Mensaje pascual de los obispos de Brasil: "Cristo es nuestra paz"
Los prelados difundieron este domingo su mensaje de Pascua, en el que invitan a renovar la fe en Cristo resucitado y a comprometerse con la paz, la justicia y la dignidad humana en medio de un mundo que enfrenta conflictos y violencia
(Micaela Alejandra Díaz/ADN Celam).- La presidencia de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB) difundió este domingo 5 de abril un video con su mensaje de Pascua, en el que invita a renovar la fe en Cristo resucitado y a comprometerse con la paz, la justicia y la dignidad humana en medio de un mundo que enfrenta conflictos y violencia.
Conversión de corazones
El cardenal Jaime Spengler, presidente del episcopado brasileño, señaló que “la celebración de la Pascua del Señor es el centro de nuestra fe” y proclamó con alegría que “Cristo resucitó”. En su mensaje, aseguró que Él “es nuestra Pascua y nuestra paz” y que su victoria “ilumina las tinieblas del mundo” y renueva la esperanza de una vida nueva.
En un contexto global atravesado por guerras, violencia y una “cultura del odio”, el Card. Spengler advirtió que la Pascua “resuena entre nosotros como un fuerte llamado a la conversión de los corazones y a la construcción de la paz”.
Asimismo, dijo que “Cristo es nuestra paz”, aquel que “derriba los muros de la enemistad y reconcilia a la humanidad con Dios y entre sí”.
El amor es más fuerte
Por su parte, el primer vicepresidente de la CNBB, Mons. João Justino de Medeiros Silva, resaltó que la experiencia del Resucitado impulsa a salir al encuentro de los demás, especialmente de quienes sufren, para dar testimonio de que “el amor es más fuerte que el odio y que la vida vence a la muerte”.
El amor es más fuerte que el odio y la vida vence a la muerte
En ese sentido, exhortó a no ser indiferentes ante el sufrimiento causado por las guerras y a promover “la cultura del encuentro, del diálogo y del perdón”.
Además, recordó la súplica del papa León XIV por la paz: “Desarma nuestros corazones del odio, del rencor y de la indiferencia para que podamos ser instrumentos de reconciliación”.
Vida nueva en Cristo
El segundo vicepresidente, Mons. Paulo Jackson Nóbrega de Sousa, animó a las comunidades a vivir con “coraje y perseverancia” la vida nueva en Cristo.
Señaló que la Pascua compromete a los creyentes con la promoción de la dignidad humana, el cuidado de los más vulnerables y la superación de toda forma de injusticia, violencia y racismo.
En esa línea, insistió en la necesidad de construir una sociedad fraterna, “donde todos tengan una vivienda digna” y donde la paz se fundamente en el respeto efectivo de los derechos fundamentales.
Signo vivo de la presencia del Resucitado
El secretario general de la CNBB, Mons. Ricardo Hoepers, invitó a renovar la misión como “discípulos misioneros”, fortaleciendo la fe, la fraternidad, la justicia y la solidaridad. También pidió que cada comunidad cristiana sea “signo vivo de la presencia del Resucitado”, un espacio de acogida, sanación y reconciliación.
Exhortó a elevar oraciones por los pueblos que sufren por las guerras, las víctimas de la violencia, las personas afectadas por catástrofes y todos aquellos que trabajan por la paz.
El mensaje concluye con un llamado del cardenal Spengler a dejarse transformar por Cristo y a convertirse en “anunciadores” y “instrumentos valientes del Evangelio”. Asimismo, encomendó a María, “primera discípula y fiel testigo de la esperanza pascual”, la misión de acoger y anunciar la vida nueva del Resucitado.
El video cierra con un saludo unánime de los obispos: “Feliz y Santa Pascua”, repetido como expresión de esperanza y comunión para todos los fieles.
