Biord, tras hablar con el Papa: "Estamos profundamente agradecidos por lo que hemos recibido"
"El Papa me escribió, también escribió a la Conferencia Episcopal, leyó nuestros mensajes, los comunicados de prensa, vio los videos. Y le agradecemos sinceramente a él, a la Santa Sede, a las Conferencias Episcopales y a Cáritas. En estos momentos, es importante sentir solidaridad, sentirnos parte de una Iglesia universal. Por eso estamos profundamente agradecidos por lo que recibimos"
(Francesca Sabatinelli y Alina Tufani Díaz, Vatican News).- Agradeciendo al Papa su ayuda y apoyo con la donación de cien mil euros; el dolor de la destrucción con consecuencias aún inimaginables; el compromiso de llevar a cabo esfuerzos de reconstrucción que acompañarán al pueblo, tanto física como espiritualmente. Estas las declaraciones de Monseñor Raúl Biord Castillo , Arzobispo Metropolitano de Caracas, hablando desde la capital venezolana, con los medios vaticanos. Junto a él está Monseñor Pablo Modesto González Pérez, Obispo de La Guaira, la zona costera a menos de 30 kilómetros de Caracas, que sufrió los daños y pérdidas humanas más graves. Desde las 6:00 p. m. del miércoles 24 de junio, Venezuela ya no se rige por el reloj; cada acción, desde dormir hasta comer, sigue un ritmo sin reglas, y los dos prelados han estado visitando las zonas más afectadas sin descanso.
La universalidad de la Iglesia
«El Papa», dice Biord Castillo, «me escribió, también escribió a la Conferencia Episcopal, leyó nuestros mensajes, los comunicados de prensa, vio los videos. Y le agradecemos sinceramente a él, a la Santa Sede, a las Conferencias Episcopales y a Cáritas. En estos momentos, es importante sentir solidaridad, sentirnos parte de una Iglesia universal. Por eso estamos profundamente agradecidos por lo que recibimos». Ahora llevará tiempo comprender qué proyectos de reconstrucción se emprenderán. «A la crisis económica del país, la enorme deuda externa y todas las demás dificultades, se suma ahora esta nueva. Llevará tiempo comprender cuáles son las prioridades reales».
La incertidumbre aún lo rodea todo: el número de víctimas confirmadas y desaparecidos, el número de edificios destruidos —se dice que más de 300 se derrumbaron por completo— y los que actualmente son inutilizables, incluidos seminarios y escuelas católicas. «Nuestro agradecimiento», repitió el prelado, «es para León XIV y la comunidad internacional. Estamos haciendo todo lo posible para apoyar a la gente en estos momentos».
Los equipos de rescate buscan supervivientes entre los escombros en Caracas (AFP or licensors)
La cadena de solidaridad
Castillo presenció de primera mano los enormes esfuerzos de los rescatistas y voluntarios que excavan incansablemente en busca de sobrevivientes, con la esperanza del "milagro", como lo llama Biord, de las últimas horas: los tres hermanos rescatados con vida de entre los escombros de su casa en La Guaira. Fue el terremoto de mayor magnitud jamás registrado en Venezuela, agrega el arzobispo, citando equipos de rescate que llegaron de Italia, otros países de la UE, Estados Unidos, países latinoamericanos y México. "Mucha gente duerme en las calles y en plazas públicas; la situación es compleja, y en La Guaira es la más dramática: no hay electricidad, ni agua, y la comida empieza a escasear. Muchas organizaciones, especialmente la Iglesia Católica, las diócesis, Cáritas Caracas, Cáritas Venezuela y Cáritas diocesana, están haciendo un esfuerzo por recolectar artículos de primera necesidad en las parroquias donde la gente acude incluso por pan y agua".
En Caracas, al menos 30 iglesias parroquiales resultaron dañadas. Un equipo de ingenieros, señaló el arzobispo, está evaluando cuáles se pueden salvar y cuáles no
En Caracas, al menos 30 iglesias parroquiales resultaron dañadas. Un equipo de ingenieros, señaló el arzobispo, está evaluando cuáles se pueden salvar y cuáles no. «Afortunadamente», señaló, «en el momento del terremoto, mucha gente se encontraba en la iglesia porque era la fiesta de San Juan, que aquí se celebra con gran devoción, y pudieron escapar. No hubo heridos, ni víctimas mortales entre los sacerdotes, seminaristas, monjas o diáconos».
La reconstrucción de un país
La prioridad ahora mismo es "centrarse en las personas, y es conmovedor cuando los rescatistas logran salvar a alguien", así como es trágico ver a quienes lloran la pérdida de un ser querido. Ahora, "es momento de acompañarlos espiritualmente y compartir", y luego viene la reconstrucción, "reconstruir vidas, reconstruir edificios y escuelas, parroquias y, sobre todo, reconstruir un país".
Obispo de la Guaira: es urgente salvar vidas
Monseñor González Pérez, también manifestó, su preocupación por la situación, pero al mismo tiempo su agradecimiento a Dios por estar vivo. "Creo que es el momento - puntualizó - para activar en nosotros, ya que el Señor nos dio el chance de seguir vivos, la generosidad y dar lo mejor de nosotros en estas condiciones". En compañia del arzobispo Bior Castillo, el obispo de La Guaira explicó que ha tenido que trasladarse a Caracas para proveerse de combustible y poder seguir moviendo y organizando la diócesis ante la difícil situación de emergencia.
Al mismo tiempo, monseñor González expresó su entusiasmo porque "al fin" iniciaron a activarse las operaciones de rescate y el voluntariado: "Lo más urgente es salvar vidas de gente que está todavía, enterrada, sepultada bajo los escombros". Desde ayer - comentó-, comenzaron a llegar más personas y distintos grupos organizados a ayudar, por lo que agradece que se haya escuchado el primer llamado a actuar ante la gravedad de la situación en La Guaira.
Voluntarios buscan sobrevivientes entre los escombros (ANSA)
Acompañar al pueblo después de la emergencia
Por otra parte, el obispo de la Guaira adelantó que ya están surgiendo iniciativas para apoyar a largo plazo, porque si bien la primera respuesta hay que darla urgentemente para salvar las vidas que se pueda, en breve, el problema va a ser "cómo poder acompañar a este pueblo, una vez que empiece a tomar conciencia de lo ocurrido". Al concluir, el prelado manifestó el deseo de que, estos momentos difíciles, estos momentos de dolor, puedan "despertar en las personas el sentimiento más importante que es el de la solidaridad y la empatía, activar la generosidad".
