Fernando Karadima, formador de obispos La Iglesia chilena pide a Roma que abra un proceso contra un cura investigado por abusos
El arzobispo de Santiago, cardenal Francisco Javier Errázuriz, a través de un decreto pidió al Vaticano que inicie un juicio canónico en el caso del sacerdote chileno Fernando Karadima, quién es investigado por denuncias de abusos sexuales.
Según informó la página electrónica de La Tercera, la petición fue enviada hoy a la Santa Sede y anticipó que el juicio canónico podría demorar mínimo seis meses
Fuentes eclesiásticas estiman que el Vaticano deberá determinar si ese juicio se lleva adelante en Roma, o si el tribunal se constituye en el país.
Las fuentes sostienen que el cardenal tomó esta decisión en función de la gravedad de los antecedentes recibidos en la investigación administrativa que llevó a cabo el promotor de justicia del caso, sacerdote Fermín Donoso.
La investigación que se inició en 2005 se había dejado "en suspenso" por el cardenal, a la espera de nuevos antecedentes.
Fernando Karadima, de 80 años, y de gran prestigio en la Iglesia como formador de religiosos, incluidos cinco obispos, fue acusado por al menos cuatro antiguos feligreses de haber cometido abusos hace un par de décadas, mientras era párroco del Sagrado Corazón de El Bosque, en un pudiente sector de la capital chilena.
El caso de Karadima ha llegado también a los tribunales de la Justicia ordinaria tras la presentación de algunas denuncias, aunque fuentes del caso dijeron que algunos delitos podrían estar prescritos, debido al tiempo transcurrido.
Dos de los denunciantes revelaron hace unas semanas detalles de sus casos a un diario estadounidense, al que dijeron que cuando eran adolescentes, el sacerdote denunciado los besaba en la boca y les tocaba los genitales aprovechando la posición de poder que tenía sobre ellos.
De acuerdo con fuentes ligadas a la defensa de Karadima, un juicio canónico es un escenario favorable para ellos, puesto que la etapa de prueba de juicio es más prolongada y permite ejercer una defensa más completa y con conocimiento de los cargos.
La decisión de enviar el caso a Roma se produce tras el viaje del cardenal Errazúriz a la Santa Sede, y pese a que inicialmente se esperaba que tomara una determinación en los últimos días de junio.
(Rd/Efe)