Monseñor Biord: "Es tiempo de dejar de lado diferencias y unirnos como un solo pueblo en atención a las víctimas"
"Nos hacemos solidarios en estos momentos de dolor que despiertan temores, incertidumbres y una profunda sensación de vulnerabilidad en nuestras familias y comunidades"
El terremoto de este 24 de junio ha golpeado mucho a todo el país, y ha tenido duras consecuencias en la zona metropolitana de Caracas, en especial en la ciudad capital y en La Guaira. Hay muchos edificios colapsados, entre los escombros todavía hay sobrevivientes, y los rescatistas y voluntarios, junto a los organismos de seguridad, bomberos y defensa civil, están trabajando arduamente con la esperanza de seguir recuperando personas con vida.
A todas las víctimas, les manifestamos nuestra cercanía y preocupación. Nos hacemos solidarios en estos momentos de dolor que despiertan temores, incertidumbres y una profunda sensación de vulnerabilidad en nuestras familias y comunidades. Porque muchísimos han perdido sus casas que no podrán ser habitadas de nuevo.
En Caracas, el arzobispo y los obispos auxiliares hemos hecho un recorrido por las parroquias más afectadas: La Catedral, Pagüita, Lídice, La Hoyada, Santa Teresa, Cotiza – Ñauralí, San Benito, La Pastora, Lourdes, San Francisco, San Bernardino, Macarao, Antímano, La Candelaria, San Juan, La Pastora, La Vega, el Paraíso… En muchas de ellas hay daños severos y estructurales, algunas de las cuales no resistirán otra réplica. También el Palacio Arzobispal y el Museo Arquidiocesano tienen fuertes daños. Muchas de estas iglesias eran del siglo XIX, estaban bien construidas, pero el terremoto ha sido muy fuerte, el de mayor escala en toda la historia de Venezuela.
En Ñauralí se cayó el techo de la nave derecha, y las paredes están sumamente afectadas. La iglesia y la casa parroquial de Paguita colapsaron. El Padre se salvó de milagro, pues la pared posterior de la iglesia de derrumbó sobre el altar. Muchas personas estaban en misa pues el 24 es la fiesta de san Juan, muy querida en Venezuela.
La Guaira ha sido muy afectada, particularmente el seminario, en el que se cayeron varias paredes. La iglesia de Maiquetía, en Macuto, Caraballeda, Catia la Mar, Playa Grande… No tenemos muchas noticias todavía por la falta de electricidad e internet, pero es la zona más golpeada del país.
Hasta ahora no hay heridos ni fallecidos entre los sacerdotes, diáconos, seminaristas y religiosas. Pero sí hay muchos muertos en varios lugares donde se desplomaron los edificios o cayeron paredes. Pedimos al Altísimo el eterno descanso de los fallecidos y elevamos nuestras oraciones por el bienestar de todas las víctimas.
Nos solidarizamos de manera muy especial con aquellas comunidades que sufrieron el impacto del sismo con mayor intensidad, y que han visto afectadas sus viviendas o estructuras, y con las personas que experimentan angustia o zozobra. Muchas de nuestras Iglesias, casas parroquiales y escuelas han sufrido daños importantes, pero, en este momento, la prioridad es la atención a las personas. Contamos con la providencia de Dios que siempre nos acompaña y nos sostiene en medio de la dificultad.
Muchas parroquias de Caracas han recibido personas para que pernocten en sus espacios. Las iglesias permanecen cerradas, pues deben ser evaluadas por un equipo profesional de ingenieros, para no poner en riesgo la seguridad de las personas. Ya desde mañana se harán las inspecciones para ver cuáles templos están aptos para abrirlos.
Ya hemos activado una red de solidaridad, a través de las Cáritas parroquiales. Invitamos a todas las parroquias, Cáritas parroquiales y movimientos apostólicos a activar sus redes de solidaridad para atender las emergencias y necesidades que se presenten en sus comunidades. Es hora de tender la mano al vecino, de cuidar especialmente a nuestros ancianos, jóvenes y niños, y de demostrar que la fe se traduce en el amor fraterno. Apelamos a la generosidad de quienes puedan compartir alimentos no perecederos y medicinas llevándolos a los siguientes centros de acopio:
- Parroquia El Buen Pastor en Bello Campo (Chacao)
- Parroquia La Sagrada Familia (La Tahona)
- La sede de Cáritas Nacional en Montalbán
Es tiempo de dejar de lado diferencias y unirnos como un solo pueblo en atención a las víctimas, comprometiéndonos en la necesaria reconstrucción de las estructuras físicas, pero sobre todo de un tejido social que abra horizontes de futuro.
Gracias por todo lo que están haciendo los sacerdotes, diáconos, religiosas, y voluntarios laicos de nuestras parroquias por atender a las víctimas, consolar a las comunidades y salvaguardar el patrimonio artístico. Dios nos ayude y nos dé consuelo para poder acompañar a nuestro pueblo en estos momentos.
Que la Santísima Virgen María, bajo la advocación de Nuestra Señora de Coromoto, extienda su manto protector sobre toda Venezuela, nos serene el alma y nos llene de fortaleza desde la fe, esperanza y caridad.
