Coloquio de Pax Romana sobre León XIV en Chiclayo: "Prevost implementó aquí la Iglesia en salida de Francisco”

Y el coloquio concluyó con una vibrantes palabras del presidente de Pax Romana, Carles Torner, invitando a los presentes a no tener miedo (ni siquiera de Trump, como acaba de proclamar el propio Papa Prevost) y a no cansarse de “anunciar el Evangelio de Jesús”

Coloquio de Pax Romana en Chiclayo
Coloquio de Pax Romana en Chiclayo
José Manuel Vidal, enviado especial a Perú
09 may 2026 - 06:48

Hay, sin duda, una clave de lectura teológica (y quizás sociológica) chiclayana del Papa León. Aquí, es donde mejor se entiende lo que el obispo misionero Prevost dejó en Chiclayo y lo que se llevó a Roma. En busca de esa clave de lectura, Pax Romana celebró en Chiclayo un coloquio, titulado ‘Seguir caminando juntos con el Papa León’, en el día de su primer aniversario como Pontífice de la Iglesia.

Miembros de Pax Romana ante un mural de Prevost en Chiclayo
Miembros de Pax Romana ante un mural de Prevost en Chiclayo

El objetivo era reflexionar sobre el camino a seguir en la Iglesia, un camino sinodal, en el que la fe se une a la responsabilidad del servicio a los más pobres, avanzando en las intuiciones que el Papa está proponiendo de cara al modelo de Iglesia, a la necesidad de paz, al reconocimiento de los últimos o al compromiso por la justicia y por la construcción de una sociedad más igualitaria.

Abrió el coloquió, que se celebró en el auditorio del Colegio de arquitectos de Chiclayo, repleto de público, el presidente de Pax Romana, Carles Torner, para sumar su movimiento (integrado por más de 20.000 miembros en 50 países de todo el mundo) a la celebración colectiva del primer aniversario “de este Papa misionero, que vino al Perú y se hizo peruano” y al que, “desde nuestro movimiento, reconocemos como un peregrino de la paz y como testigo de Cristo entre nosotros”.

La mesa redonda del coloquio, moderada por el teólogo Leo Guardado, estaba integrada por la chiclayana Yolanda Díaz, la estadounidense Ana María Bidegain, la también peruana Viviana Meléndez y el español Ramón Ibeas.

Miembros de Pax Romana
Miembros de Pax Romana

Comenzó el coloquio Yolanda Díaz, colaboradora muy cercana de monseñor Roberto (como lo llama ella) en su etapa de obispo de Chiclayo, recordando precisamente la alegría, el júbilo y del orgullo de “hace un año”, cuando Prevost salió a la logia pontificia elegido León XIV. Y, ya entonces, Yolanda pensó que “sería un pastor de la Iglesia en salida, cercano a los pobres y animador de procesos de cambio”.

No en vano -añadió Yolanda- “Prevost había tratado de implementar aquí, en Chiclayo, la Iglesia en salida de Francisco”. Y, por eso, invitó a los presentes a “seguir caminando” junto a él, desde tres claves. La primera, “la atención a los signos de sufrimiento, dolor e injusticia, para responder como Iglesia y como sociedad”.

Como se hizo durante la época de la llegada masiva de emigrantes venezolanos a Chiclayo, en la que monseñor Prevost, a través de la comisión diocesana de igualdad, que dirigía Yolanda, a la que invitó a implicarse. “Vayan a ver”, les lanzó el entonces obispo. Y fueron y vieron que tenían que ser “constructores de puentes y de diálogo” y “predicando con el ejemplo y con acciones concretas”.

Yolanda y Guardado
Yolanda y Guardado

Por eso, según Yolanda Díaz, Prevost siempre mantuvo una tercera clave de vida: “La cercanía a los pobres como criterio irrenunciable”, porque “la opción por los pobres no es opcional”. Y, por eso, él, a nivel personal “se dejaba encontrar, era accesible para la gente en persona, a través del wasap o del email”.

A continuación, Ana María Bidegain, centró su intervención en la paz como objetivo de Pax Romana, desde que nació, en 1921, “con el Papa pacifista, Benedicto XV”. Una dinámica que continuó después de la II Guerra mundial y con Pablo VI y su lema: “Si quieres hacer la paz, trabaja por la justicia”.

La historiadora de la Universidad de Florida concluyó invitando a Pax Romana a “retomar ese mensaje del Evangelio, en estos momentos del Papa León, luchando por la paz y por la justicia, porque sin ésta última no puede haber paz”.

Por su parte, la presidenta de Pax Romana del Perú, Viviana Meléndez, resaltó en su intervención una serie de gestos, palabras y hechos, que desmuestran que “León es un incansable mensajero de la paz, constructor de puentes y defensor de la parábola del buen samaritano”.

Ibeas, Yolanda y Guardado
Ibeas, Yolanda y Guardado

Por último, Ramón Ibeas, que fue secretario de Cáritas Vitoria durante los últimos 20 años, comenzó asegurando que es difícil vivir la sinodalidad sentado y que “la irrupción de los pobres es un signo de los tiempos”, porque “la pobreza no cae del cielo, sino que se genera por la estucturas de pecado”.

A su juicio, “Prevost es un obispo, ahora Papa, que abandera una tradición indiscutible, la de la liberación de los pobres”, porque “la presencia de Dios en los pobres es una afirmación casi dogmática”. Y por eso, quiere hacer una Iglesia “un lugar en el que los pobres tengan un sitio privilegiado”, porque “ellos y sólo ellos son maestros del Evangelio”.

Y el coloquio concluyó con una vibrantes palabras del presidente de Pax Romana, Carles Torner, invitando a los presentes a no tener miedo (ni siquiera de Trump, como acaba de proclamar el propio Papa Prevost) y a no cansarse de “anunciar el Evangelio de Jesús”.

Yolanda Díaz
Yolanda Díaz

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