Bogotá cierra la investigación contra padre De Roux: "Activó los derechos canónicos en casos de abuso"
Un juez de Bogotá ordenó cerrar la investigación que se seguía contra el padre Francisco de Roux por el presunto encubrimiento de casos de abuso sexual, cometidos en los años 70 por el padre Darío Chavarriaga
Un juez de conocimiento ordenó cerrar la investigación que se seguía contra el padre Francisco de Roux por el presunto encubrimiento de casos de abuso sexual, cometidos en los años 70 por el padre Darío Chavarriaga. La decisión se dio durante una audiencia que tuvo lugar la semana pasada de manera reservada y virtual.
Durante la diligencia, la Fiscalía General de la Nación le solicitó al juez la preclusión del caso argumentando que, en su momento, De Roux actuó bajo las normas establecidas en el derecho canónico. En ese contexto, el juzgado 54 Penal del Circuito de Conocimiento de Bogotá estableció que la petición del ente investigador era consecuente con la evidencia.
“No se evidencia el incumplimiento de un deber funcional, religioso, institucional o que el mismo pueda transformarse en un comportamiento de tipo penal, pues para ello inequívocamente, es indispensable demostrar, verificar y validar que la conducta reunía en el caso de Francisco; esa conclusión permite explicar por qué entonces sí activó los derechos canónicos, pero no se puede llegar a presumir que tenía una posición de garante de una persecución penal”, señaló el juez durante la audiencia.
Según la investigación de la Fiscalía, el padre De Roux puso en marcha las actuaciones requeridas para establecer los hechos, de acuerdo con el derecho canónico, lo que para el ente acusador se traduce en ausencia de responsabilidad. Frente a esto, el juez señaló que no basta con analizar lo que el sacerdote omitió, sino lo que hizo en el contexto de sus actuaciones.
“Tampoco sería adecuado afirmar que esa actuación canónica demuestra necesariamente la ausencia de dolo; lo que permite sostener es que constituye un elemento objetivo relevante para valorar el comportamiento en conjunto con las circunstancias mencionadas y desde luego, en síntesis, el despacho considera que el juicio de la ecuación típica debe adecuarse sobre el comportamiento del padre Francisco y no exclusivamente sobre aquello que dejó de hacer”, agregó el juez.
En ese sentido, el juzgado también señaló que la preclusión de la investigación no quiere decir que los casos de abuso sexual no ocurrieron, sino que, en lo que respecta puntualmente al caso del padre De Roux, no se evidencia un encubrimiento.
"La actuación acredita que en su condición de sacerdote provincial activó los mecanismos institucionales que se encuentran previstos en el derecho canónico y que derivaron en esa imposición de sanciones eclesiásticas. Apreciando en conjunto esas circunstancias con la prescripción de la investigación, permite establecer la atipicidad de la conducta".
El caso por el que las víctimas de abuso sexual denunciaron al padre De Roux
El caso se remonta a la denuncia que presentó la familia Llano Narváez en septiembre de 2024 ante la Fiscalía sobre hechos de acoso y abuso sexual en contra de varios miembros de la Compañía de Jesús ocurridos en los años 70. Entre los denunciados están los padres Luis Javier Sarralde, Hans Zollner y Francisco De Roux.
El recurso judicial señala que el padre Darío Chavarriaga, ya fallecido, abusó de Fernando Llano y sus siete hermanas cuando eran menores de edad. Los hechos empezaron en 1976, cuando el jesuita entró a trabajar al Colegio San Bartolomé de Bogotá, donde estudiaba Fernando. El recurso también indica que todo lo que les ocurrió a los Llano Narváez lo conoció el padre Francisco De Roux, cuando Fernando Llano le envió una carta, luego de enterarse de que no era el único miembro de su familia que había sido víctima del padre Chavarriaga. Según la denuncia, Llano lo buscó para que una situación tan grave como la de él no quedara impune.
En su momento, consultado por este diario, el padre De Roux señaló: “Estoy atento al llamado de la justicia colombiana para responder sobre mi conducta. Solo tengo para decir que frente a este caso de abuso por el que me preguntan y que conocí como superior provincial de los jesuitas en Colombia en 2014, actué con el respeto que siempre he tenido por las víctimas”.