“Estamos ad portas de una crisis autoritaria”: profesor Eduardo Pizarro en el seminario internacional de los 40 años del IEPRI
Estamos ante una ola mundial de gobiernos tecnocráticos, del tecno feudalismo y necesitamos de los cambios de enfoque, con la oposición política unificada, con mass-media independientes, con protestas masivas, sostenidas, NO-Violentas, continuadas de la sociedad civil activa. Crónica del seminario internacional de los 40 años del Iepri en Bogotá
Casi tres cuartas partes de la población mundial viven hoy bajo regímenes autocráticos y apenas el 7 % en democracias liberales. La violencia contra la oposición política y cívica, el peso del poder económico y formas de autoritarismo que avanzan incluso mediante mecanismos legales muestran que democracia y paz no son conquistas irreversibles, advierten investigadores internacionales reunidos en la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).
La democracia puede deteriorarse incluso desde sus propias instituciones. Un gobernante elegido puede utilizar mecanismos técnicamente legales, romper normas democráticas y restringir progresivamente derechos y espacios de participación. A esto se suman la desigualdad, el poder económico sobre las decisiones políticas y distintas formas de violencia que ya no se limitan a los conflictos armados, se extienden al tecno fascismo.
Este panorama fue planteado por investigadores de las universidades de Yale y Bedfordshire, y de la Escuela de Economía y Ciencias Políticas de Londres, reunidos en el Seminario Internacional “Colombia y el Mundo: Violencia, Democracia y Paz”, organizado por el Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales (Iepri) entre el 28 y el 30 de septiembre de 2026.
Una de las cifras que dimensiona el problema fue presentada por Elisabeth Wood, profesora de Ciencia Política de la Universidad de Yale, a partir de datos de 2025 del proyecto Variedades de la Democracia (V-Dem), elaborado por la Universidad de Gotemburgo, en Suecia. Según esta medición, casi tres cuartas partes de la población mundial viven en autocracias y solo el 7 % en democracias liberales.
Los datos muestran además que Estados Unidos perdió por primera vez en 50 años su estatus de democracia liberal y que su deterioro ha sido más rápido que el registrado en Hungría y Turquía.
La profesora Wood explicó que “muchas de las herramientas utilizadas en procesos de erosión democrática pueden ser técnicamente legales y aplicadas por líderes elegidos popularmente, aunque terminen debilitando las normas sobre las que funciona una democracia. En muchos de estos procesos, también se registran actos de violencia contra la oposición política y cívica.
Buena parte de los episodios de la denominada tercera ola de autocratización se han revertido, como ocurrió en Polonia y Brasil (en la transición entre Bolsonaro y Lula). Las desigualdades y la polarización provocan la erosión de la democracia, con la caída de la libertad académica con censura, vigilancia, presión política del Estado, perdida de igualdades y represión en contra de los periodistas y de las voces disidentes como forma de perdida de la libertad de expresión.
Mira la destrucción de Usaid y del Instituto de Paz en EEUU por parte del magnate Musk.
Es preocupante el ensuciamiento de las críticas y la marginalización del Congreso de EEUU, Trump justifica el Estado de Guerra sin el consentimiento del Congreso de EEUU y así Trump provoca las ejecuciones extrajudiciales en el Caribe, la persecución de ICE en contra de los migrantes como estrategia de normalización de las violencias, favoreciendo los intereses económicos de las elites y así provocan el aumento de las desigualdades en EEUU.
Estamos ante una ola mundialde gobiernos tecnocráticos, del tecno feudalismo y necesitamos de los cambios de enfoque, con la oposición política unificada, con mass-media independientes, con protestas masivas, sostenidas, NO-Violentas, continuadas de la sociedad civil activa (como hemos demostrado a nivel global con la oposición a la guerra en Irak en 2003).
Frente a esta ola mundial de esta preocupante erosión de la democracia a nivel global, debemos pensar como revertir y erosionar el poder, para reconstruir la democracia verdadera, también aquí en Colombia”, concluyo la profesora de Yale University, Elizabeth Wood.
Durante la instalación del día 28 de septiembre de 2026, el rector de la Universidad Nacional, José Ismael Peña destacó al Iepri como una de las contribuciones intelectuales de la Universidad para comprender a Colombia y su relación con el mundo.
“Hoy no celebramos solo cuatro décadas, sino una forma de hacer ciencia social rigurosa, interdisciplinaria y pública. Una ciencia que plantea preguntas complejas a problemas complejos”, afirmó. Según el rector, el Instituto Iepri “nunca separó el rigor académico de la responsabilidad pública”.
La periodista Lariza Pizano, analizó en un artículo del Espectador, del día 04de octubre de 2026 que “El Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional cumple 40 años bien cumplidos. Desde su creación, impulsada por Marco Palacios y Francisco Leal, ha buscado explicaciones profundas sobre la tragedia colombiana. Sus hitos comenzaron en 1987 cuando, liderando la pionera Comisión de Estudios sobre la Violencia, abrió un camino de interlocución entre academia y Estado.
El método cuenta. En los espacios de argumentación semanal, y que Eduardo Pizarro bautizó “Gólgotas”, los investigadores se acostumbraron a sustentar sus textos con evidencias. Desde entonces, los profes, muchos de los cuales fueron llamados violentólogos, pusieron en aprietos a lugares comunes como: la pobreza como explicación de la violencia, la crisis perpetua y la nostalgia de que todo tiempo pasado fue mejor. Francisco Gutiérrez, uno de ellos, columnista de este diario de El Espectador, ha demostrado la necesidad académica de pensar por fuera de la caja. Ejemplo de ello es su cuestionamiento a la idea de "voto de opinión". En una columna de 2022 señaló que el triunfo de Petro expresó una voz popular, un movimiento con sus propias razones y que no había encontrado representación adecuada en el pasado.
Cinco años antes, una encuesta del Centro Nacional de Consultoría, publicada por Semana, encontró que el 42 % de los consultados del estrato 6 escogía candidatos por beneficios particulares: el mayor porcentaje de voto “interesado” entre los estratos. Como Gutiérrez, los datos sostienen que clientelismo no es ni patrimonio popular ni tan irracional como se cree. La cercanía al Estado y la conservación de privilegios merecen tanto análisis como los mercados, las tejas y las tradiciones sobrevinientes al racismo, al clasismo o al caudillismo, sabiamente estudiado por Gonzalo Sánchez, también profe del Instituto.
Otro lugar común que ha cuestionado el IEPRI es el de considerar a Colombia una democracia ejemplar. Desde ahí se ha argumentado la coexistencia de una "democracia electoral" y una represión devastadora. Ni democracia plena y feliz, como la presentan políticos y registradores, ni una historia en la que las armas hayan borrado todas las conquistas democráticas”, concluyo Larissa Pisano.
Laura Bonilla: “Los grupos armados se van a preparar para el despliegue militar, incluso con mayor acceso a armas no convencionales, lo que resultará en mayores afectaciones a la población civil”
Al referirse al enfoque del actual Gobierno nacional, Laura Bonilla, subdirectora de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares), consideró que la acción militar no elimina la necesidad de construir mecanismos de negociación y una política clara de sometimiento a la justicia. “El gobierno dice: ‘voy a hacer la guerra en todos los tableros y al mismo tiempo’. Esto es inviable: va a generar mayor presión sobre las fuerzas armadas, violaciones a los derechos humanos, presión por capturas y un relajamiento de las normas de la democracia”, afirmó.
Bonilla subrayó que el ciclo de violencia actual difiere del de décadas atrás: es más rápido, con más focos de actores armados y reclutamiento sin formación política. “Los grupos armados no son estáticos; se van a preparar para el despliegue militar, incluso con mayor acceso a armas no convencionales, lo que resultará en mayores afectaciones a la población civil”, señaló.
Laura Bonilla – respondiendo a una pregunta sobre las perspectivas futuras de los próximos dos años – ha agregado que “puede haber una militarización de las ciudades y la agresión a la sociedad civil para enfrentar el “capital armado” de los grupos armados ilegales y el reclutamiento de adolescentes y jóvenes considerados de forma cruel como “desechables”. Hago un llamado al campo democrático: debemos prepararnos porque Colombia necesita de nuevas negociaciones de paz frente a la mano dura de Espriella, debemos priorizar y dar espacio a la sociedad civil organizada a nivel territorial, en tiempos autoritarios”, concluyo Laura Bonilla.
El profesor Gustavo Duncan ha enfatizado que "de la Espriella está en contra del plebiscito sobre los acuerdos de paz de 2016, pero reconozco las buenas intenciones del presidente Petro sobre el perdón social, que ha entendido que los lavadores del capital del narcotráfico, tienen más influencia en la política, como el caso de Papa Pitufo.
Colombia pasó de 40.000 hectáreas a cadi 300.000 hectáreas sembradas por coca, y no aumento la violencia. Seguimos matándonos como antes: ¿cómo interpretar el orden civilizatorio hoy vigente en Colombia?”, preguntó Duncan.
Armando Novoa: “¿Porque de la Espriella y los mass-media no cuentan que 30 campesinos cocaleros han sido asesinatos por Drones del Estado, de las Fuerzas armadas, con el uso del Napalm, como fue en Vietnam?”
La intervención de Armando Novoa – exjefe negociador de la Mesa de Diálogos de Paz y destacado jurista – ha ofrecido varios elementos interpretativos de la política del gobierno del presidente Petro para salvar vidas a través del dialogo, afirmando que “entre 2024 y 2025 logramos una gran disminución de la violencia y reducción del 50% de homicidios en Putumayo y en Nariño.
Logramos un acuerdo de dejación de armas de 100 guerrilleros de Comuneros del Sur, en Nariño. Pero ahora De la Espriella nos tilda de "Cartel de la paz total, de ser auxiliadores del narco terrorismo. Es absurdo.
Hay nuevas características de la nueva ola de violencias en Colombia, hay dificultades conceptuales por el fraccionamiento de grupos contra estatales, relacionados a la economía criminal y el cultivo ilícito de coca.
Con el presidente Petro, hemos trabajado en tres rutas y logramos salvar muchas vidas: trabajamos en el desescalamiento de la violencia. En el desarrollo económico y social de los territorios y trabajamos en el tránsito a la vida civil de los guerrilleros, para enfrentar una gobernanza criminal hibrida, enfocada más en la búsqueda de poder, que en la ideología.
Logramos la destrucción de 15 toneladas de material de guerra entregados por el Comando del Sur.
La Gobernación de Nariño (Luis Alfonso Escobar Jaramillo es el gobernador elegido por el Pacto Histórico 2024-2027) señaló que el año 2025 fue el más pacífico luego de dos décadas”
Logramos reducir los homicidios de la guerra, salvamos muchas vidas en 2025, pero ahora Espriella quiere silenciarnos, dijo que la Paz Total fue un fracaso total. ¿Porque ahora quieren silenciarnos?
Desde el mes de agosto de 2026 (el gobierno Petro terminó el día 6 de agosto), 30 Campesinos cocaleros han sido asesinatos por Drones del Estado, de las Fuerzas armadas, con el uso del Napalm, como fue en Vietnam. Están las fotos de como el napalm destruye los cuerpos, las caras son irreconocibles. ¿Porque los medios de comunicación no lo cuentan?”, concluyo Armando Novoa.
El profesor de derecho de Unal, Mario Aguilera ha preguntado: “para donde va el dinero que recogen en los retenes y en la extorsión y en la economía criminal? La primera razón es para reproducir y sostener al aparato militar. La segunda razón es relacionada con el delito político de organizaciones criminales para cambiar el orden social. Considerando que la disidencia de las farc es política, el dinero es aprovechado por un proyecto político de las organizaciones criminales, por la gobernanza criminal a través de la fuerza y del consenso, a través del miedo y el control, estas estructuras tienen el control territorial y a la gente le toca obedecer. Es el poder del dinero”, concluyo Mario Aguilera.
El profesor de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali y Presidente Relator del Grupo de Campesinos y otras personas que Trabajan en áreas rurales de los procedimientos especiales de la ONU (https://vertov14.wordpress.com/ ) Carlos Arturo Duarte ha subrayado que “tierras con desarrollo rural y con justicia son herramientas de formalización y jurisdicción agraria. El nuevo ministro de Agricultura tildó de despectiva la palabra "campesino" para cambiarla por "pequeño empresario".
¿Qué propone Abelardo de la Espriella para el 2026? Nuestro nuevo estudio académico "Compromisos y propuestas", coescrito con Alejandra Quintero y Carlos A. Salgado, evidencia un giro discursivo sustancial: se prioriza el control legal, la justicia y el fortalecimiento institucional por encima de la agenda social tradicional de los anteriores mandatos colombianos”.
Entender las violencias para construir paz
La discusión mundial encontró un punto de conexión directo con Colombia en una investigación realizada hace casi cuatro décadas y que todavía plantea preguntas vigentes.
Jenny Pearce, profesora de la Universidad de Bedfordshire (UK), retomó “Colombia: violencia y democracia”, informe elaborado por la Comisión de Estudios sobre la Violencia del Iepri, un trabajo que contribuyó a ampliar la mirada sobre el fenómeno al mostrar que sus expresiones desbordaban la dimensión estrictamente política y que la violencia no podía atribuirse exclusivamente a los sectores pobres.
“Hay que entender la violencia para entender la no violencia. Si no entendemos la violencia para reducirla, no podemos trabajar las condiciones que la reproducen”, señaló.
Pearce, cuya primera visita a Colombia fue en 1975 y quien conoció el Iepri en 1988, dos años después de su fundación, sostuvo que la democratización también ha estado atravesada históricamente por procesos violentos, pese a que durante décadas se mantuvo la idea de que la democracia liberal reduciría por sí misma las violencias y que estas eran “un problema de pobreza y no de riqueza”.
La investigadora llamó además a ampliar la mirada más allá de las violencias letales para reconocer fenómenos como el secuestro, la desaparición y lo que denomina “violencia crónica”, aquella que se reproduce en espacios cotidianos como la casa, la calle y la escuela, e incluso desde el propio Estado.
Sobre el momento actual afirmó que “la democracia electoral ahora se combina con autoritarismo” y advirtió sobre el papel de las redes sociales en la fragmentación social. Frente a ese escenario, la profesora Jenny Pearce planteó la necesidad de construir “una filosofía alternativa de la paz y una economía para la paz”.
Las posiciones de los profesores Putzel y Pearce, son confirmadas por las conclusiones del Tribunal Permanente de los Pueblos que en 2021 han documentado un “genocidio politico hoy vigente en Colombia”, a través de las investigaciones de académicos europeos como Luigi Ferrajoli, Gianni Tognoni, Michael Forst, Mireille Fanon y del defensor de derechos humanos y referente de la teología de la liberación, el jesuita Javier Giraldo, que falecio hace un mes pero su memoria sigue viva con la lucha de la comunidad de paz de San José de Apartado (Cfr. Tribunal Permanente de los Pueblos y Cinep. “Genocidio político, impunidad y crímenes contra la paz en Colombia”. Bogotá, 2021 - Javier Giraldo, “Revisión de episodios del genocidio estructural”, ed. Boll, 2023 -Leonardo luna, Alexandra Valencia molina, Javier Giraldo. “JusticiaParAcolombia, impunidad, acumulación y poder”. Ed oficina andina, Instituto Rosa Luxemburg, 2025).
Conclusiones
La Profesora del Iepri, Jenniffer Vargas Reina, ha preguntado: “¿Es difícil hacer grandes reformas progresistas en democracia, o más bien, no es posible hacerla en Estados neoliberales?”.
En un evento paralelo al seminario del Iepri, en la semana del CES de Unal, los académicos Álvaro Moreno y José Ernesto Ramírez, han presentado el nuevo libro “La revolución simbólica de Gustavo Petro. El gobierno de izquierda en Colombia, 2022-2026.
Edición Infinito, 2026, con el interesante prólogo del profesor Poupeau Franck, Paris, discípulo de Bourdeau.
El ensayo sociológico “La revolución simbólica de Gustavo Petro de Álvaro Moreno y José Ernesto Ramírez”, se inscribe en una perspectiva socio-analítica que entiende la política no como un simple campo de decisiones institucionales, sino como un espacio de producción, circulación y disputa de significados. En este sentido, la obra constituye un aporte decisivo para comprender el viraje histórico que irrumpió Colombia durante el ciclo gubernamental de Gustavo Petro. Lejos de limitarse a describir reformas luchadas, desplazamientos y coyunturas mediáticas, los autores elaboran una lectura estructural del periodo 2022–2026, apoyada en una arquitectura teórica rigurosa que dialoga con Pierre Bourdieu y con las sociologías críticas del poder.
El profesor Gustavo Duncan ha lanzado una alerta final: “Hay el riesgo que el Escudo de las Américas, sin papeles formales y sin el respaldo Congreso de la República, vaya en contra de los campesinos cocaleros, que son el eslabón más débil de la economía y gobernanza criminal.
Por eso es importante la movilización de la sociedad civil para que unamos la voz de los movimientos sociales, en este caso de los cocaleros que no tienen un único sindicato en Colombia (pero si en Bolivia, por ejemplo) porque es un movimiento social fragmentado y también tiene la presión y el control de varios grupos armados ilegales”.
Al respecto, es útil señalar el mensaje del sociólogo Orlando Fals Borda, referente a nivel mundial del IAP y del sentipensar de la izquierda raizal, contenido en la introducción del libro “Movimientos sociales, estado y democracia en Colombia. Mauricio Archila, ed. Unal y Iepri, 2000: “Hay que rodear e imponer un proyecto auténticamente democrático de nación, habría que buscar y proponer formas eficaces para que el descompuesto sistema político dominante no repita los crímenes con que destruyó la ola revolucionaria anterior, esa horrenda tradición magnicida de la clase política tradicional colombiana, de los asesinatos de la dirigencia izquierdista”, pagina 13.
Concluyo este articulo con la intervención del profesor emérito de la Universidad Nacional Unal, Pizarro Leongómez: “Soy fundador del Iepri en 1986. En aquella época creo la comisión de estudio de las violencias en 1987, con el sociólogo Orlando Fals Borda.
El ministro del trabajo de 1986, que fue dirigente gremial de las bananeras de Urabá, dio la orden de desestimar nuestro informe Iepri. El presidente Virgilio Betancourt, con du cara de sorpresa, vio cuando le entregamos el primer libro de Iepri, Unal, impreso y corrimos a entregarlo a la prensa frente al intento de acallarnos, porque los resultados del Iepri no eran favorables al gobierno nacional.
Iepri se transformó en impacto en la sociedad como entro de Pensamiento, desde los inicios del primer informe "Violencia, democracia y paz" para influir en la política del estado y desde el Iepri varios profesores desde la academia, asumieron cargos públicos, y eso no era bien visto.
Cada semana el profesor Buitrago convocaba el grupo Golgotas, para discutir con eminencias como Álvaro Meja, Orlando fals Borda, Gonzalo Sánchez, etc.
En 2005 el presidente Uribe me ha nominado presidente de la Comisión nacional de Reconciliación y fundamos el centro nacional de memoria con Gonzalo Sánchez, frente a muchas críticas de afuera y de adentro.
Desde 1831 en Colombia tuvimos solo tres gobiernos militares, en total 8 años, mientras Stroessner gobernaría 34 años en Paraguay, mientras la dictadura de Pinochet duró 8 años.
¿Como convive la tradición civilista en la persistencia electoral en Colombia?
Estamos ad portas de un nuevo gobierno nacional que pone en riesgo las tradiciones civilistas, con un debilitamiento del régimen democrático. Ahora es inminente un peligro autoritario en Colombia.
De la Espriella vio muchas películas e Mussolini en Italia, mira los gestos similares entre De la Espriella y Mussolini”, concluyó el académico Pizarro (ver video: https://iepri.unal.edu.co/asi-vivimos-nuestro-seminario-internacional/ )
*Cristiano Morsolin, investigador y trabajador social italiano radicado en Latinoamérica desde 2001, autor de 10 libros en 5 idiomas. Analiza las relaciones entre derechos humanos, movimientos sociales, políticas emancipadoras y la geopolítica de Papa Francisco. Fue recibido por el Papa Francisco en audiencia en Vaticano en octubre de 2017. Co-fundador del Observatorio sobre la Región Andina SELVAS (Milán, 2001), del Observatorio sobre las mafias “Liberande” (promovido por la red LIBERA, Roma, 2007). Ha coorganizado el encuentro internacional de los movimientos populares con Papa Francisco, “Arena di Pace” (Verona, mayo de 2024).
Es comentarista invitado por los mass-media internacionales: SIR-Servizio Informazioni Religiose (Vaticano), Religión Digital