Ciudades marianas: Sinergia municipal y eclesial para fortalecer el turismo religioso, la actividad pastoral y el desarrollo de la comunidad
El I Foro Iberoamericano de Ciudades Marianas cerró en Luján con la inauguración del Paseo de las Ciudades Marianas y la propuesta de darle continuidad institucional en el CELAM, con una próxima reunión en Bogotá. El turismo religioso, eje del desarrollo de las ciudades santuario
(Luz Marina Medina Garavito/ADN Celam). Con la inauguración del Paseo de las Ciudades Marianas concluyó ayer en Luján el I Foro Iberoamericano de Ciudades Marianas, que durante dos jornadas reunió a más de 40 intendentes, alcaldes, obispos y representantes de santuarios de 16 países. Autoridades políticas y eclesiales coincidieron en la necesidad de institucionalizar el diálogo entre ciudades y santuarios para promover el turismo religioso como motor de desarrollo local y de acompañamiento pastoral.
El encuentro, organizado por el Municipio de Luján, CAF -Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe- y el CELAM (Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño), con el acompañamiento de la Santa Sede, formó parte de las actividades oficiales previas a la visita del papa León XIV, que celebrará misa frente a la Basílica de Luján el próximo 11 de noviembre.
"Reconocerse y respetarse es la base del diálogo"
En el panel de cierre, dedicado a los desafíos futuros de las ciudades con santuarios marianos, el intendente de Luján, Leonardo Boto, retomó uno de los conceptos que atravesaron el Foro: la diferencia entre ciudades con santuario y ciudades santuario. "Con santuario es cuando la ciudad tiene uno pero tiene su propia lógica; ciudad santuario es cuando la perspectiva del santuario cruza gran parte de las decisiones de los gobiernos locales y le da centralidad a su existencia. Tenemos que ir hacia eso, especialmente las ciudades medianas donde la presencia del santuario es muy fuerte, como Luján", sostuvo.
Boto planteó que la tensión entre "santuarios ricos y ciudades pobres, o al revés" es "una dicotomía falsa". "El desafío es avanzar en la sostenibilidad integral. Generalmente encontramos fuertes necesidades de parte de los municipios y necesitamos apoyar y sostener a los santuarios", explicó.
"No hay una única respuesta. Cada santuario, cada ciudad mariana, tiene que ir encontrando las respuestas de acuerdo a sus características y sus realidades", señaló el intendente, y subrayó la necesidad de "un diálogo sinodal, dándole la palabra a todos los actores; un diálogo eficiente, que pueda obtener resultados y que no sea un diálogo vacío". "Es importante que las ciudades reconozcan la importancia de los santuarios, que tienen su propia lógica e identidad, y que los santuarios puedan reconocer a la autoridad municipal. Reconocerse y respetarse es la base del diálogo", agregó.
Entre las herramientas posibles para institucionalizar ese diálogo, mencionó mesas de trabajo, consejos consultivos o áreas de coordinación, y contó que Luján, que ya trabajó un plan estratégico de turismo con toda la comunidad, analiza ahora una herramienta específica de turismo religioso. También se refirió a la venta informal frente a los santuarios: "Si nuestros pueblos y ciudades estuvieran desarrollados económicamente de manera integral, no tendríamos esos niveles de informalidad".
"Espero que podamos tener frutos para que esto pueda continuar, y fortalecer el turismo religioso para fortalecer la labor pastoral, pero también para promover el desarrollo de nuestras comunidades, que en el continente lo necesitan mucho", concluyó.
"Debemos trabajar en red porque nos necesitamos"
Junto a Boto expuso monseñor Francisco Javier Acero, obispo auxiliar de la Arquidiócesis Primada de México. "Un santuario mariano es un lugar de encuentro, no solo por el turismo sino por la atracción espiritual que se vive allí. Es un lugar de identidad no solamente nacional sino internacional", afirmó.
Acero tomó como ejemplo a la Basílica de Guadalupe, el santuario mariano más visitado del mundo: "En Guadalupe hay un alto impacto social del santuario, a nivel nacional y continental. Hemos aumentado la cantidad de peregrinos después de la pandemia, y hay un sistema dentro de la ciudad que posibilita esto".
"El tejido social está roto por la cultura de la fragmentación y por la polarización ideológica. Una ciudad con un santuario mariano tiene que ser una ciudad de encuentro entre personas, sin ideologías", sostuvo el obispo, y agregó que "la Iglesia tiene que ser siempre puente entre la ciudad y el santuario, con la dignidad de las personas en el centro". También pidió que los santuarios sean "casas verdaderas para nuestros hermanos migrantes".
Sobre el futuro del Foro, planteó: "Hoy el trabajo es en red, sinodal, como lo definimos dentro de la Iglesia, y ese debe ser el modelo de una red iberoamericana. Trabajar en red supone que todas las realidades de cada país puedan ser abordadas". "Debemos trabajar en red porque nos necesitamos unos a otros: entre los santuarios, y entre las autoridades locales y las autoridades pastorales de cada santuario", concluyó.
Una iniciativa que nació de un laico
La doctora Emilce Cuda, secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina, destacó el origen del Foro: "Hay que reconocer que es la primera vez que una actividad de estas características no viene del campo de la Iglesia, sino que fue propuesta por un laico, el intendente de Luján, Leo Boto, que hace casi un año vino con la propuesta".
"La idea es juntar el mundo secular, las autoridades políticas y las eclesiales, por un tema que no tiene que ver con lo ideológico, sino con lo económico, con lo social, con la doctrina social de la Iglesia, que es lo que nos pide el papa León XIV", explicó, y propuso replicar la experiencia en otros temas: "Sería muy bueno que ocurra con la salud mental, la educación o la vejez, no a nivel nacional sino a nivel subnacional, que es donde vivimos todos los días".
Cuda valoró además el trabajo conjunto del intendente con el arzobispo de Mercedes-Luján, monseñor Jorge Eduardo Scheinig, como "un ejemplo de amistad social", y planteó la necesidad de darle continuidad institucional al Foro: "Si lo queremos hacer a nivel continental, es importante que pueda inscribirse en el CELAM. La próxima reunión debería hacerse en el CELAM, en Bogotá".
En referencia a Magnifica humanitas, la primera encíclica social de León XIV, recordó que el Papa plantea "una elección decisiva: o seguimos construyendo Babel o construimos Jerusalén", y que el modo es "ladrillo a ladrillo", con una agenda de responsabilidades compartidas. "Nadie se hace cargo de lo chiquito, todos quieren cambiar el sistema. En este tema podemos dar un ejemplo a América Latina, que tiene que trabajar unida", afirmó.
"Esto que parece un encuentro de turismo religioso puede ser un ejemplo de actividades que en el futuro van a tener que darse, porque los obispos son el gobierno de un territorio junto con los alcaldes", sostuvo. "Este es un ejemplo de algo que creo que en el futuro va a ser cada vez más efectivo".
La economía de los santuarios
La segunda jornada había comenzado con un panel sobre economía de los santuarios y turismo religioso a cargo de Daniel Aguirre Campos, investigador brasileño, doctorando en Turismo (UFRN), magíster en Turismo y Desarrollo (UFPR) y especialista en Arquitectura y Arte Sacro. Teólogo, filósofo y escritor, es profesor invitado del Curso de Turismo Religioso Católico de la Universidad Católica de Salvador (UCSAL). Su trabajo combina investigación y asesoría, con foco en el desarrollo del turismo religioso como motor de gobernanza y hospitalidad.
En Luján, prácticamente un tercio de la economía local está vinculada al fenómeno de la fe
En Luján, según el intendente, prácticamente un tercio de la economía local está vinculada al fenómeno de la fe. La ciudad viene de recibir a más de 2,8 millones de personas en la 52.ª Peregrinación Juvenil a Pie, el 3 y 4 de octubre, y se prepara para la misa que el papa León XIV celebrará el 11 de noviembre, tres días después de visitar Florida (Uruguay) en la fiesta de la Virgen de los Treinta y Tres.
El Paseo de las Ciudades Marianas
El Foro cerró con la inauguración del Paseo de las Ciudades Marianas, que deja en Luján una representación permanente de las ciudades y santuarios participantes, como símbolo de la red que comenzó a construirse en estas dos jornadas.
