A través de una carta del arzobispo emérito de Rancagua La Iglesia chilena tiende puentes al presidente electo Gabriel Boric: "Has despertado las esperanzas del pueblo"

Alejandro Goic (izquierda) y  Gabriel Boric
Alejandro Goic (izquierda) y Gabriel Boric

Alejandro Goic, dos veces titular el episcopado chileno, le envió una misiva a Boric recordándole las esperanzas que ha generado en el pueblo

"Tengo entendido que no tienes el don de la fe, pero cuando a un hombre honesto lo mueve -en este caso en la acción política- el sueño de una sociedad mejor para todos, se realiza aquello que dijo Jesús"

El veterano obispo le ofreció a Boric tres encíclicas del Papa Francisco: 'Laudato Si', socio-ambiental, “Fratelli Tutti”, la fraternidad humana, y “Amoris Laetitia” sobre el amor humanos

El futuro mandatario le respondió con un llamado telefónico y aceptándole sus regalos: tres encíclicas de Francisco

El arzobispo emérito de Rancagua y dos veces titular de la Conferencia Episcopal Chilena, Alejandro Goic, de 81 años, envió una carta al presidente electo Gabriel Boric, en la que lo felicita por su triunfo en el balotaje y le desea éxito en la gestión de liderar el país desde el próximo año.

"Te felicito muy sinceramente por tu elección. Ha sido un triunfo espectacular, no solo por la enorme cantidad de votantes que han dado su confianza, sino por las esperanzas que has despertado en el pueblo chileno", puntualizó el prelado jubilado, quien señaló también que "debe estar consciente de que lo ha llevado al poder no una ideología, sino una sensibilidad social".

"Ha sido un triunfo espectacular, no solo por la enorme cantidad de votantes que han dado su confianza, sino por las esperanzas que has despertado en el pueblo"

Boric

En esta línea, destacó la cercanía que tuvo con algunos familiares del actual diputado, sobre todo con su abuelo Vladimiro, quien fue obispo de Punta Arenas y lo ordenó sacerdote.

En tanto, Goic aseguró que Boric logró despertar "ideales, sueños de un país más justo, más humano y digno para todos especialmente para los más pobres y vulnerables. La persona de Jesucristo y esos mismos valores han inspirado mi vida de creyente y de pastor".

"Tengo entendido que no tienes el don de la fe, pero cuando a un hombre honesto lo mueve -en este caso en la acción política- el sueño de una sociedad mejor para todos, se realiza aquello que dijo Jesús", puntualizó.

Además, en la carta le advirtió al mandatario electo que "no será fácil tu tarea, recibirás muchas presiones" y que además "habrán muchos que te exigirán que todo sea pronto".

Es por esto que indicó que "tienes razón cuando dijiste que 'los avances para ser sólidos requieren ser fruto de acuerdos amplios. Y para durar, debe ser siempre peldaño a peldaño, graduales para no desbarrancar ni arriesgar lo que cada familia ha logrado con su esfuerzo'".

"Tienes razón cuando dijiste que 'los avances para ser sólidos requieren ser fruto de acuerdos amplios"

"Rezaré por ti, por tu amada Irina, por tus queridos padres y hermanos, por los ministros... Por la Convención Constituyente, por todos los poderes del Estado, por las distintas denominaciones de creyentes a lo largo de Chile, etc. Para que todos trabajemos por el bien de Chile y de todos los chilenos", finalizó el obispo emérito.

Goic alcanzó notoriedad cuando en 2007, ejerciendo la presidencia de la Conferencia Espiscopal Chilena, propuso la idea de un "sueldo ético" para las personas.

El veterano obispo le ofreció a Boric tres encíclicas del Papa Francisco: “Laudato Si”, socio-ambiental, “Fratelli Tutti”, la fraternidad humana, y “Amoris Laetitia” sobre el amor humanos.

Para el final le deja como reflexión la historia bíblica del Rey Salomón, que inicia: “El rey es joven, debe gobernar a un pueblo numeroso, diverso, complejo, con conflictos”.

Me llamó por teléfono y me agradeció la carta. Fue muy atento, cordial y cercano en su conversación. Para mí resultó muy grata su llamada”, reveló el obispo.

“Me aceptó los libros que le ofrecí en mi carta y se los hice llegar”, agregó. La respuesta quizás sea una señal, una premonición sobre la posible visita del joven presidente al Sucesor de Pedro en el Vaticano.

Primero, Religión Digital
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