"La pandemia ha generado cierta hambre o sed de contenido" Rodríguez Olaizola, en Argentina: "El clima social es duro, hay mucha disidencia, mucha hostilidad, mucha queja"

Conferencia de Rodríguez Olaizola en Argentina
Conferencia de Rodríguez Olaizola en Argentina

“Yo soy sacerdote, soy jesuita, soy un hombre que cree, y que de alguna manera trata de enlazar la vida que nos toca vivir y las circunstancias de nuestro entorno, y las dinámicas que vemos en la sociedad, en los medios de comunicación y en tantos lugares"

"Estamos hambrientos y sedientos de sentido, de discursos que vayan más allá del discurso estridente, mediático, a veces publicitario, a veces propagandista, a veces muy marcado por titulares de diseño, que están pensados para suscitar adhesiones inquebrantables u hostilidad fuerte"

El sacerdote jesuita español José María Rodríguez Olaizola se encuentra en la Argentina, donde protagonizará un ciclo de charlas y actividades que lo llevarán por Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires.

Invitado por la editorial Ágape, el religioso, que además es teólogo y sociólogo, permanecerá durante diez días en el país, y dialogó con AICA sobre esta visita especial, las necesidades que advierte en las personas en este momento particular postpandemia, y en qué consiste su propuesta, que busca abrir el diálogo desde un discurso humanista y esperanzador.

Autor de más de 20 libros, con miles de visualizaciones en su canal de YouTube y en la app Rezandovoy, donde ofrece un podcast diario con una oración guiada de unos diez minutos a partir de las lecturas bíblicas del día, meditación y canción incluidas, el sacerdote llevará sus reflexiones a miles de personas que ya se incribieron a las actividades propuestas para esta gira por la Argentina.

Consultado por AICA sobre el recibimiento que tuvo en su llegada, el padre Rodríguez Olaizola aseguró que “es inmejorable”. “Me estoy encontrando con mucha gente con ganas de compartir la reflexión, de escucha, de acoger las propuestas de reflexión y de sentido que voy ofreciendo con las charlas”, detalló. 

“Mi impresión es que hay cierta hambre o sed de contenido, y probablemente la pandemia generó un caldo de cultivo en el que se busca un poco de profundidad”, advirtió el religioso, y ahondando en la situación social  que vive la Argentina -y muchas de nuestras sociedades-, reconoció que “el clima social es duro, hay mucha disidencia, mucha hostilidad, mucha queja”. En ese sentido, consideró necesario que haya espacios “donde se abra un discurso diferente, que apunta más a la esperanza, a la concordia, a evitar los extremismos”.

Su gira por la Argentina tuvo como punto de partida la ciudad de Córdoba, donde el 10 de agosto protagonizó una firma de libros, y el jueves 11, dio una charla abierta. En Santa Fe, se presentará este sábado 13 de agosto a las 10, con una charla titulada “Diálogo entre la fe y la cultura”, que tendrá lugar en el Seminario Metropolitano.

En cada lugar, detalló el sacerdote en conversación con AICA, habrá propuestas diferentes y encuentros dirigidos a grupos muy distintos: “Hay propuestas con jóvenes, encuentros con religiosos y religiosas, con sacerdotes, con adultos de todas las edades, algunos más restringidos y otros más amplios. Hay conferencias, talleres, un poco de todo”. 

Y sobre lo que anhela de estos encuentros, expuso: “Espero que lo que planteo sirva para iniciar una reflexión. Yo suelo decir -y lo digo en las conferencias- que no ofrezco una charla cerrada, sino que lo digo en voz alta con la intención de provocar, de suscitar opiniones, en algunos casos que vayan más allá de lo que yo digo, e incluso que en ocasiones puedan ser discusión, pero en el fondo, lo que una charla tiene que provocar es que la persona que se va siga pensando y siga completándola con su propia experiencia”.

Quienes asistan a las actividades, se encontrarán con una mirada que conjuga un análisis humanista, sociológico de nuestras sociedades, o de algunas dinámicas en las que estamos todas las personas y, al mismo tiempo, una mirada creyente.

“Yo soy sacerdote, soy jesuita, soy un hombre que cree, y que de alguna manera trata de enlazar la vida que nos toca vivir y las circunstancias de nuestro entorno, y las dinámicas que vemos en la sociedad, en los medios de comunicación y en tantos lugares; con los contenidos y con aquello en lo que creemos, eso es quizá lo que mejor define lo que hago: esa convergencia de la espiritualidad y la sociología, o de la mirada creyente y al mismo tiempo de una mirada un poco ‘aterrizada’ en el mundo en que vivimos”.

“Yo espero que eso sea lo que encuentren las personas que asistan, ya sea hablando de la soledad, de la manera en que pasamos por el mundo, de la mirada al prójimo, de tantas cosas que son los temas que voy a ir tratando”, anheló.

Finalmente, Rodríguez Olaizola animó a las personas a participar “sobre todo porque creo que estamos hambrientos y sedientos de sentido, de discursos que vayan más allá del discurso estridente, mediático, a veces publicitario, a veces propagandista, a veces muy marcado por titulares de diseño, que están pensados para suscitar adhesiones inquebrantables u hostilidad fuerte. Necesitamos un discurso que hable de nuestras vidas, de nuestros anhelos, de la humanidad que compartimos. Eso es lo que intento proponer, y ojalá esto sirva”, concluyó.

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