Monseñor Cargnello pidió apostar a "una Patria de hermanos" en su homilía Una multitud argentina emocionada acude a la procesión del Señor y la Virgen del Milagro de Salta

UImágenes sagradas de la procesión
UImágenes sagradas de la procesión

Miles de salteños y de provincias vecinas peregrinaron a pie para participar de la procesión y renovaron el Pacto de Fidelidad con los patronos locales

El arzobispo Mario Cargnello expresó en su homilía: "Argentina tiene derecho a ser una Nación mejor. Ustedes son la muestra de que es posible. Por eso tenemos esperanza". "La fe une pueblos, mueve multitudes y llena corazones", afirmó

Las imágenes peregrinas recorrieron en vehículos 28 kilómetros por distintos barrios de la capital salteña, para que los vecinos puedan saludarlas a su paso

Salta acogió cerca de 100 mil peregrinos de distintos puntos del territorio salteño y de otras provincias, que llegaron en bicicleta, a caballo y fundamentalmente a pie, en emocionantes demostraciones de fe y devoción

(Valores Religiosos).- Una multitud de fieles emocionados provenientes de diferentes puntos de la provincia y otras vecinas participaron este jueves de la tradicional procesión del Señor y la Virgen del Milagro en Salta, tras dos años en que, por la pandemia, se modificó esta celebración, considerada una de las manifestaciones de fe más convocantes del país.

"Argentina tiene derecho a ser una Nación mejor", expresó el arzobispo de Salta, monseñor Mario Cargnello, quien luego les manifestó a los fieles "ustedes son la muestra que una Argentina mejor es posible. Por eso tenemos esperanza".

El arzobispo habló en el Parque 20 de Febrero, de la capital salteña, donde se celebró la renovación del Pacto de Fidelidad con el Señor y la Virgen del Milagro, en un acto del que participó el gobernador Gustavo Sáenz.

Durante su homilía, Cargnello pidió apostar a "una Patria de hermanos" y remarcó que "la esperanza es fuente de gozo, aún en medio del sufrimiento, porque nos da la certeza que la última palabra la tiene la vida, no la muerte; el bien, no el mal; el amor, no el egoísmo".

"La humanidad toda acusa el impacto de una pandemia que ha paralizado pueblos y naciones. Se cobró vidas, afectó economías, impactó en familias, hirió nuestras reservas psicológicas", manifestó, y añadió que “la guerra nacida de la invasión a Ucrania de parte de Rusia, pone en riesgo al mundo entero".

Cargnello consideró que la política "no puede ser la prolongación disimulada de un estado de guerra sino la superación de la misma en un clima de paz y de diálogo que se debe alimentar cada día sabiendo sacrificar egolatrías, mistificaciones, y soberbias absurdas".

Las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro recorrieron durante esta soleada y templada tarde las calles de la ciudad de Salta, en procesión, tras dos años en los que la pandemia de coronavirus obligó a modificar esta popular celebración religiosa.

A las 15.15 salió la Cruz Procesional de la catedral basílica mayor de Salta, y quince minutos después hizo lo propio la imagen de la Virgen de las Lágrimas, mientras que a las 15.45 partió la Virgen del Milagro, sobre una nube de claveles blancos, y a las 16.30 hizo lo propio el Señor del Milagro.

“Estamos acá, viendo al Señor y la Virgen del Milagro, súper emocionados, después de dos años de restricciones y pandemia. Hoy nos volvemos a encontrar regocijantes de alegría y conmovidos en este reencuentro de fe”, dijo a Télam Romina Morelli, con lágrimas en los ojos. Y agregó: “vivimos el Milagro con mucho amor, pero sobre todo con la esperanza de que vamos hacia algo mucho mejor”.

Por su parte, Alejandra Ramos coincidió en la “gran emoción” que se siente al poder “estar junto a las imágenes del Milagro”, y reveló estar “sorprendida por la cantidad de gente” en la procesión.

Con su base de claveles rojos, la imagen del Cristo Crucificado, de tamaño natural, partió acompañada por Cargnello; el gobernador Gustavo Sáenz, y otras autoridades eclesiásticas y gubernamentales.

Tras recorrer unas 15 cuadras, la procesión llegó al monumento 20 de Febrero, donde Cargnello pronunció su homilía y la oración para la Renovación del Pacto de Fidelidad, tras lo que se entonaron las estrofas del Himno Nacional y se emprendió el regreso a la Catedral.

Allí, las imágenes fueron despedidas por la multitud, con campanadas, pañuelos blancos agitados y una lluvia de pétalos blancos, rosados y rojos, además de numerosas muestras de emoción y rostros con lágrimas.

Una vez que las imágenes ingresaron al templo, se ofició la tradicional Misa del Peregrino, con lo que la celebración concluyó.

Cargnello: "Una fe que une pueblos, mueve multitudes y llena corazones"

"Hoy vivimos un día especial, donde el Señor y la Virgen del Milagro recorrieron las calles de nuestra querida Salta", expresó Sáenz tras la procesión, y agregó: "Una fe que une pueblos, mueve multitudes y llena corazones".

Luego, expresó: "Con profunda emoción, junto a miles de fieles, renovamos el pacto de fidelidad con nuestros Santos Patronos", a quienes les pidió que "bendigan a nuestra provincia y a todo el pueblo salteño".

Esta mañana se concretó la última jornada del Triduo de Pontificales, con una misa estacional en honor a la Solemnidad del Señor del Milagro, oficiada por el obispo de Jujuy, monseñor Daniel Fernández, en el atrio de la Catedral.

Además, las imágenes peregrinas recorrieron en vehículos 28 kilómetros por distintos barrios de la capital salteña, para que los vecinos puedan saludarlas a su paso.

De esta manera, esta tradicional fiesta, que hoy cumple 330 años de historia desde que los temblores que afectaron al actual territorio de la provincia de Salta cesaron con la salida del templo del Cristo Crucificado, en 1692, volvió a la normalidad.

En 2020, cuando se registraba un pico de casos de Covid-19 en Salta, la procesión no se realizó, y el año pasado se hizo, pero sin el seguimiento de fieles, que debieron seguir el paso de las imágenes de manera virtual o desde las veredas, con aforo, para evitar la propagación de contagios de la enfermedad.

Hasta ayer llegaron a la Catedral de Salta, para el encuentro con las imágenes del Milagro, cerca de 100 mil peregrinos de distintos puntos del territorio salteño y de otras provincias, en bicicleta, a caballo y fundamentalmente a pie, en emocionantes demostraciones de fe y devoción.

La llegada de los peregrinos genera cada año toda una red de voluntarios en distintos puntos de la provincia, principalmente en la ciudad de Salta, que los asisten con comida, bebida, lavado de pies y otras atenciones.

Además, 5.000 policías estuvieron a cargo del operativo de seguridad de la procesión, mientras que el Samec también diseñó un operativo sanitario con la participación de 200 personas, entre médicos, enfermeros, choferes y personal de apoyo.

A estos se sumaron 250 rescatistas; recurso humano de la Municipalidad de Salta, Bomberos Voluntarios de la Ciudad, SAME Jujuy y el Instituto Superior Ramón Carrillo, entre otros organismos.

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