Cardenal Carlos Castillo, voz profética de la teología de la liberación frente a la sombra autoritaria en Perú
¿Cuál es el significado de esta voz profética de la teología de la liberación frente a la sombra autoritaria en Perú, junto al p. Alejandro Cussianovich, Tania Pariona y Mirtha Vasquez?
Durante la Misa y Te Deum por Fiestas Patrias, el Monseñor Carlos Castillo, cardinal progresista de Lima, mencionó que, actualmente, vivimos en una “tragedia humana y social” debido a que “diversos grupos de interés buscan imponer su ambición de enriquecimiento ilícito y de poder absoluto”.
"Hoy estamos en una situación catastrófica, no tanto por los indicadores económicos, sino porque la condición humana y su dignidad están en grave peligro. Vivimos una tragedia humana y social en la que diversos grupos de interés buscan imponer su ambición de enriquecimiento ilícito y de poder absoluto. Tanto es así que ya existen dictaduras vigentes que se ramifican de manera subrepticia”, señalo el alumno del padre Gustavo Gutiérrez, fundador de la teología de la liberación con su libro de 1971.
Explicó que “estas oscuridades catastróficas se han gestado desde la base de la sociedad y desde el propio poder, infiltrándose en las instituciones, incluida la Iglesia” y que “además, cuentan con capacidad operativa desde países desarrollados”.
Asimismo, el Cardenal Carlos Castillo alertó sobre una “tendencia mundial a disolver la democracia y favorecer las dictaduras”.
En esa línea, sostuvo que la crisis peruana no puede entenderse de manera aislada, sino como parte de un contexto internacional marcado por impulsos “colonialistas y autoritarios”. “Nuestra catástrofe no se puede separar de aquella en la que ha entrado el mundo”, expresó. Castillo también cuestionó a quienes piden que la Iglesia permanezca al margen de los asuntos públicos. “Hay quienes quisieran que la Iglesia se calle”, afirmó. Sin embargo, añadió que “esas mismas personas muchas veces quieren usar la religión para su posición partidaria y así obtener votos y aceptación”.
Respecto a la reconciliación nacional, el cardenal Castillo (sucesor del referente de Opus Dei en Latinoamérica, Juan Luis Cipriani-fue apartado por el Papa Francisco en 2019 tras acusaciones de pederastia) rechazó que esta pueda reducirse a gestos simbólicos o superficiales. “No se trata de una reconciliación para tapar los males que hemos hecho con besitos y abracitos”, sostuvo.
En cambio, afirmó que debe estar acompañada de “justicia y restitución para las víctimas por la catástrofe de estas décadas”.
En ese contexto, llamó a reconocer “nuestros límites, pecados e incluso delitos” e iniciar “un proceso rectificador y reparador”, orientado a revertir el daño causado y restituir a quienes han sido perjudicados.
Durante la homilía también citó al papa León XIV para advertir sobre los desafíos éticos que plantea el desarrollo tecnológico.
“En la era de la inteligencia artificial, en la que la dignidad humana corre el riesgo de verse eclipsada, tenemos el deber urgente de permanecer profundamente humanos”, recordó. Asimismo, señaló que “el verdadero progreso nace siempre de un corazón abierto al otro” y advirtió que “un proyecto aniquilador de la humanidad no puede ser aceptado en nuestra patria”.
Finalmente, monseñor Castillo exhortó a los creyentes y a la sociedad peruana a emprender un proceso de conversión y reconstrucción nacional. Agregó que "Nuestro Dios nos quiere solidarios y justos, no con una reconciliación meliflua y para tapar los males que hemos hecho con besitos y abracitos, sino una reconciliación que, viendo claramente las injusticias que hemos cometido, sepa hacer justicia y restituir". El Cardenal Castillo, amigo personal del papa Prevost, ha enfatizado que: "Hay quienes quisieran que la Iglesia no cuestione los desvalores humanos que destruyen la realidad política, quisieran que “se calle”. Esas mismas personas, muchas veces, quieren usar la religión para su posición partidaria y así obtener votos o aceptación".
“Como creyentes asumamos hoy, ante la catástrofe peruana, un camino de reconversión de todos, comprometiéndonos a corregir y revertir todo el mal que hemos hecho, restituyendo a las víctimas de tantos daños realizados”, concluyó el Cardenal Castillo.
En un gesto profundamente humano, cristiano y solidario, el Cardenal Carlos Castillo recordará en la Misa y Te Deum a los fallecidos por las protestas sociales entre el periodo 2020-2025, afirmando: “Te pedimos Padre, por todas las víctimas de la extorsión, el sicariato, de los robos y la violencia que vive nuestro país. También te pedimos por Inti Sotelo, Bryan Pintado, Eduardo Ruiz denominado Truco”.
La periodista Rosa María Palacios ha comentado que “Monseñor Castillo lee los nombres de los asesinados por agentes del Estado en los últimos 5 años. La iglesia católica defiende la vida. Eso es un acto de valentía en este momento”.
Conozco personalmente la Senadora Mirtha Vasquez desde octubre de 2004 cuando he visitado en Cajamarca (Norte de Peru) su ONG, Grufides, durante una misión de observación de conflictos socio-ambientales de la minería de oro en Quilish y he colaborado con esta destacada defensora de derechos humanos y ex presidenta del Consejo de ministros, cuando han asesinado la voluntaria italiana de la “Operazione Mato Grosso” OMG, Nadia De Munari.
La senadora Mirtha Vasque me acaba de comentar que “Tan fundamental y profundamente humano recordar hoy a los asesinados producto de los autoritarismos y de la negación de la democracia. Gracias Cardenal Carlos Castillo por recordarnos que la reconciliación no es posible sin memoria y sin justicia”.
Mirtha Vásquez causó revuelo en el Senado tras juramentar en rechazo a la dictadura de los años 90 y a las violaciones de derechos humanos cometidas en los últimos gobiernos, provocando gritos y expresiones de desaprobación entre senadores de Fuerza Popular y Renovación Popular.
“Por la lucha contra la impunidad, por la justicia y la memoria de las víctimas de la dictadura de los 90 y de los últimos gobiernos autoritarios; por la eliminación de la discriminación contra los pueblos y de la violencia contra mujeres y niñas, ¡Sí, juro!”, dijo la senadora Mirtha el pasado 25 de julio de 2026.
Sus palabras desataron una inmediata reacción de las bancadas de Fuerza Popular y Renovación Popular, desde donde se escucharon gritos y expresiones de rechazo mientras la senadora culminaba su juramento.
Las sombras de autoritarismo de Alberto y Keiko Fujimori
Keiko Fujimori accede hoy – 28 de julio de 2026 - a la jefatura del Estado peruano.
Es la hija de Alberto Fujimori, que venció en las elecciones peruanas de 1990 al escritor Mario Vargas Llosa y se volvió en varios sentidos el prototipo de un líder político que luego se vería (y aún se ve) en otras partes de América Latina.
La historia es conocida: un outsider de la política es electo por el desgaste de los partidos tradicionales, concentra poder a costa de la democracia, polariza el país e impulsa una política de seguridad que atropella derechos fundamentales, pero tiene apoyo popular y sigue en el cargo más allá del límite previsto para su mandato, relata BBC.
El "autogolpe" que Fujimori dio en 1992, al disolver el Congreso e intervenir el Poder Judicial con apoyo de los militares, mostró cómo la democracia podía ser asfixiada por alguien electo gracias a ella, en vez de quebrarse apenas con golpes de Estado a la vieja usanza, señala el destacado antropólogo Carlos Iván Degregori, que he entrevistado en Lima en 2004, comentándome su famoso libro que es bueno releer hoy: “La década de la anti-politica – Auge y huida de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos”, Ed. IEP, Lima 2000.
Keiko Fujimori llega a la presidencia muy cuestionada por las organizaciones de sociedad civil, organismos de derechos humanos, movimientos sociales y colectivos gremiales, que la acusan de aprovechar el control parlamentario para debilitar la institucionalidad democrática y legislar en función a intereses particulares.
El 28 de julio de 2026 está asumiendo la presidencia la hija del ya fallecido expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), quien en 2009 fue sentenciado a 25 años de prisión por crímenes de lesa humanidad y hechos de corrupción.
Keiko Fujimori llega al poder con su partido de extrema derecha Fuerza Popular, en su cuarto intento tras perder en el balotaje ante sus contendores Ollanta Humala (2011-2016), Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018) y Pedro Castillo (2021-2022).
La nueva presidenta Keiko Fujimori, fue primera dama durante buena parte de período presidencial de Alberto Fujimori y, ahora con 51 años, promete respetar la ley pero recuperar "el orden" y aplicar una política de seguridad de "mano dura" contra el crimen, en el medio de sombras de autoritarismo.
Al respecto, es importante recordar un libro clave para entender los procesos políticos y sociales del Perú de los últimos 30 años: “Violencia y autoritarismo en el Perú. Bajo la sombra de Sendero y la dictadura de Fujimori, el libro de Jo-Marie Burt co-publicado en 2009 por el Instituto de Estudios Peruanos y Servicios Educativos Rurales (https://redaccion.lamula.pe/2015/03/21/descarga-gratis-este-libro-esencial-violencia-y-autoritarismo-en-el-peru/jorgefrisancho/ ).
La senadora electa por Ahora Nación, Mirtha Vásquez, sostuvo que los cuestionamientos, el transfugismo y las viejas prácticas políticas en la votación representan una mala señal para la ciudadanía en el inicio del Senado. Además, manifestó que el incumplimiento de los acuerdos internos amerita sanciones políticas.
Mirtha Vásquez, senadora electa por Ahora Nación, cuestionó la forma en cómo se eligió a la Mesa Directiva del Senado tras no haberse cumplido el acuerdo interno dentro de la oposición, bloque conformado por la alianza entre Ahora Nación, Juntos por el Perú, Partido del Buen Gobierno y Partido Cívico Obras.
Durante una entrevista para Exitosa, la senadora señaló que el procedimiento no fue legítimo, pues hubo un voto viciado dentro de las filas opositoras. Serafín Andrés y Silvana Robles fueron los dos únicos integrantes de Juntos por el Perú que no mostraron su cédula de votación: Andrés lo hizo en la primera vuelta, mientras que Robles no la enseñó en la segunda instancia, luego de que la lista no alcanzara el mínimo de votos requerido.
"Se ha hecho una elección manchada con serias dudas que nos recordó la época de los noventa y eso sí es muy preocupante y deslegitima el proceso mismo (…)", indicó Vásquez. Asimismo, la senadora progresista Mirtha Vasquez cuestionó que se recurra a "viejas prácticas de transfugismo" o "compra de conciencias", recordando que el rol del Senado es representar a la ciudadanía y no a intereses propios.
Relator CIDH, Pedro Vaca es preocupado
Keiko Fujimori llega al poder bajo una serie de cuestionamientos sobre el respeto a la institucionalidad democrática, el riesgo de una hegemonía desde el nuevo Senado y la memoria del régimen de los noventa, alimentada por sus propias declaraciones durante su campaña en las que señaló que buscaba ser presidenta para "gobernar como lo hizo su padre", además de proponer la salida del Perú del Pacto de San José y la reinstauración de los "jueces sin rostro".
Keiko Fujimori inicia su régimen denunciando que los últimos gobiernos le están entregando el país de manera “catastrófica” e incluso señala que el panorama actual es “desolador” y “muy triste”. Sin embargo, especialistas recuerdan que el fujimorismo, desde el Parlamento, se dedicó a moldear el país que hoy critica. Prueba de ello es que, en el tramo final de la legislatura, el fujimorismo y sus aliados aprobaron una polémica ley impulsada por Fernando Rospigliosi para cambiar el delito de lesa humanidad en el Código Penal.
Esta norma inventa requisitos que no existen en los tratados internacionales y abre la puerta para archivar juicios históricos como Barrios Altos, La Cantuta y las esterilizaciones forzadas, lo que podría beneficiar a más de 150 condenados y 600 procesados, según lo indicó la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH).
Pero el problema también va de la mano con la persecución a autoridades que buscan hacer justicia. El propio Rospigliosi denunció ante la Junta Nacional de Justicia a la fiscal, Rosario Quico Palomino para exigir su destitución por no aplicar la ley que favorece la prescripción de delitos de lesa humanidad, señala La República.
Al mismo tiempo, desde el Parlamento se impulsaron investigaciones y sanciones contra aquellos jueces que se negaron a aplicar estas normas por considerarlas inconstitucionales.
He acompañado personalmente al Relator de la Comisión Interamericana de derechos Humanos CIDH, Pedro Vaca el día 26 de julio de Bogotá en ocasión del 14* Festival Iberoamericano de Periodismo en memoria del nobel de literatura García Marquez, Gabo en Bogotá.
Desde el marco internacional, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó su preocupación por el clima de intimidación que se ha creado contra los jueces y fiscales, advirtiendo que estas sanciones buscan castigar a los magistrados independientes, debilitar la justicia y asegurar que los delitos graves queden sin castigo. "La Comisión observa con especial preocupación que el inicio de estos procedimientos disciplinarios estaría generando un efecto intimidatorio dentro del Poder Judicial, inhibiendo o desalentando el ejercicio legítimo del control de convencionalidad por temor a enfrentar investigaciones, suspensiones o eventuales destituciones", se lee en su comunicado de la CIDH.
Tania Pariona: “Más que el acceso al sillón presidencial, advertimos el desmantelamiento previo de los contrapesos democráticos y la captura de instituciones del Estado”
Tania Edith Pariona Tarqui, ex delegada del Mnnatsop cuando era una adolescente trabajadora de 13 años en Ayacucho, fue Congresista de la República de Perú 2016-2019, fue la más joven presidenta de la Comisión de la Mujer del Congreso de la Republica de Peru en 2018 - a sus 33 años; hoy es directora de la plataforma peruana de todas las ONGS, denominada Coordinadora Nacional de Derechos Humanos; realizó la XXXIV Ceremonia de Premiación de Derechos Humanos el día 29 de enero de 2026, en la que se otorgó el Premio Francisco Soberón al p. Alejandro Cussianovich.
Yo tuve el honor de acompañar Tania Pariona en octubre de 2002 en la histórica audiencia en la Comisión de Infancia del Parlamento Italiano en Roma donde Tania, 14 años, nos dijo que quería ser presidenta de la República.
Tania Pariona, me acaba de comentar: “No hay patria sin democracia, memoria y derechos humanos. Frente a la consolidación de un proyecto autoritario y la impunidad, reafirmamos que la memoria nos une.
No aceptaremos que el olvido sustituya a la verdad”.
Las organizaciones de derechos humanos, familiares de víctimas de violaciones de los mismos y otros sectores afectados por crímenes de Estado cometidos desde hace 36 años, rechazaron dialogar con la presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori.
Así lo manifestaron los oradores de una concurrida conferencia de prensa convocada por la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) en Lima el pasado 21 de julio de 2026.
Uno a uno, se declararon contra el diálogo y reconciliación planteado por la gobernante electa, que asumirá la Presidencia en una semana, y señalaron que antes de cualquier contacto, comience a aplicarse la justicia por las muertes y la verdad de lo sucedido y se acabe la recurrente impunidad de los autores y responsables.
Además, advirtieron el próximo gobierno es un grave riesgo para el derecho a la justicia, porque la bancada del partido de Fujimori, Fuerza Popular (FP), ha impulsado y aprobado, con el apoyo de aliados, una serie de leyes de impunidad inclusive para los autores condenados.
Llamaron a las fuerzas democráticas y a la comunidad internacional a mantenerse vigilantes frente al deterioro del Estado de derecho en el Perú y evitar nuevos atentados contra los derechos humanos.
Milagros Millán, cuyo hermano médico fue ultimado cuando atendía heridos durante la represión de las protestas contra Dina Boluarte, rechazó en particular una reunión de los familiares de los caídos con la presidenta electa, propuesta por el dirigente político centrista Jorge Nieto.
Confirmó que los familiares, por el contrario, vendrán a Lima para protestar el 17 y el 28 de julio (día este en que asumirá Fujimori) por la impunidad de autores y responsables de las muertes en protestas reprimidas entre diciembre de 2022 y febrero de 2023.
Tal rechazo tiene que ver con que el Congreso saliente, bajo hegemonía de Fuerza Popular, dijo, archivó siete denuncias contra la expresidenta Dina Boluarte como principal responsable de las muertes. “Keiko Fujimori ha gobernado el país desde el Congreso, con una mayoría que ha impuesto leyes para arrebatarnos nuestros derechos a la verdad y la justicia”, señaló a su vez Gisela Ortiz, hermana de Enrique Ortiz, estudiante secuestrado y asesinado por un escuadrón militar ilegal, bajo el gobierno de Alberto Fujimori (1990-2000).
La titular de la CNDDHH, Tania Pariona, leyó un pronunciamiento conjunto, según el cual el acceso de Fujimori a la Presidencia “no representa un relevo democrático, sino la consumación de una estrategia de continuidad autoritaria y quiebre del orden institucional.
“Más que el acceso al sillón presidencial, advertimos el desmantelamiento previo de los contrapesos democráticos y la captura de instituciones del Estado” agregó y señaló que la promesa de Fujimori de “gobernar como su padre” es una amenaza de retorno a un régimen autoritario y corrupto”, y violador de derechos humanos.
“Ningún peruano está salvado de la impunidad cuando sea detenido, lo desaparezcan o sea encontrado muerto en una dependencia policial. La violencia estatal continúa. Las víctimas de ayer y hoy compartimos las mismas exigencias: verdad, justicia y garantías de no repetición”, agregó Tania Pariona, secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos.
Para la excongresista quechua, la nueva gestión de Keiko Fujimori solo profundizará las fracturas del país. “No estamos ante un cambio de gobierno. Es la continuidad de un proyecto autoritario que ha capturado las instituciones, que ha modificado las leyes y que además pretende reescribir la historia”, señala Tania Pariona. Indica que el Tribunal Constitucional ha dejado de ser un garante de justicia, que la Defensoría del Pueblo no los escucha y que los jueces que no aplican las normativas recientes son perseguidos.
Tania Pariona, secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, sostuvo que “defender la memoria es también defender la democracia. La memoria no es un tema del pasado, es un tema sustancial para evitar que las violaciones de derechos humanos vuelvan a ocurrir”. Asimismo, advirtió que “la agenda de este nuevo gobierno para los familiares y la comunidad de derechos humanos es una agenda de impunidad, porque se ha buscado proteger a violadores de derechos humanos con leyes de prescripción, de amnistía y del fuero militar, sin importar las vidas, el sufrimiento y las décadas de exigencia de justicia”. Agregó que la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos y sus organizaciones miembros continuarán acompañando a las víctimas en su búsqueda de verdad, justicia y reparación.
“La sangre derramada jamás será olvidada!”, gritaron miles de víctimas de la represión estatal y las organizaciones sociales en el centro de Lima, el pasado martes 28 de julio de 2026.
La movilización en Peru es constante.
Por ejemplo, Tania Pariona me ha explicado que “De cara a la segunda vuelta presidencial, el día 1 junio 2026, diversos sectores de la ciudadanía autoconvocada hemos salido a las calles de Lima para expresar nuestro rechazo a la candidatura de la denominada “Señora del Kaos”, a quien consideramos una amenaza para la democracia, la institucionalidad y el Estado de derecho.
Es sumamente importante ejercer la memoria. No se puede tapar el sol con un dedo. La actuación del fujimorismo a lo largo de estos años ha dejado evidencias concretas: leyes orientadas a favorecer la impunidad, instituciones progresivamente copadas para asegurar cuotas de poder y maniobras destinadas a obstaculizar o evitar investigaciones. Ignorar estos hechos sería renunciar a las lecciones que la historia reciente nos ha dejado. Las movilizaciones reflejan la preocupación de amplios sectores ciudadanos frente al riesgo de una mayor captura de las instituciones públicas, el debilitamiento de los mecanismos de control democrático y la consolidación de la impunidad. Ha sido una marcha masiva y diversa, en la que participaron ciudadanas y ciudadanos a título individual, organizaciones sociales, colectivos, redes, activistas, gremios, movimientos y partidos políticos, unidos por la convicción de que la democracia, la justicia y la rendición de cuentas deben ser defendidas activamente”.
Alejandro Cussianovich inspira varios movimientos sociales en la incidencia política por la transformación de la humanidad
Tania Pariona es alumna del maestro-filosofo Alejandro Cussianovich, que en su trayectoria de 61 años de sacerdocio profético, ha inspirado varios movimientos sociales y académicos y pedagogas, sociólogos, en la construcción de un pensamiento crítico que une varias propuestas anticapitalistas y anti sistémica, el paradigma de la dignidad emancipatoria, la incidencia política como herramientas para la construcción del Buen Vivir y la transformación de los pueblos de Abya Yala, la tierra fecunda latinoamericana.
El padre Alejandro Cussianovich – referente a nivel mundial del protagonismo infantil, cofundador del Manthoc en 1976, a sus 90 años es el único sobreviviente de los fundadores de la teología de la liberación, e inspira procesos de cambio político, en alianza con muchas organizaciones sociales del Perù como Codheica con Carlos Silva, Manthoc, Joc, Mnnatsop, Generacion, Ifejant.
Al respecto el Instituto Ifejant, ha difundido una nota del 29 enero 2026, donde señala que “La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos realizó la XXXIV Ceremonia de Premiación de Derechos Humanos, en la que se otorgó el Premio Francisco Soberón, reconocimiento que rinde homenaje a una trayectoria fundamental para la articulación del movimiento de derechos humanos y el fortalecimiento de su presencia y voz en el país.
En esta edición, el premio fue otorgado a Alejandro Cussianovich Villarán, en reconocimiento a su aporte histórico y compromiso sostenido con la defensa y promoción de los derechos humanos, particularmente de niñas, niños y adolescentes.
Durante su intervención, el homenajeado destacó la importancia de revisar críticamente la noción de la edad cronológica en el enfoque de derechos humanos, señalando que esta no puede ser utilizada como criterio para negar derechos, especialmente en contextos de migración, exclusión social o violencia, y reafirmó que los derechos humanos constituyen un límite frente a los abusos y las desigualdades estructurales.
Asimismo, la ceremonia reconoció a otros defensores y defensoras de derechos humanos. Entre ellos, el premio Ángel Escobar, integrante de la Federación de Mujeres “Kukama Huaynakana Kamatawara Kana", organización indígena dedicada a la defensa del río Marañón, el territorio y los derechos colectivos de los pueblos indígenas.
De igual manera, se otorgó el Premio Mamá Angélica a las mujeres lideresas de Saweto, en reconocimiento a su lucha persistente por la justicia, la verdad y la memoria de los cuatro dirigentes indígenas asesinados, así como por la defensa del territorio ancestral.
Como también recibió el reconocimiento el Colectivo Evangélico Presente, dando apoyo a las familias de vulnerabilidad frente a los contextos del incumplimiento de las garantías de los derechos humanos. Desde Ifejant, reafirmamos el compromiso de las organizaciones participantes con la defensa de la democracia, la dignidad humana y el pleno ejercicio de los derechos fundamentales”.
El sociólogo Enrique Jaramillo, colaborador de “Generación” e Ifejant – Lima, ha subrayado que “desde el año 2022, el fujimorismo y su mayoría parlamentaria, en alianza con dirigentes de otras bancadas —Perú Libre, Renovación Popular, Acción Popular, Podemos Perú, Alianza para el Progreso, Somos Perú, etc.—, aprobaron por lo menos 12 normas conocidas como leyes pro crimen para que el fujimorismo se haga del poder absoluto. En sus mensajes a los peruanos ingenuos, la ‘presidenta’ electa Keiko Fujimori, quien fue investigada por lavado de activos, en el colmo del cinismo ofrece “orden, paz y reconciliación”.
Sin embargo, en los hechos lo que propone es más autoritarismo, corrupción, impunidad, y desea que el Perú forme parte del Escudo de las Américas –el intervencionismo militar de Estados Unidos-. Asimismo, anuncia sin rubor una estrecha coordinación con los presidentes: Bukele de El Salvador y Noboa del Ecuador para combatir el crimen organizado que desangra el país. Con estos anuncios demagógicos se avecinan tiempos de miedo y terror como fue durante la dictadura de Alberto Fujimori, Vladimiro Montesinos y Nicolás Hermoza Ríos, en la década 1990-2000.
El período que se avecina será un tiempo de lucha y resistencia ante la tendencia autoritaria, el recorte de los derechos humanos y el anuncio de que el Estado peruano renunciará a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). El pacto mafioso del fujimorismo y socios en este corto período 2022-2026 se apoderó de todos los organismos claves del Estado y tiene como objetivo perseguir, excluir y encarcelar a sus opositores. Estamos frente a un gobierno que tiene todo el poder en sus manos para reprimir a sangre y fuego a quienes se resistan a sus estropicios. No obstante, toda esta arquitectura del mal, las fuerzas de izquierda y democráticas liberales hasta ahora han podido forjar una gran coalición de oposición democrática en el Congreso bicameral y así contrarrestar esta ola conservadora-autoritaria y fundamentalista. Ante este inaceptable estado de la cuestión, la única alternativa que nos queda es la movilización ciudadana.
Hagamos de las calles, las plazas públicas y nuestros barrios espacios de resistencia ciudadana democrática contra este régimen corrupto y mafioso. Lo que está ocurriendo días antes al cambio de gobierno es preocupante. El retorno de los halcones del fujimorismo albertista para “barrer” el Poder Judicial, como afirma el mayordomo mayor del keikismo, el gusano Rospigliosi. Estas fiestas patrias, la señora Fujimori recibirá un sistema de justicia donde los fiscales y jueces que la investigaron y a su “partido” Fuerza Popular han sido removidos, sancionados o enjuiciados. En el colmo del cinismo, el Perú tiene una Junta de Fiscales Supremos ‘Cuellos Blancos’, y un TC coludido con el pacto mafioso que encabeza la señora Keiko Fujimori. Nuestro reto y desafío es regenerar el Estado y democratizar la democracia expulsando a corruptos y mafiosos sin mayores méritos, y no quieren que nada cambie para que todo siga igual”, ha concluido Enrique Jaramillo.
Conclusión
Recuerdo que he acompañado a la lideresa indígena Tania Pariona en ocasión del lanzamiento del informe final de la Comisión de la Verdad CVR a finales de agosto de 2003 (yo he trabajado en Lima entre 2001 y 2004 con el p. Alejandro Cussianovich en Ifejant y Aspem-Italia) que denunció el asesinato de 69.000 personas, en mayoría quechuablantes, durante el conflicto interno (1980-2000).
Concluyo este artículo que el análisis de la excongresista Tania Pariona, hoy directora de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH), a 25 años de creación de la CVR, en un debate promovido por la Embajada de Alemania el día 5 julio de 2026:
Fue un honor participar como ponente, en representación de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH), en este importante espacio de reflexión sobre los 25 años de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, compartiendo el diálogo con destacadas personas del ámbito académico, la sociedad civil y el Estado.
Mi intervención estuvo basada por una historia profundamente personal. Como ayacuchana y proveniente del distrito de Cayara, una de las comunidades emblemáticas afectadas por el conflicto armado interno, hablar de memoria, verdad y justicia no es solo un ejercicio académico o profesional; es también una convicción nacida de la experiencia de mi pueblo que continúa reclamando justicia, reparación y garantías de no repetición.
A 25 años de la creación de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, sus recomendaciones siguen representando una hoja de ruta indispensable para consolidar una democracia que coloque en el centro la dignidad de las víctimas y el respeto irrestricto de los derechos humanos.
Agradezco a la Embajada de Alemania y al Goethe-Institute y a todas las personas que hicieron posible este encuentro, así como a quienes compartieron sus reflexiones desde distintas miradas y experiencias.
Recordar no significa permanecer anclados en el pasado. Significa asumir una responsabilidad con el presente y construir un futuro donde la verdad, la justicia, la memoria y la reconciliación sean pilares de una sociedad más democrática e inclusiva”, concluyo Tania Pariona.
*Cristiano Morsolin, investigador y trabajador social italiano radicado en Latinoamérica desde 2001, autor de 10 libros en 5 idiomas. Analiza las relaciones entre derechos humanos, movimientos sociales, políticas emancipadoras y la geopolítica de Papa Francisco. Fue recibido por el Papa Francisco en audiencia en Vaticano en octubre de 2017. Co-fundador del Observatorio sobre la Región Andina SELVAS (Milán, 2001), del Observatorio sobre las mafias “Liberande” (promovido por la red LIBERA, Roma, 2007).
Es comentarista invitado por Religión Digital (Madrid).
28-07-2026