Llamada de la Iglesia católica a la reconciliaciòn en Argentina
"Hay un clima social que pide terminar con los enfrentamientos"
"Erradicar la pobreza, prioridad nacional del Bicentenario 2010/2016"
(Patricio Downes) La Iglesia realizó un fuerte llamado a la reconciliación en la Argentina, a través de su presidente de Pastoral Social, Jorge Casaretto, en la clausura de la Semana Social de Mar del Plata 2010. "Ya hay un clima social que pide terminar con los enfrentamientos, el planteo amigo-enemigo", dijo el obispo de San Isidro, quien lidera en la Conferencia Episcopal Argentina el reclamo de mayor diàlogo y atención a los pobres y marginados, junto al cardenal Jorge Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires.
Este ha sido el pedido lanzado por los obispos al Gobierno de Cristina Fernàndez de Kirchner y a su esposo el ex presidente Néstor Kirchner, jefe del partido justicialista y aspirante a la reelecciòn del matrimonio presidencial en 2011.
"En la Argentina estamos asistiendo a un cambio muy fuerte desde 2001, en una etapa transitoria, en un camino que va hacia el fortalecimiento de la democracia y de las instituciones. Pero lo estamos transitando con dificultades".
La Semana Social, con la participación de unos 800 dirigentes sociales, agentes de la pastoral social de todo el paìs, sindicalistas, empresarios, funcionarios y legisladores, terminó con un llamado a "un nuevo liderazgo para erradicar la pobreza y promover el desarrollo integral".
"Creemos que la búsqueda de consensos para el desarrollo integral es la clave para erradicar la pobreza, como prioridad nacional del Bicentenario 2010/2016", señala el texto que se dio a conocer en el mediodía de este domingo.
Agrega el texto de los lìderes de la Pastoral Social, aliada a otros sectores de la comunidad, que "erradicar la pobreza es un sueño grande, pero no hay grandes logros sin grandes sueños. Para nosotros, la causa de la justicia y la inclusión social, es una misión que brota de nuestra fe en Jesucristo y es el eje central de la Pastoral Social".
Llama a la concertación para atender los problemas más urgentes de la pobreza, y señala que "contemplar la dignidiad integral de toda persona y de todas las personas, nos ayuda a reemplazar el estilo de la fragmentación por el espìritu de la fraternidad".
"La unidad como comunidad nacinal es el mejor camino para el desarrollo integral y una justa distribución de los bienes. Generar espacios de diálogo y promover una cultura del encuentro, es también profundizar nuestra opción por los pobres y por el desarrollo fedeal de la Argentina".
Al final del encuentro, se reafirmó el mensaje del Episcopado "Hacia un Bicentenario en justicia y solidaridad 2010/2016", en el que la Iglesia sostuvo que "sòlo el diàlogo hará posible concretar los nuevos acuerdos para proyectar el futuro del país y un país con futuro. La promoción de politicas públicas es una nueva forma de opción por nuestros hermanos más pobres y excluidos".
Tal como lo hizo Casaretto en su mensaje de clausura, el documento propone "un nuevo estilo de liderazgo para erradicar la pobreza y generar el desarrollo integral". Junto a Casaretto, estuvieron los obispos de Mar del Plata, Juan Puiggari, de Rio Cuarto, Eduardo Eliseo Martín, de Zárate, Oscar Sarlinga, y de Gualeguaychú, Jorge Lozano.