La Iglesia aboga por impulsar el sector educativo dentro de la política nacional Los obispos mexicanos apuestan por la educación: "No podemos arriesgar el porvenir de esta generación"

Escuela en México
Escuela en México

El inminente inicio del año escolar, en el contexto de la pandemia, preocupa a la Iglesia mexicana que exhorta al gobierno a elaborar estrategias bajo una óptica seria, calificada y amplia, que recoja las realidades y las voces de la educación pública y privada

“La educación es la piedra angular de todo proyecto de Nación. Frente a la emergencia educativa, sanitaria, económica y social, respondamos a los niños, niñas, adolescentes y jóvenes de México, con toda la fuerza del Estado”

“Garantizar un Programa Estratégico General para el Regreso Presencial a la Comunidad Educativa, el próximo 30 de agosto, que parta de un diagnóstico serio, calificado y amplio, que recoja las realidades y las voces de la educación pública y privada”

“Hoy más que nunca, se requieren los esfuerzos académicos, científicos y técnicos capaces de implementar, en el menor tiempo posible, una mayor cobertura de vacunas, así como de pruebas de detección de brotes de Covid-19 y sus variantes”

“La educación es la piedra angular de todo proyecto de Nación. Frente a la emergencia educativa, sanitaria, económica y social, respondamos a los niños, niñas, adolescentes y jóvenes de México, con toda la fuerza del Estado”. Con estas palabras se abre la declaración de los obispos mexicanos que, ante el comienzo del próximo año escolar y académico, a finales del mes de agosto, exhortan al gobierno a resguardar y promover la educación, la salud, la seguridad y el bienestar de los más pequeños como lo haría un verdadero Estado Social.

El mensaje publicado en el portal de la Conferencia del episcopado mexicano (CEM) es enfático al afirmar que en todas las decisiones y actuaciones del Estado se “velará y cumplirá con el principio del interés superior de la niñez”, entre ellos mencionan el derecho a la alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su desarrollo integral.

Catástrofe educativa vs pandemia

Los obispos mexicanos recuerdan la afirmación del Papa Francisco cuando calificó de “catástrofe educativa” de dimensiones globales, más aún con la pandemia, que más de 250 millones de niños estén fuera del sistema educativo. De allí la propuesta del episcopado a considerar con urgencia al sector educativo como “prioritario dentro de la política nacional, gestionando conjuntamente un trabajo corresponsable, estratégico y solidario, que ordene las prioridades de nuestro entramado social, económico y político”.

Obispos mexicanos
Obispos mexicanos

Puntos a resaltar de la petición de los obispos: “Garantizar un Programa Estratégico General para el Regreso Presencial a la Comunidad Educativa, el próximo 30 de agosto, que parta de un diagnóstico serio, calificado y amplio, que recoja las realidades y las voces de la educación pública y privada”.

Incluir a las familias en un plan estratégico educacional

La Iglesia exhorta a observar con especial atención a las “dolorosas situaciones de inequidad, articulando una respuesta gradual y solidaria para todos, y que reincorpore a los más de tres millones de niños, niñas, adolescentes y jóvenes que han quedado fuera del Sistema Educativo Nacional”. Esto exige - refiere la nota - un ajuste al Acuerdo de Salubridad General, así como la revisión y socialización verdadera, incluyendo la participación de las familias, en la formulación de protocolos adecuados a cada contexto y confirmados por la comunidad de cada plantel.

Esquema de vacunación

“Hoy más que nunca, se requieren los esfuerzos académicos, científicos y técnicos capaces de implementar, en el menor tiempo posible, una mayor cobertura de vacunas, así como de pruebas de detección de brotes de Covid-19 y sus variantes”, subrayan los obispos mexicanos al resaltar la necesidad de llegar más pronto a todos los que necesitan contar desde ahora con la inmunización

En la declaración, el CEM recuerda que se trata de un trabajo mancomunado que requiere de la participación de los sectores públicos y privados, así como también de los empresarios, industriales, comerciantes y profesionistas, que, viviendo en las mismas localidades, “desaten una corriente de solidaridad, talento y responsabilidad social”

Una escuela abierta y presencial

“La escuela debe estar abierta a actividades presenciales, en la amplia gama de interacción que puede ir desde las asesorías personalizadas y el uso de internet hasta sesiones con el escalonamiento debido, según el protocolo de bioseguridad, para estructurar grupos adecuados en tamaño, a cada situación”, apunta el episcopado, no sin antes advertir que “hoy, más que nunca, urge atender el desarrollo integral de cada miembro de la sociedad.”

La corrupción, la injusta distribución del ingreso, la ilegalidad, no se resuelven con discursos y buenos propósitos, sino con una gestión adecuada que establezca claros principios y acciones concretas

Reconversión física y social, de cada comunidad escolar

“La corrupción, la injusta distribución del ingreso, la ilegalidad, no se resuelven con discursos y buenos propósitos, sino con una gestión adecuada que establezca claros principios y acciones concretas”, aseguran los obispos. Y destacan que el desafío está, principalmente, en la reconversión física y social, de cada comunidad escolar, “a través de la generación de un pacto educativo” entre directivos, maestros, padres de familia, estudiantes, comunidad en general, incluyendo autoridades civiles, académicos o asociaciones religiosas.

No arriesgar el porvenir de una generación

“Es urgente recuperar toda una estructura para la educación temprana, que antes de la pandemia ya había sido restringida. No podemos arriesgar el porvenir de esta generación. Se requieren guarderías, estancias infantiles, pre-escolares, así como una atención integral y de calidad que garanticen las futuras condiciones educativas”, insiste la declaración.

Por último, un llamado a la comunidad educativa católica a vivir en la esperanza, la fe y la caridad. “Que su presencia sea bálsamo para muchas personas, que su tesón sea fuente de creatividad, generosidad y compasión. Sabemos de su esfuerzo, que aplaudimos y agradecemos. El Señor les recompensará al ciento por uno”, concluye.

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