El clero de Caracas se planta: "Nuestra adhesión total a monseñor Biord"
“La Iglesia no puede guardar silencio ante lo que despoja de paz y esperanza al pueblo venezolano”
El presbiterio de Caracas cierra filas en torno a su arzobispo, monseñor Raúl Biord Castillo. En un comunicado firmado por el Consejo Presbiteral “en representación del clero de Caracas”, los sacerdotes expresan su “adhesión a la persona y ministerio episcopal” del arzobispo y rechazan los señalamientos internos que buscan “empañar su integridad” y generar división en la Iglesia caraqueña.
Adhesión explícita al arzobispo y al Papa
El texto se abre con una cita del Evangelio de Juan –“Que todos sean uno”– y, tras una “amplia consulta a los párrocos y sacerdotes”, proclama la “adhesión a la persona y ministerio episcopal de Mons. Raúl Biord Castillo”, asi como la voluntad de “reafirmar nuestra unidad en torno a su misión pastoral”.
Los sacerdotes enlazan ese apoyo con las recientes palabras del papa León XIV sobre el país bolivariano, agradeciendo que el Pontífice haya vuelto a poner “su corazón en Venezuela” y asumiendo su llamada al “diálogo, la justicia y la paz” como guía de su labor evangelizadora.
En este contexto, subrayan que el servicio a los más vulnerables es “la prioridad absoluta de la Iglesia” y justifican, en esa clave, el papel de mediación que la Iglesia está llamada a ejercer “incluso en las situaciones más desafiantes”.
Rechazo a las campañas internas y defensa de la unidad
El comunicado no obvia la polémica interna, suscitada por el apego al poder del cardenal emérito, Baltazar Porras, y las intrigas lanzadas desde su entorno contra su sucesor, monseñor Raúl Biord. Sin romper la comunión y sin señalar directamente al purpurado, los curas denuncian: “Lamentamos profundamente algunos señalamientos que pretenden empañar la integridad de nuestro arzobispo y de su ministerio pastoral, generando inquietud, confusión y sufrimiento en muchos fieles”.
El clero caraqueño rechaza “toda narrativa que intente generar divisiones internas o fracturar la confianza entre el pastor y su pueblo” y propone como respuesta “el anuncio coherente del Evangelio”, dando testimonio de una “unidad fraterna” que nace de la verdad y del amor a Cristo.
Al describir al arzobispo, los sacerdotes trazan un perfil claramente positivo: “pastor entregado plenamente al servicio de su grey, cercano a los sacerdotes, cuya sencillez, preparación intelectual y dedicación incansable han contribuido al fortalecimiento de nuestra Iglesia local, dando continuidad a la obra de sus predecesores”.
Es la forma de desautorizar, desde dentro de las propias filas del clero, las críticas que se le dirigen y de presentar a Biord como continuidad legítima en la sede caraqueña.
Denuncia de la represión y llamado a la reconciliación
Además de la cerrada defensa de su actual arzobispo, el Consejo Presbiteral se hace “eco del clamor de nuestro pueblo” y deplora “toda vulneración de la dignidad humana, las detenciones arbitrarias y cualquier ejercicio del poder que se aleje del bien común”.
Los curas piden “el restablecimiento de la justicia, la plena libertad de quienes sufren el cautiverio por sus convicciones políticas y la reparación debida a las familias” dañadas por la exclusión o la violencia, recordando que la Iglesia “no puede guardar silencio ante lo que despoja de paz y esperanza” al pueblo venezolano.
El texto concluye reafirmando el compromiso del clero de “trabajar por una Venezuela donde la reconciliación, la concordia y la justicia plena sean posibles” e invita a todos los sectores a construir un país en el que “cada ciudadano tenga un lugar digno”, viendo las diferencias como riqueza y no como motivo de enfrentamiento.
Por último, los curas piden intensificar la oración “por nuestra Iglesia de Caracas, por la persona y el ministerio episcopal de Mons. Raúl Biord Castillo” y por la paz del país, invocando la intercesión de Nuestra Señora de Coromoto.
Texto íntegro del comunicado
“Que todos sean uno” (Jn 17,21)
El Consejo Presbiteral de la Arquidiócesis de Caracas, luego de una amplia consulta a los párrocos y sacerdotes de nuestra Iglesia caraqueña, desea expresar a las comunidades eclesiales, a los hombres y mujeres de buena voluntad y a la opinión pública en general, nuestra adhesión a la persona y ministerio episcopal de Mons. Raúl Biord Castillo, arzobispo de Caracas, y reafirmar nuestra unidad en torno a su misión pastoral.
Recibimos con profunda gratitud las recientes palabras del Papa León XIV, quien con mirada paternal ha puesto nuevamente su corazón en Venezuela. Su llamado al diálogo, a la justicia y a la paz guía nuestra labor evangelizadora. El Santo Padre nos invita a no desfallecer en la construcción de una cultura del encuentro, recordándonos que el servicio a los más vulnerables es la prioridad absoluta de la Iglesia, de ahí su papel de mediadora en las situaciones en que se requiera, incluso las más desafiantes.
En este espíritu, manifestamos nuestro apoyo al arzobispo de Caracas. Reconocemos en él a un pastor entregado plenamente al servicio de su grey, cercano a los sacerdotes, cuya sencillez, preparación intelectual y dedicación incansable han contribuido al fortalecimiento de nuestra Iglesia local, dando continuidad a la obra de sus predecesores.
Lamentamos profundamente algunos señalamientos que pretenden empañar la integridad de nuestro arzobispo y de su ministerio pastoral, generando inquietud, confusión y sufrimiento en muchos fieles. Como clero caraqueño, rechazamos toda narrativa que intente generar divisiones internas o fracturar la confianza entre el pastor y su pueblo. Ante esta situación, nuestra respuesta es el anuncio coherente del Evangelio, dando testimonio de aquella unidad fraterna que nace de la verdad y el amor a Jesucristo.
En comunión con nuestro arzobispo, nos hacemos eco del clamor de nuestro pueblo al deplorar toda vulneración de la dignidad humana, las detenciones arbitrarias y cualquier ejercicio del poder que se aleje del bien común. Como pastores, urgimos al restablecimiento de la justicia, la plena libertad de quienes sufren el cautiverio por sus convicciones políticas y la reparación debida a las familias que han padecido el dolor de la exclusión o la violencia. La Iglesia, fiel a su misión, no puede guardar silencio ante lo que despoja de paz y esperanza a nuestros hermanos. Reafirmamos que no existe un diálogo fecundo sin el reconocimiento sagrado de la dignidad del otro y el cese de toda incertidumbre sobre el futuro de la nación.
Hoy más que nunca, reafirmamos nuestro compromiso como pastores, acompañando al pueblo de Dios y trabajando por una Venezuela donde la reconciliación, la concordia y la justicia plena sean posible. Hacemos un llamado a todos los sectores de la sociedad a construir juntos un país donde cada ciudadano tenga un lugar digno, fundamentado en el respeto mutuo y el reconocimiento de nuestras diferencias como una riqueza y no como un motivo para el enfrentamiento.
Exhortamos a todo el Pueblo de Dios a intensificar la oración por nuestra Iglesia de Caracas, por la persona y el ministerio episcopal de Mons. Raúl Biord Castillo, por quienes se sienten heridos o confundidos por tales situaciones, y por la paz del país, para que el Espíritu Santo nos conceda sabiduría, serenidad y unidad.
Pedimos a Nuestra Señora de Coromoto que interceda por nosotros.
Dado en Caracas, a los 24 días del mes de enero de 2026, memoria de San Francisco de Sales
El Consejo Presbiteral en representación del Clero de Caracas