Reflexiona sobre la situación crítica que late detrás del consumo Monseñor Ojea reza por los fallecidos tras la intoxicación masiva por cocaína adulterada en Buenos Aires

Monseñor Ojea
Monseñor Ojea

En 24 horas, 20 personas murieron y 49 permanecen internadas en hospitales del conurbano bonaerense luego de haber consumido cocaína presuntamente adulterada

El obispo de San Isidro y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina advierte que hay que distinguir entre la oferta de droga que llamamos narcotráfico y la creciente demanda del consumo

"Este consumo tiene que ver con los problemas más profundos de nuestra sociedad: falta de horizontes humanos y laborales, profundas crisis familiares, el déficit enorme de nuestra educación, la profunda soledad y la necesidad de afecto"

(AICA).- El obispo de San Isidro y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Oscar Ojea, reflexionó sobre las muertes ocurridas a raíz del consumo de droga adulterada.

A través de su cuenta de Twitter, el obispo de San Isidro y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Oscar Vicente Ojea, expresó una profunda conmoción ante la muerte de jóvenes y adultos por el consumo de droga adulterada.

En la mañana del jueves, el gobierno bonaerense confirmó que ya son 20 las personas que murieron y 49 permanecen internadas en hospitales de diferentes localidades de la zona Oeste y Noroeste del conurbano bonaerense luego de haber consumido cocaína presuntamente adulterada. 21 de ellos se encuentran en grave estado, con la necesidad de asistencia respiratoria mecánica.

Luego de asegurar la oración por los fallecidos, sus familias y por toda la comunidad que sufre, como también por quienes están internados en grave estado, el obispo de San Isidro compartió una reflexión. "Ver el modo como han fallecido estas personas nos cuestiona profundamente cómo se esta viviendo el grave problema de las adicciones", observó.

"Frente a la tragedia que se está viviendo es necesario distinguir entre la oferta de droga que llamamos narcotráfico y la creciente demanda del consumo", advirtió. "Esto último tiene que ver con los problemas más profundos de nuestra sociedad: falta de horizontes humanos y laborales, profundas crisis familiares, el déficit enorme de nuestra educación, la profunda soledad y la necesidad de afecto", consideró.

En ese sentido, exhortóa que estos temas sean atendidos por una "mejor política" como propone el papa Francisco en Fratelli tutti.

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