La causa del Negro Manuel, testigo de la Virgen de Luján, ya está en una fase decisiva en Roma
El proceso de beatificación del 'Custodio de la Virgen de Luján', patrona de Argentina, atraviesa una de las etapas más importantes, tras haber obtenido la validación jurídica de la investigación local.
(AICA).- La causa de canonización del Siervo de Dios Negro Manuel atraviesa actualmente una instancia decisiva en la fase romana, con la redacción de la positio, el documento que reúne y analiza de manera crítica todas las pruebas históricas y testimoniales sobre su vida, virtudes y fama de santidad. Así lo explicó Geraldine Mackintosh, postuladora de la fase romana de la causa, al detallar el estado actual del proceso que impulsa el arzobispado de Mercedes-Luján.
"La causa del Negro Manuel está transitando la fase romana del proceso. Después de un largo trabajo a nivel diocesano, monseñor Jorge Scheinig llevó personalmente en 2014 las actas procesales al Dicasterio para las Causas de los Santos", recordó la postuladora, quien trabaja junto con un relator del Dicasterio para las Causas de los Santos en la redacción del expediente que será sometido a estudio en el Vaticano.
Según detalló en una charla con AICA, una vez realizado el examen formal de la documentación, el organismo vaticano concedió la validez jurídica de la investigación diocesana, un paso considerado fundamental porque certifica que el proceso se desarrolló conforme a las normas de la Iglesia y habilita formalmente el inicio de la etapa apostólica o romana. En la actualidad, la tarea principal consiste en la elaboración de la positio, considerada la síntesis científica y crítica de toda la investigación realizada sobre el candidato a los altares.
"Actualmente estoy, junto con un relator del dicasterio, redactando la positio, que es el expediente final, en el cual se presenta y examina de manera crítica y a fondo todo el aparato probatorio documental y testimonial", explicó Mackintosh. Una vez concluido ese trabajo, la documentación será evaluada sucesivamente por consultores históricos, consultores teólogos y finalmente por cardenales y obispos miembros del Dicasterio para las Causas de los Santos. Si todos ellos alcanzan certeza moral sobre la heroicidad de las virtudes de Manuel y emiten un juicio favorable, la causa será presentada al Santo Padre, quien podrá autorizar la promulgación del decreto correspondiente y otorgarle el título de Venerable.
Un esclavo africano ligado a los orígenes de Luján
El Negro Manuel ocupa un lugar singular en la historia religiosa argentina. Nacido en África y trasladado como esclavo al Río de la Plata, aparece estrechamente vinculado a los acontecimientos fundacionales de la devoción a Nuestra Señora de Luján.
De acuerdo con la tradición y con la documentación histórica disponible, fue testigo del milagro ocurrido alrededor de 1630, cuando la carreta que transportaba la imagen de la Inmaculada Concepción se detuvo inexplicablemente en las cercanías del actual Luján. A partir de entonces permaneció junto a la imagen durante décadas, dedicado a su cuidado, veneración y servicio a los peregrinos.
Mackintosh sostuvo que puede considerárselo "el primer y principal propagador del culto" a la Virgen de Luján. Su atención a enfermos y peregrinos habría contribuido decisivamente a la expansión de la devoción mariana que con el tiempo se convertiría en una de las más importantes del país.
Según las fuentes históricas, murió hacia 1686 con fama de santidad. La tradición sostiene que sus restos fueron sepultados bajo el altar mayor de la antigua capilla levantada en honor de la Virgen, a pocos metros del lugar donde hoy se alza la basílica de Luján.
El desafío de demostrar que no era una leyenda
Uno de los principales desafíos de la investigación histórica consistió en demostrar la existencia real del Negro Manuel. "El principal desafío histórico fue probar la historicidad de Manuel. Es decir, demostrar que no fue un personaje producto de una leyenda sino alguien que realmente existió", afirmó la postuladora.
La prueba decisiva llegó en la década de 1970, cuando investigadores vinculados a monseñor Juan Antonio Presas localizaron en el Archivo General de la Nación un documento notarial fechado en 1674: el contrato de venta de Manuel. Ese hallazgo permitió confirmar históricamente su existencia y aportó datos relevantes sobre su condición de vida.
Según explicó Mackintosh, el documento demuestra además que Manuel nunca obtuvo la libertad jurídica y que pasó a pertenecer legalmente a la Virgen de Luján. "Ese documento prueba su historicidad y nos revela que el Negrito Manuel nunca alcanzó su manumisión; pasó de manos de sus antiguos dueños a pertenecer a la Virgen de Luján", señaló. A partir de esa situación habría surgido la expresión tradicional que se le atribuye: "Soy de la Virgen, nomás".
Fuentes históricas y examen riguroso
La causa se apoya además en numerosas fuentes documentales conservadas en distintos archivos argentinos y extranjeros. Entre las más importantes figuran la Relación del mercedario Pedro Nolasco de Santa María, redactada en 1737 durante una visita canónica a Luján, y la Historia verídica del origen, fundación y progresos del santuario de Nuestra Señora de Luján, escrita por el franciscano Antonio Oliver hacia 1760 y publicada posteriormente por el presbítero Felipe José Maqueda.
Ambas crónicas describen a Manuel al servicio de la Virgen y de los peregrinos. Incluso una de ellas establece una comparación con san Juan Diego, el indígena asociado a las apariciones de Nuestra Señora de Guadalupe. La documentación utilizada para la causa fue localizada en instituciones como el Archivo General de la Nación, el Archivo General de Indias de Sevilla, el Archivo Histórico de la Basílica de Luján, el Archivo Histórico del Arzobispado de Mercedes-Luján y otros repositorios eclesiásticos.
Mackintosh explicó que, aunque se trata de una causa histórica sin testigos vivos, el Dicasterio para las Causas de los Santos aplica los mismos criterios de evaluación que en otras causas. En estos casos, sin embargo, el peso principal de la prueba recae sobre la calidad, suficiencia e integridad de las fuentes históricas.
Una devoción que sigue creciendo
La postuladora destacó también que la devoción al Negro Manuel continúa expandiéndose tanto en Luján como en otras regiones del país e incluso fuera de la Argentina. Según indicó, numerosos fieles encomiendan sus necesidades a su intercesión y posteriormente comunican gracias y favores recibidos.
La difusión de la figura del Siervo de Dios y el crecimiento de la devoción son muy importantes para esta etapa del proceso
Asimismo, sacerdotes de la basílica de Luján y de distintas diócesis promueven el conocimiento de su figura y mantienen una práctica vinculada a la tradición de Manuel: la entrega a los peregrinos de un algodón embebido en el aceite de la lámpara que arde junto a la imagen de la Virgen. "Esa difusión de la figura del Siervo de Dios y el crecimiento de la devoción son muy importantes para esta etapa del proceso", afirmó.
Mientras avanza la redacción de la positio, la Iglesia continúa profundizando el estudio de quien fue durante décadas el custodio de la imagen de la Patrona de la Argentina. El resultado de ese examen permitirá determinar si el Negro Manuel puede ser reconocido oficialmente por la Iglesia como Venerable, un paso decisivo en el camino hacia una eventual beatificación.
