Permitirán ceremonias con un máximo de veinte personas en espacios abiertos y diez en cerrados Obispos de Chile aplauden al Gobierno la decisión de permitir las celebraciones religiosas

Catedral metropolitana de Santiago
Catedral metropolitana de Santiago

El episcopado chileno considera 'correcta' la decisión del gobierno de dar marcha atrás en su decisión de suspender las celebraciones religiosas con fieles impuesta el pasado viernes ante la nueva ola de contagios de Covid-19

Monseñor Ramos: "Con esto el Gobierno enmienda un error grave y que permite que los creyentes podamos encontrarnos y reunirnos a celebrar el culto, respetando todas las medidas necesarias de cuidado y protección"

(Vatican News).- El Gobierno de Chile decidió, ayer, domingo 14 de marzo, reconsiderar su decisión de suspender las celebraciones religiosas con fieles durante el endurecimiento de las medidas sanitarias tomadas la semana pasada ante la nueva ola de contagios de Covid-19. El anuncio de las autoridades chilenas surge un día después de la declaración del Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile (CECh) que calificaba de “incomprensible y falto de racionalidad”, el criterio utilizado por las autoridades al incluir, en las medidas para el retorno a al “Paso 2 o transición” del protocolo sanitario anticovid, la absoluta prohibición de la asistencia de fieles a ceremonias religiosas.

Tras conocerse la noticia, el Secretario General de la CECh, monseñor Fernando Ramos Pérez, señaló que la decisión del Gobierno “va en el sentido correcto”, ya que la decisión de pasado viernes, 12 de marzo, de impedir encuentros o actividades de culto en Fase 2, era contraria a la libertad de la expresión religiosa y la libertad de culto que está sancionada por la Constitución.

“Creo que con esto el Gobierno enmienda un error grave que había cometido y que permite que los creyentes podamos encontrarnos y reunirnos a celebrar el culto, respetando todas las medidas necesarias de cuidado y protección, con aforos reducidos, también con ventilación, mascarillas y distanciamiento entre las personas. Es un deber nuestro - agregó - respetar estas medidas y así esperamos seguir haciéndolo, ahora con la autorización para realizar actividades de culto", declaró monseñor Ramos en un mensaje audiopublicado, ayer, en el portal de la CECh.

El comunicado emitido por la Oficina Nacional de Asuntos Religiosos (ONAR), dependiente del Ministerio Secretaría General de la Presidencia del Gobierno de Chile, explica que el contexto epidemiológico de las últimas semanas ha obligado al gobierno a regresar a la fase 2 del protocolo sanitario para enfrentar la pandemia, cuyas medidas establecen la prohibición de realizar eventos con público, entre los que se encuentra la práctica de cultos religiosos y espirituales de quienes profesan una determinada fe.

Sin embargo, “dada la importancia espiritual de éstos para una parte significativa de la ciudadanía y la proximidad de Semana Santa”- se lee en la nota -, el Gobierno permitirá en Fase 2 la realización de ceremonias de culto en lugares abiertos con un máximo de 20 personas y un máximo de 10 personas en espacios cerrados.

De este modo, la preocupación expresada por la CECh en su declaración del sábado, 14 de marzo, obtuvo una respuesta inmediata a su petición al gobierno de reconsiderar la prohibición que habían calificado de “incomprensible y falto de racionalidad” teniendo en cuenta no sólo los esfuerzos de la Iglesia católica y otras confesiones religiosas por evitar los contagios y cumplir con todas las normativas vigentes, sino también de la importancia de la profesión religiosa para los fieles.

Iglesia de Chile

Los obispos chilenos además habían recordado en su declaración que la libertad de culto y de práctica de la fe religiosa “es un factor social esencial de una democracia moderna y para la consecución del bien común”. 

En efecto, más del 90 por ciento de la población chilena, el fin de semana, ha tenido que cumplir una cuarentena estricta debido al dramático aumento de las cifras de contagios de Covid-19. La mayoría de las provincias, en parte como consecuencia de las vacaciones del verano austral, ha retrocedido a la llamada fase 2 o transición que comprende la suspensión de actividades en gimnasios, casinos y otras actividades y el toque de queda a las 22 horas, durante los días laborales y la cuarentena rigurosa el fin de semana. No obstante, el proceso de vacunación sigue avanzando exitosamente en Chile con cerca de 5 millones de personas vacunadas la menos con la primera dosis. 

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