"Son mercenarios del templo y además maltratan al pueblo que les rinde honor entregándoles el 'oro'" "Los obispos de Zamora (Michoacán) son prepotentes y no tienen una mínima actitud de misericordia"

Diócesis mexicana de Zamora
Diócesis mexicana de Zamora

"En México, los obispos han estado viviendo su episcopado con una significativa lejanía del propio Papa Francisco, quien no se ha cansado de insistir una y otra vez en la urgencia que tiene la Iglesia de tener pastores con olor a oveja"

"Queda claro que en México, el episcopado no ha mirado a los descartados, a los más pobres, a los sufridos existencialmente, a los que piensan diferente, a los marginados y olvidados en todo aspecto"

"Sorpresivamente, los últimos 10 obispos nombrados en México, ni son pastores, ni son cercanos al pueblo, ni son sencillos, ni son misericordiosos, y además su actitud es más sedevacantista de lo que podríamos imaginar"

En abril pasado del año en curso, los obispos mexicanos asistieron a la visita “Ad Limina”: acto que cada obispo cumple para el bien de la propia diócesis y de toda la iglesia, para fomentar la unidad, la caridad, la solidaridad en la fe y en el apostolado. Con profunda tristeza y enfado,; sin duda queda claro, que la mayoría de obispos mexicanos (por no decir que todos) no conocen a sus ovejas, no dialogan con sus ovejas, no escuchan a sus ovejas… en fin, así con esa actitud, es imposible que tengan el olor de su feligresía, pues no la conocen, ni les importan quizá.

Los obispos mexicanos siguen siendo hijos de la ley, son un clero arropado por su propio casco de protección, de modo que sus feligreses (a quienes deben confirmar en la fe o al menos eso prometieron) no son dignos de su obispo, así parece. Queda claro que en México, el episcopado no ha mirado a los descartados, a los más pobres, a los sufridos existencialmente, a los que piensan diferente, a los marginados y olvidados en todo aspecto. Si fuera mentira lo que escribimos en esta nota, la iglesia mexicana ya hubiese dado frutos abundantes de vida plena, ya se notaría la presencia del reino de los cielos, el reino de Jesús entre nosotros; y no, no es así, cada vez más los jóvenes se sienten hijastros de una madrastra cruel y no hijos de la santa madre Iglesia. 

Diócesis mexicana de Zamora

Hicimos una prueba al azar para conocer una diócesis, es el caso de Zamora en el estado de Michoacán… profunda tristeza, molestia y dolor, un obispo que no hace el mínimo por actuar conforme al evangelio y a Cristo Jesús, ya no digamos que se parezca en algo a lo que Francisco, su “jefe máximo” en la institución eclesiástica. En Zamora no importan los derechos humanos de los sacerdotes, de los seminaristas, de las personas de buena fe que confirman el pueblo de Dios, no importa tratarlos mal, discriminarles, ofenderlos, lastimarlos.

En esta región de México, tanto el obispo titular como el auxiliar se comportan con una actitud que parece maldad, son déspotas, prepotentes, no tienen una mínima actitud de misericordia y de cercanía a quien se ha equivocado, condenan con dureza y crueldad a quien se les antoja. Son príncipes y han convencido con esa actitud al presbiterio y a la feligresía que son soldados rasos y subalternos que deben obedecer ciegamente a su actuar de monarcas.

Buscan premiar a sacerdotes “muy obedientes” con altos nombramientos en la curia y en las parroquias con mayor poder adquisitivo. Es de enojo que no son pastores, son lobos vestidos de ovejas y así es fácil confundir al pueblo de Dios y enriquecerse económicamente a costa de la vendimia de sacramentos: son mercenarios del templo y además maltratan al pueblo que les rinde honor entregándoles el “oro”; se sabe (a oídas) que han encubierto casos graves de índole sexual por ejemplo; pero por otro lado, condenan a toda persona que se ha equivocado y que de rodillas han ido a pedir perdón, buscando la misericordia que Jesús entrega en su evangelio y que el papa Francisco pregona en casi todas sus expresiones, amén del año de la misericordia que parece quedó en la oscuridad de nuestra memoria.

Catedral de la diócesis mexicana de Zamora

Sorprende bastante que además de este solo ejemplo de la diócesis de Zamora, la presidencia y secretaría de la conferencia del episcopado mexicano “hagan como que no saben nada” y sigan el camino sin corregir en absoluto; si bien las diócesis y obispos son autónomos, también deben obedecer al romano pontífice y no lo están haciendo, por lo tanto están engañando al pueblo de Dios que peregrina en México

Un último punto de reflexión es éste: en el nombramiento de obispos en México, últimamente ha habido un doble mensaje en la práctica, porque el papa Francisco también ha dejado claro el perfil que él desea de los nuevos obispos (entendiendo que los ya residentes) se parezcan más a Jesús, que sean más pastores, que sean una iglesia en salida y no atrincherada en las sacristías, oficinas y palacios etc.

Pero sorpresivamente, los últimos 10 obispos nombrados en México, ni son pastores, ni son cercanos al pueblo, ni son sencillos, ni son misericordiosos, y además su actitud es más sedevacantista de lo que podríamos imaginar, entonces ¿qué están haciendo los obispos mexicanos? Al parecer están engañando al sucesor de Pedro, muy triste escribirlo y leerlo: los obispos mexicanos mienten a su pueblo, engañan a su pueblo, mienten al papa Francisco, le toman el pelo, son calculadores y no quieren perder sus privilegios a costa de pisar a los fieles creyentes, que en su sencillez la mayoría aun cree en ellos como “enviados por Dios”. El Papa Francisco debe saber que le mienten los obispos de la tierra que otro papa expresó: México siempre fiel… pero ya no más abuso de confianza a este amado pueblo, fiel pero pisado en su fe. 

Diócesis mexicana de Zamora

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