Infierno en los bosques patagónicos y el rol de la iglesia: "Muchachos, empieza nuestro 'laburo'"
"Colapso": así lo definió a Religión Digital Gabriel Bilchi, párroco de dos iglesias en los alrededores de los incendios que iniciaron hace dos semanas atrás, muy cerca de Chile
El fuego se expande con vientos a 60 kilómetros por las copas de los árboles. En la noche los cerros se iluminan por el fuego. El aire se contamina con enormes columnas de humo. Ya se quemaron más de 11 mil hectáreas de bosque andino patagónico. Decenas de familias perdieron sus hogares, miles de evacuados y pueblos que colapsan en sus servicios porque la extensión del fuego provocó el corte de suministro de energía, que impide extraer agua.
Así se está viviendo en algunos pueblos de la comarca andina donde la jurisdicción eclesial es la Prelatura de Esquel, que abarca la ladera de la Cordillera de los Andes al noroeste de Chubut, provincia patagónica Argentina, con una superficie total de 78 mil km2., conocida por sus paisajes ubicados en parques nacionales, también por centros de esqui.
“Colapso” así lo definió a Religión Digital Gabriel Bilchi, párroco de dos iglesias, Inmaculada Concepción y San Francisco de Asís, en los alrededores de los incendios que iniciaron hace dos semanas atrás, muy cerca de Chile en la zona conocida como Turbio de Puerto Patriada, pero que se intensificaron hace una semana atrás provocando que se quemen 11.970 hectáreas de matorral, bosque implantado y nativo.
“Hace una semana volvía de una actividad de la iglesia con dos seminaristas y cuando pasamos por los incendios, que recién empezaban en nuestra zona, ahí les dije ‘muchachos empieza nuestro laburo (es decir trabajo)’”.
Con la alteración del descanso nocturno el sacerdote Bilchi lo primero que hizo fue llamar a los laicos. Su tarea pastoral le implica hacer 70 kilómetros de una parroquia a otra.
“Estos incendios son intencionales. Eso duele mucho. Y la gente se desespera. Porque te quedas sin agua. Ya que, al cortarse la luz, por el incendio, no podés bombear el agua que viene de perforación. Entonces todos los recursos agotados. Y la gente muy agotada”, explicó el párroco para este artículo.
En la llamada telefónica de fondo se escuchaba el motor de una avioneta, esas que arrojan miles de litros de agua al fuego en el bosque.
En las parroquias se cocina para alimentar a los brigadistas y los bomberos que se internan en los bosques encendidos. Allí pueden pasar 8 o 10 horas diarias combatiendo el fuego por eso necesitan una buena alimentación y refrigeración.
“Acá cocinamos legumbres y carnes. Por eso pedimos donaciones. Vienen a colaborar de todos lados. Gente del municipio de Maitén, de otras confesiones religiosas, como evangélicos, como no creyentes. Hubo de todo gracias a Dios”, explicó el cura de 47 años que tiene como superior a un obispo muy particular, el polaco José Slaby formado como Redentorista.
Cuando RD consulta lo urgente, no duda el sacerdote: “El sueldo de los brigadistas (nacionales y provinciales) que es muy pobre. Los bomberos son voluntarios”, el dialogo se interrumpe porque recibe una consulta de la secretaria parroquial que a su vez es presidenta del club El Maitén. “Los uniformes también deben renovarlos, que les compren nuevos”, agregó Bilchi.
En la prensa nacional argentina se habla de recortes presupuestario por parte del gobierno de Javier Milei, en el aérea de Servicio Nacional de Manejo del Fuego. También se revelaron pruebas (ver Tiempo Argentino: https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/fuegos-en-el-sur-el-gobernador-torres-mantiene-bloqueados-mas-de-600-mil-dolares-para-programas-de-prevencion-de-incendios-forestales/) sobre el gobernador provincial, Ignacio Torres, de no utilizar fondos de organismos internacionales para paliar los incendios hasta de desvíos de fondos con aportes nacionales que recibió el municipio local del Maitén.
Para el cura Bilchi, que nació y se crío entre los bosques andinos patagónicos, “antes no pasaban estos grandes incendios. Ahora es cada verano. El primero de los grandes incendios que recuerdo fue 2018 que se quemaron 2500 a 3 mil hectáreas. Otro incendio grande fue en el 2021. Se incendiaron cerca de 7 mil hectáreas. En ese año recién estaba ordenado como cura y empezamos a movilizarnos con los jóvenes de Cáritas”.
Una vez extinguidas las llamas de fuego se empieza un trabajo más minucioso que significa extinguir el fuego en las raíces. Se llama enfriamiento. Es trabajo de hormiga. En el territorio
Las misas de los domingos no se detienen. Varios de los sacerdotes de la ciudad de Buenos Aires vacacionando en Esquel colaboran en las celebraciones. También la fe se vive a flor de piel por los brigadistas y bomberos que antes de ir al bosque piden la bendición al sacerdote. Mientras que otros se encomiendan a la Virgen de Las Nieves, a la que mucho le han rezado y creen que escuchó sus plegarias para que llueva como ocurrió ayer, domingo. Fue un alivio. Pero no el triunfo sobre el fuego.
Después viene el proceso de reconstrucción
“En el 2021 unas 500 familias perdieron sus casas. Nosotros solo alcanzamos a darle una mano a la vivienda de 6 familias”.
El momento de la reconstrucción llega hasta el otoño. Para donaciones el sacerdote Bilchi da un alias: francis506parroquia
La ONG ambientalista Greenpeace informó que los incendios en la provincia de Chubut representan el 56% de la pérdida del bosque andino. Según datos oficiales del gobierno nacional, solo en un año se cuadruplicó la superficie de bosque nativo quemado: de 7747 hectáreas entre octubre y marzo de la temporada 23/24, a 31.722 en igual período de 2024/25.
Los bosques patagónicos son una ecorregión templada a fría que se extiende por la Cordillera de los Andes, caracterizados por especies como lengas, cipreses, maitén, coihues, alerces, y araucarias, que son cruciales para el ciclo hidrológico y la captura de CO2, siendo uno de los biomas mejor conservados de Argentina, con zonas protegidas en parques nacionales.
