La espiritualidad del sacerdote diocesano siempre animado por el celo misionero Monseñor Pérez Riera: "La caridad pastoral es la fuente primera e insustituible de la espiritualidad y santidad del sacerdote"

Monseñor Pérez Riera
Monseñor Pérez Riera

Monseñor José Félix Pérez Riera o simplemente el padre Pepe Félix como le conocen muchos en Cuba, es uno de los sacerdotes que logra sembrar cariño por cada lugar que transita

El pasado día 4 de agosto fecha en que la Iglesia celebra la fiesta de San Juan María Vianney y el Día del párroco, el boletín Vida Cristiana publicó una entrevista al querido sacerdote habanero

Monseñor Pepe Félix declaró: "La espiritualidad del sacerdote diocesano brota y se sostiene en su identidad, que no es otra que la configuración con Cristo Cabeza y Pastor que adquirió en su ordenación sacerdotal"

Con experiencia tangible como párroco, le comparte a los nuevos presbíteros algunos consejos útiles que los pueden iluminar en su vínculo con su obispo: "El párroco debe estar siempre animado por el celo misionero de quien es enviado a anunciar y a hacer presente el Reino de Dios"

Monseñor José Félix Pérez Rierao simplemente el padre Pepe Félix como le conocen muchos en Cuba, es uno de los sacerdotes que logra sembrar cariño por cada lugar que transita. Al verlo hablar se denota en sus gestos el peso de una cultura de paz que solo puede ser administrada por un hombre encargado de llevar el bien a cuesta en cada servicio que brinda a la sociedad y a la Iglesia.

Durante décadas Mons. Pepe Félix colaboró como secretario ejecutivo adjunto de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba y vocero de la misma. Estas actividades las realizó siempre sin descuidar el acompañamiento que como párroco debía ofrecer a las comunidades atendidas por él.

El pasado día 4 de agosto fecha en que la Iglesia celebra la fiesta de San Juan María Vianney y el Día del párroco, el boletín Vida Cristiana publicó una entrevista al querido sacerdote habanero. En la misma Mons. Pepe Félix decía sobre la espiritualidad de un presbítero: "La espiritualidad del sacerdote diocesano brota y se sostiene en su identidad, que no es otra que la configuración con Cristo Cabeza y Pastor que adquirió en su ordenación sacerdotal. Por la configuración con Cristo y por el orden ministerial recibido, participa de la misión de Cristo, comprometiendo su ser y su hacer, es decir, toda la vida, al modo de Cristo, quien se entregó por sus hermanos"

La Caridad Pastoral

Para Mons. Pepe Félix la labor del sacerdote diocesano se "podría resumir desde la entrega y el servicio con la expresión caridad pastoral, que es la fuente primera e insustituible de la espiritualidad y santidad del sacerdote diocesano. La caridad pastoral es la acción ministerial que expresa el ser y la misión sacerdotal que actúa como servidor de su pueblo mediante los sacramentos; de manera eminente la celebración eucarística, el servicio de la Palabra-predicación homilética en la misa, en la celebración de los sacramentos, en la dirección espiritual, en la catequesis y en el servicio de la caridad con todos, especialmente hacia los más pobres."

Vínculo del sacerdote con su Obispo

El padre Pepe Félix con experiencia tangible como párroco le comparte a los nuevos presbíteros algunos consejos útiles que los pueden iluminar en su vínculo con su obispo. En sus palabras se puede leer: "El párroco debe estar siempre animado por el celo misionero de quien es enviado a anunciar y a hacer presente el Reino de Dios. Otro aspecto que quisiera destacar en la espiritualidad del sacerdote diocesano es su vínculo sacramental con el obispo al participar ambos del sacramento del ministerio apostólico: el obispo como sucesor de los apóstoles y el sacerdote como colaborador suyo al servicio de una Iglesia local.

Sacerdotes diocesanos

La pertenencia a una Iglesia local, también fuente de su espiritualidad, se llama incardinación, y más que un hecho jurídico o una instancia funcional de organización y disciplina, es un hecho teológico, eclesiológico, por el cual el sacerdote diocesano comparte la relación esponsal del obispo con la Iglesia local de la que es pastor.

Consecuentemente, ama a la Iglesia en la que está incardinado, a sus hermanos de presbiterio con quienes comparte la misma vocación, servicio y consagración, al participar todos en el ministerio apostólico que los configura con Cristo Cabeza y Buen Pastor de su Iglesia."

La Espiritualidad Sacerdotal

En el resumen final de su texto Mons. Pepe Félix plantea: "la celebración eucarística y las devociones asociadas al Santísimo Sacramento, la confesión frecuente, la lectura asidua e interiorizada de la Palabra de Dios, el servicio de caridad a los pobres y enfermos, el amor filial y creciente a la Virgen María, además de la devoción a algún santo en particular, constituyen el sólido alimento para la espiritualidad sacerdotal.” 

Espiritualidad

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