iglesia que hace llamados para lograr una solución por la vía del diálogo.

La iglesia Católica de Bolivia dijo que este lunes que "no está de parte de un lado y del otro" que "está para ayudar, para colaborar".

En ese sentido, el arzobispo de Santa Cruz, René Leigue, en declaraciones a la red Unitel ofreció la mediación de la iglesia en el conflicto que tiene enfrentados al Gobierno y a la región de Santa Cruz "para ayudar para colaborar y buscar una solución, nadie quiere un paro ahora".

"El diálogo debe ser sin condiciones porque no se puede hablar de algo que ya está decidido", añadió el arzobispo de Santa Cruz.

Por su parte, el ministro de Planificación del Desarrollo, Sergio Cusicanqui, dijo este lunes a medios locales que los líderes cruceños no dieron los "argumentos técnicos para demostrar que los tiempos del censo nacional pueden acortarse".

Cusicanqui insistió en que las "medidas de presión van en contra y ponen en riesgo lo avanzado en la reconstrucción de la economía boliviana".

"El censo no se ha detenido, continuamos trabajando. Les invitamos a que lean bien el Decreto Supremo 4760, para que vean que ahí no se está imponiendo posiciones radicales. Solo se da fechas máximas para el desarrollo del pro censal por lo que no está en contradicción con lo que están planteando", señaló este fin de semana la viceministra de Comunicación Gabriela Alcón.

Mientras que el Comité Cívico de Santa Cruz en sus redes sociales que "por un capricho del centralismo tendremos que ir al paro. La lucha será dura, pero estamos del lado correcto de la historia".

En un multitudinario cabildo el pasado 30 de septiembre, que fue convocado por el Comité Cívico de Santa Cruz, entre otras organizaciones ciudadanas, se dio un ultimátum al Gobierno para que abrogue el Decreto Supremo 4760 sobre la realización del censo para 2024.

En un intento del Gobierno de escuchar a los representantes cívicos de Santa Cruz, los convocó a una reunión el pasado 11 de octubre pero estos no asistieron.

La región de Santa Cruz, bastión político de la oposición, es la que más ha insistido con la realización del censo debido a que de sus resultados dependen aspectos como una nueva distribución de recursos según la población y la asignación de cuotas de representación política en el Parlamento.

El Gobierno de Arce anunció en julio pasado el aplazamiento para 2024 del censo de población y vivienda que debía efectuarse en noviembre de este año, bajo el argumento de la pandemia y algunas dificultades logísticas como el diseño de la boleta y las cartografías regionales, entre otras.

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