El Banco de Alimentos de Bogotá, epicentro de la solidaridad tras el terremoto de Colombia
“Hoy somos 26 bancos de alimentos que estamos muy de cerca con las pastorales sociales del país, para llegar a Cali, Pereira, Manizales, Armenia, Quibdó, Itsmina, Cartago y Palmira”, señala el Sacerdote acerca de las ciudades que facilitarán la entrega de las ayudas a los municipios afectados en 15 departamentos de Colombia
(Yamile López, Vatican News).- “La Iglesia en Colombia está experimentando que lo que enseñó Jesús: ‘Denles ustedes de comer’, hoy es un imperativo” enfatiza el Padre Daniel Saldarriaga, director del Banco de Alimentos de Bogotá, una obra de la Iglesia Católica que en esta última semana, ha sido fundamental para atender a los muchos colombianos que lo perdieron todo debido al terremoto del pasado 10 de agosto.
Desde hace 25 años su misión es estar al lado de los que sufren, de quienes no tienen alimento. Su experiencia lo ha convertido en el principal articulador de los esfuerzos del sector privado, académico y social del país. Esta obra de la Arquidiócesis de Bogotá encontró en los medios de comunicación a sus principales aliados, a través de los cuales el mensaje de solidaridad ha tocado el corazón tanto de nacionales como de extranjeros.
Voluntarios y trabajadores del Banco de Alimentos recibiendo donaciones
Colombia nos necesita
“Hoy somos 26 bancos de alimentos que estamos muy de cerca con las pastorales sociales del país, para llegar a Cali, Pereira, Manizales, Armenia, Quibdó, Itsmina, Cartago y Palmira”, señala el Sacerdote acerca de las ciudades que facilitarán la entrega de las ayudas a los municipios afectados en 15 departamentos de Colombia, según las cifras entregadas por las entidades oficiales.
Bajo el lema “Colombia nos necesita” el Banco de Alimentos ha evidenciado la solidaridad sin límites: son muchas las donaciones, pero también, muchos los voluntarios que se presentan para ofrecer su trabajo empacando las ayudas. Vecinos del sector, colaboradores de siempre, funcionarios de empresas, colegios y comunidades religiosas, como las Hermanas Franciscanas de María Inmaculada y los Misioneros Contemplativos Ad-Gentes; se han vinculado a la ardua labor que ya ha permitido la entrega de 325 toneladas de ayuda en alimentos, insumos hospitalarios, ropa, elementos de aseo y otros artículos de primera necesidad.
Donar siempre
“Nosotros hicimos un entrenamiento, para esta hora, de cinco semanas ayudando a Venezuela, no era fácil cruzar la frontera, no era fácil recorrer los 1.528 kilómetros que nos distancian entre Caracas y Bogotá, pero no se volvió difícil”, recuerda el Padre Daniel cuando debido al movimiento telúrico del pasado 24 de junio en Venezuela, activaron la primera campaña de donación para estos hermanos.
Destaca que para ambas situaciones cuenta con la valiosa colaboración del gremio de transportadores, que no ha estimado en ofrecer sus vehículos de carga para facilitar la entrega de las donaciones. “No nos está costando el transporte -dice el Padre- esta es la primera vez en 25 años que la generosidad de la gente nos ha permitido llegar a tantas ciudades”.
Voluntarios en la organización de las ayudas en el Banco de Alimentos de Bogotá
El Cardenal Primado de Colombia, Monseñor Luis José Rueda Aparicio, acompaña de cerca estas labores y en una jornada destacó la confianza de las empresas y las personas en el Banco de Alimentos de Bogotá, que tiene una gran misión en nombre de Cristo y en nombre de la Iglesia. “Que el Señor nos bendiga a todos y nos ayude a reconstruirnos desde dentro, desde el corazón…sigamos sumando, sigamos ayudando”; sus palabras más que una conclusión son una invitación a no olvidar lo sucedido porque aún hay mucho por hacer.
Panorámica del Banco de Alimentos de la Arquidiócesis de Bogotá
